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martes, 23 de julio de 2013

LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA DE LUGO: LA CIUDAD DEL SACRAMENTO, "A VIRXE DOS OLLOS GRANDES" Y LA CANTIGA DE ALFONSO X EL SABIO


La catedral de Lugo desde la Praza de Santa María, paso del Camino
Esta es la visión que tienen los peregrinos de la catedral de Lugo cuando, siguiendo el trazado del Camino Primitivo por el casco histórico de la ciudad intramuros, llegan desde A Praza Maior a la Praza de Santa María a la altura del Pazo Episcopal, encontrándose con este monumento de tan larga historia que evoca a la de la misma ciudad. Es de planta de cruza latina con tres naves con crucero  y girola con cinco capillas absidales. Desde el primer momento resalta la variedad de estilos que presenta el santuario


Destaca por su altura la torre gótica, erigida en torno a 1570, si bien su base, el primer cuerpo, es anterior, románico, el cuerpo de campanas posterior, renacentista, obra de Gaspar de Arce de 1571-72 y la cúpula ya neoclásica. Era la  llamada Torre de los Signos, por tener representados los signos zodiacales, también Torre de las Campanas y Torre del Reloj, cuyo primer mecanismo es de 1579, obra de Juan Rodríguez de Corte. Las piezas más recientes son de 1954


A sus pies un pórtico también gótico en esta cara norte guarda la portada románica. Hasta allí llegaba, hasta las reformas de 1917, un puente que unía la catedral con el Pazo Episcopal, llamado el Arco del Palacio. Más allá asoma una de las dos torres de la fachada neoclásica


En medio las capillas absidales son típicamente góticas con sus picudos ventanales. Posiblemente sustituyen a un triple ábside románico más antiguo. En su interior forman un deambulatorio o girola en torno a la capilla mayor, donde se expone de manera permanente el Santísimo Sacramento, un privilegio que es símbolo de Lugo y de Galicia. Sobre los arcos, también góticos, de esta capilla mayor, se construyeron en 1764 nuevos ventanales, con arcos de medio punto con varios arbotantes apoyados en contrafuertes en el exterior


A la izquierda se le añadió la gran capilla barroca de Santa María, Nosa Señora dos Ollos Grandes, gran trabajo a cargo de Fernando de Casas Novoa, maestro por excelencia del barroco gallego, quien también haría la fachada de la Praza do Obradoiro en la catedral de Santiago de Compostela. Puso la primera piedra de esta capilla dedicada a la Santa María, Nosa Señora dos Ollos Grandes, patrona de Lugo junto con San Froilán, el Obispo Santa María Salazar el 7 de diciembre de 1726. Las obras tardaron diez años en acabarse


Por su parte las capillas góticas adosadas al ábside, las absidales que decimos, son de entre los años 1320 y 1360, es decir, del mismo estilo que la torre pero mucho más antiguas, más de dos siglos, lo que demuestra la pervivencia de este arte en Galicia


Allí hay un cruceiro, obra de Manuel Gómez Román, instalado en medio de la Praza de Santa María en las reformas de 1917 y luego traído aquí, al lado de estas capillas catedralicias


Esta catedral tuvo un hospital de peregrinos a su cargo, el Hospital Vello, también llamado Hospitale Pauperum (Hospital de los Pobres), para los romeros de Santa María y del que hay constancia documental desde el año 1118


Esta es una vista del monumental ábside desde su parte posterior. Es una magnífica obra barroca que sigue planos de Fernando de Casas Novoa, comenzada en 1726 y culminada en 1734, para la que hubo que ampliar considerablemente esta cabecera, dado que se hizo sobre la preexistente capilla de San Miguel, inaugurándose el 15 de agosto de 1736. A la derecha la Praza de Santa María, por donde va el Camino. A su izquierda más capillas góticas anexas y otras dependencias eclesiales de los antiguos monjes. Al fondo asoma otra de las torres neoclásicas


En la explanada al pie del santuario, Praza de Santa María, hay una piscina con mosaico romano. Sin duda todo este entorno está edificado sobre los cimientos de la ciudad romana de Lucus Augusti. La piscina se descubrió durante unas obras en esta plaza en el año 1960 y se dató en el siglo IV d.C. volviéndose a enterrar hasta que en el año 1911 de hace esta "ventana arqueológica" para poder ser contemplado. En el cristal refleja el Pazo Episcopal, por donde llega el Camino desde A Praza Maior


La Praza de Santa María se ganó como espacio público en las referidas obras de 1917, allí donde estaban los Jardines del Palacio y unas huertas, frente al Obispàdo o Pazo Episcopal, del que hemos hablado abundantemente en la anterior entrada de blog dedicada al Camino Primitivo, la de la Praza Maior de Lugo


El Pazo episcopal presenta las trazas propias de un majestuoso pazo gallego y fue mandado edificar por el obispo Cayetano Gil y Taboada sobre uno anterior, de los condes de Lemos. El actual pazo es de 1743 y el de los condes era gótico, de hacia 1480, siendo obispo Alfonso Henríquez de Lemos. De esa construcción anterior se conserva el edificio que sobresale en altura un poco más atrás con su balconada renacentista y el blasón de los Reyes Católicos


El Camino pasa pues enfrente del pazo...


Y por aquí nos dirigimos, exactamente donde estaba el antiguo arco o puente de comunicación con la catedral, al pórtico o nártex que guarda la portada románica


Fue hecho por mandato del obispo Pedro Ribera entre 1530 y 1570, sustituyendo al que fue Portal Mayor o Portal de Santa María


La crucería es gótica y las ménsulas renacentistas. En su clave está el escudo del obispo Pedro de Ribera


Y esta es la portada románica de la fachada norte, que guarda la puerta más empleada para entrar, majestuosa portada tallada en mármol hecha en el siglo XIII, con tres arquivoltas. La primitiva carecía de decoración y, al rehacerla, se aprovecharon materiales de la anterior, añadiéndosele pantrocrator y pijante, elementos que vamos a ver ahora


Destaca en el tímpano la imagen de un Pantrocrátor, representación de Dios Todopoderoso en actitud hierática. Cristo juez supremo dentro de un óvulo o almendra mística, sentado, vestido con túnica


Fijémonos en la talla de su rostro y los plieges del vestido, asi como la minuciosidad del trabajo de esculpir sus pies. Tiene corona en la cabeza, la mano derecha bendice y con la mano izquierda muestra el Libro de los Siete Sellos de los que saldrán los Siete Jinetes del Apocalipsis el día del Juicio. Abajo una representación en el capitel o pijante vemos una interesante representación de la Última Cena


 La Eucaristía con San Juan Evangelista al lado de Jesús y la leyenda:

 DISCIPVLVS DOMINI PLACIDE DANS / MEMBRA QVIETI DVM CVBAT IN CENA / CELESTIA VIDIT AMENA

("El discípulo del Señor, plácidamente, dando sus miembros al reposo, recostado, en la Cena, vio celestiales maravillas")

QVIETI es la cara de San Juan dormido en la escena

 DOMINI se escribe abreviadamente solo con D y con una forma redondeada al estilo @, como un precedente de la arroba de la informática


Llaman la atención sus rostros y los detalles


San Juan dormido en el regazo de Cristo


Los apóstoles...


Columnas del lado derecho, con basas, fustes y capiteles


Capiteles de tema vegetal, fustes lisos y cilíndricos


Una basa sogueada y, encima, cuadrados en formas geométricas


Capiteles de la izquierda también vegetales


Basas con motivos sogueados y de cruces


Algo posteriores, los herrajes de la puerta son del siglo XIII, en concreto en torno a 1250, son de un modelo similar al de otros santuarios y nos recuerdan a los que vimos en el antiguo convento franciscano de Tineo/Tinéu, en Asturias. Parece que el modelo original procede del gótico alemán, sin duda inspiración traída con el Camino de Santiago


Vista del Pazo Episcopal desde el pórtico


De frente tenemos la rúa do Bispo Basulto. Una de las rutas para ir a la Porta Miñá, salida tradicional de las murallas, era ir por ahí hacia A Praza do Campo, actualmente en plena zona de vinos de Lugo. Recientemente la señalización oficial ha obviado por alguna razón este itinerario a la Praza do Campo y para ir a la Porta Miñá se toma la rúa Catedral, paralela a su izquierda


Actualmente el camino señalizado sigue de frente por la rúa Bon Xesús en dirección a la gran fachada neoclásica y Praza de Pío XII


Admiramos así también la arquitectura de las casas que miran a esta fachada norte catedralicia


Allí, mirando a la fachada norte de la catedral está esta vivienda de varios pisos, ahora tienda de artesanía, con llamativas figuras que sorprenden a todos los que pasan por aquí. Popularmente llamada "la casa de las brujas" por las muñecas que las representan, asomadas a las ventanas.


Su colorido contrasta la piedra...


Edificios con soportales a nuestra derecha


Ya caminamos bajo la gran torre y vemos enfrente la plaza


Mucha atención ahora en este cruce


Veremos dos conchas en el suelo, una señaliza la ruta para salir de la muralla por A Porta Miñá, a la derecha, una de las originales de la muralla y secular bajada hacia A Ponte Romana, el puente sobre el Miño. La otra sigue de frente para, desde la Praza de Pío XII, salir a través de A Porta de Santiago, que empezó a utilizarse mucho después pues en origen era un pequeño hueco o postigo por el que salían los monjes de la catedral de la muralla a sus huertas


Si queremos salir de las murallas por A Porta de Santiago, la más empleada actualmente, hemos de ir de frente, pero sabiendo ya de este cruce, quienes quieran ir por A Porta Miñá no deberían perderse tampoco la majestuosa fachada neoclásica de esta catedral ni, si se tiene oportunidad, visitar el interior


Para ello seguimos pues rúa adelante y salimos a la Praza de Pío XII, antes Fieis de Feus, un nombre relacionado con las almas del Purgatorio, tal y como nos señala Jóse de Cora en su famoso libro Guía de Lugo (invisible e invisible), en el que plasma muchos de sus artículos e investigaciones en el periódico El ProgresoObra imprescindible para todo aquel que quiera conocer a fondo la ciudad


Este gran atrio o plaza catedralicia es resultado de las últimas fases constructivas del actual santuario, ya acabando el siglo XVIII y para hacerlo se negocia con Pedro Pablo Montenegro, propietario de la casa que había al fondo, Rego de Ameneiro para que la cediese, con lo que las obras pueden iniciarse, siendo acabadas en 1788, aún antes que las torres neoclásicas de la catedral. Sigue planos de Ferro Caaveiro y lo hace Alejo Frieiro


La casa de Rego de Ameneiro resultó estar, como se descubrió recientemente, en el solar de una casa romana, un domus, así como de un santuario de culto a Mitra o mitreo. lo que demuestra la cristianización de rituales y templos de antiguas religiones, siendo ahora el Museo Universitario A Domus do Mitreo. A su izquierda está la rampa de acceso a la muralla


Según caminamos y miramos hacia atrás y hacia arriba vamos contemplando la formidable fachada neoclásica cuya necesidad partió, aparte del natural desgaste con el tiempo de la anterior, medieval, de los efectos del terremoto de Lisboa el 1 de noviembre de 1755 que, aparte de causar 100.000 muertos en España y Portugal, afecta a numerosas casas, templos, edificios y toda clase de construcciones. Para acometer las obras de reparación se dispone de un impuesto sobre el vino que no causó gran simpatía entre las gentes, haciéndose un informe de desperfectos obra de José de Terán, maestro de la catedral de Astorga. Ocho años más tarde, y a consecuencia de esos desperfectos, se abren grandes grietas y caen ingentes cantidades de piedra, pizarra y cal, por lo que Carlos III aporta 2.000 doblones para construir una nueva fachada, derribándose para ello primeramente la medieval


Los planos fueron proyecto de Julián Sánchez Bort, arquitecto e ingeniero militar, quien se inspiró en el neoclasicismo de Ventura Rodríguez para la catedral de Santa María la Real de Pamplona e inspirado a su vez en el arquitecto manierista Sebastiano Serlio y sus ideas para iglesias con dos torres. Las obras comenzaron en 1769 con José Elexalde, quien trabaja hasta 1775 cuando se despide del Cabildo catedralicio, al parecer temiendo complicaciones futuras en la ejecución del trabajo. Continuaría Aberto Ricoy con las bóvedas de unión del cuerpo de naves con la fachada pero debió de hacerlo tan mal que su obra es derribada tras los informes negativos de Miguel Ferro Caaveiro. Así este será quien prosiga su ejecución


Las dos torres se construyeron entre 1879 y 1880 adaptando una solución ecléctica de dos propuestas originales de Sánchez Bort, si buen hubo que renunciar a abrir los huecos para poner sendos relojes, los cuales, un círculo sobre una orla, permanecen cerrados bajo las ventanas del primer cuerpo de las torres. También se renuncia a la gran cúpula que habría de estar entre ambas según el plano original de Sánchez Bort


Y este es el resultado de la fachada neoclásica de la catedral de Lugo, llamada del Bo Xesús, el Buen Jesús, como la rúa que nos ha traído a esta plaza, con numerosos detalles artísticos y arquitectónicos que vamos a conocer


Abajo por ejemplo están las tres tres grandes puertas de arcos de medio punto que dan acceso a las respectivas tres naves de la catedral. Hay otras dos puertas más, laterales, bajo las torres, sobre ellas una ventana y sobre cada ventana una hornacina con una estatua, obras del escultor Santiago Quatrigas Baamonde


En la hornacina de la izquierda vemos a un obispo, San Froilán, con el lobo que, según la tradición, domesticó tras comerle el asno que le llevaba las alforjas al santo, sustituyéndole en su cometido. Viene a ser una metáfora de la cristianización de los cultos animistas paganos, en otros santos representados por sierpes, dragones, demonios y otras fieras y elementos. Dejando de lado la verosimilitud de las leyendas existentes en torno a él es un personaje histórico, patrón de las diócesis de Lugo, donde nació en el año 832, y de la de León


Se trata de un personaje histórico, dejando de lado la verosimilitud de las leyendas existentes en torno a él. Es patrón de las diócesis de Lugo, donde nació en el año 832, y de la de León. De joven abandona la casa de sus padres para ser ermitaño en las montañas de O Cebreiro y el Bierzo, iniciando luego sus predicaciones por Galicia y León, conociendo a San Atilano, con quien compartirá esta tarea y la de fundar y reformar numerosos monasterios. Por ello y a su pesar es proclamado obispo de León, siendo venerado como santo, conservándose sus restos en un sepulcro de la catedral leonesa


En la hornacina de la torre de la derecha está otra figura con hábito episcopal, es San Cápito o Capitón, legendario primer obispo de Lugo y discípulo de Santiago, convertido en su predicación, si bien su realidad histórica es bastante discutible. Según la tradición se haría cargo de la naciente comunidad cristiana lucense y sería martirizado y quemado vivo tras una reunión de obispos en Peñíscola acusada de conspiratoria en tiempos de Nerón. Por esta razón se representan unas llamas a sus pies. Otra tradición local afirma que sería quemado no allí sino aquí en Lugo, en Pontegaos, al otro lado del Miño, actual barrio de San Lázaro, hacia donde mira su estatua y por donde caminaremos cuando salgamos del casco urbano


Existe una tercera versión y es que no fuese discípulo directo de Santiago y ejerciese su episcopado en el siglo V, concretamente en el año 433, cuando se funda aquí la sede eclesiástica. Independientemente de todo ello se ha hallado en Lugo una inscripción romana en la que aparece el nombre de Iunius Capito en un epitafio, por lo que al menos el nombre no debía ser extraño ni mucho menos en época imperial

IVNIV(S) CAPITO
AN(NORVM) H(IC) S(ISTUS) E(ST)
FLA(VIA) FLAVINA
FILIO F(ACIENDVM) CVRAVIT

José de Cora en su Guía de Lugo dice que debió ser el Cabildo en votación quien decidiese qué santos colocar en esta fachada, y es que en el plano de Sánchez Bort aparece aquí la figura de una mujer, tal vez como simple ejemplo


Arriba vemos nuevamente los círculos donde habrían de ir, en cada torre, los malogrados relojes y, en medio, más estatuas


Son también de Quatrigas Baamonde y representan a los Cuatro Evangelistas y la Fe


La Fe, con la Cruz, pisando a las herejías, una constante que aparece en la historia de Lugo, como veremos, pues hay quien dice que estas herejías pueden ser el priscilianismo, el arrianismo y el calvinismo , luteranismo, o protestantismo en general. Los seguidores de Prisciliano, seguramente natural de algún lugar de Galicia y proclamado obispo de Ávila, aumentaron tras su ejecución por brujería en Tréveris en el 385 y se tardó siglos en erradicar su influencia. Los suevos y los godos fueron arrianos o seguidores de Arrio mucho tiempo, hasta convertirse al catolicismo. El protestantismo fue el gran cisma religioso de Europa occidental y la transformó totalmente con las guerras de religión, que realmente fueron una fachada para resolver violentamente otras diferencias, afectando entre otras muchas cosas a la liturgia, la ideología y la política, las peregrinaciones, que decaen hasta el siglo XX, e incluso el comercio, siendo de sus ramas especialmente combativa el calvinismo. Esta Fe está inspirada en la que haría José de Elexalde en el retablo mayor


Veamos ahora abajo el gran triángulo del frontal


Las Llaves de San Pedro, símbolos de la iglesia católica y del papado


La historia de la catedral revela ser una sinopsis de la de la misma ciudad. Lugo fue la capital de la antigua Galicia, anteriormente del Conventus Lucensis de Gallaecia, hasta que la pujanza de Santiago hizo que cediese este puesto. Se trata de una refundación romana sobre anteriores poblados castrexos galaicos. La propia catedral revela estar construida sobre un más modesto santuario paleocristiano hecho sobre un templo romano, el cual a su vez estaría en el locus o bosque sagrado que daría nombre a Lugo, antigua Lucus Augusti, también con una posible, aunque también discutible, relación con el nombre del dios celta Lugh (el luminoso)


Una tradición defendida por investigadores religiosos de antaño asegura que aquí predicó Santiago en el año 37, nombrando obispo a San Capitón, uno de sus discípulos. Dejando una vez más la leyenda lo cierto es que podría tratarse de una reminiscencia de la llegada de los primeros evangelizadores, pues aquel santuario primigenio se sabe ya hubo de ser reformado tras un incendio en el año 400, datos sacados de documentos más fiables, que mencionan a un primer prelado con visos de más realidad, llamado Agrestio. En ese caso se hubiese tal vez tratado de una conversión al cristianismo más tardía pues, como hemos dicho, se fundaría una sede eclesiástica en el año 433 que, como la ciudad, sufriría el ataque de los suevos de Frumario en el año 460, tomando Lugo y asesinando al rector romano de la civitas. Poco después, en la guerra civil sueva entre Frumario y Requimundo, la intervención de las tropas de Flavio Julio Nepociano, enviado por Mayoriano, emperador romano de occidente, y el por el rey visigodo Teodorico II saquean la ciudad, siendo luego capital del Reino Norte tras la separación del Reino Suevo en dos mitades, siendo vuelta a conquistar por Requimundo en el 461. En el 465 sería capital del nuevo reino suevo reunificado con Remismundo


En el año 569 sería este lugar el escenario del Concilio de Lugo, reinando el suevo Miro. En este concilio se combatiría como herejías al arrianismo y al priscilianismo y se proclama al catolicismo como única doctrina cristiana oficial en el reino. Tres años más tarde en el II Concilio de Braga se declara Lugo como sede metropolitana y se nombra arzobipo al entonces ya obispo Nitigisio, teniendo jurisdicción sobre los obispados de Astorga, Iria Flavia, Ourense y Tui. Pero en el año 585 el rey visigodo Leovigildo conquista el reino suevo, restituye el arrianismo y expulsa a Nitigisio si bien regresa cuando el hijo de Leovigildo, Recaredo I, llama al III Concilio de Toledo y proclama el catolicismo dogma oficial del reino visigodo, si bien Lugo deja de ser sede metropolitana, una decadencia que irá más a la llegada en el año 714 de las tropas de Muza, el asentamiento de bereberes y la administración árabe enviada por Al-Hurr



Tras las revueltas de los bereberes contra los árabes los primeros abandonan sus guarniciones para enfrentarse a ellos más al sur, siendo la circunstancia de estas guerras internas aprovechada desde Asturias por Alfonso I, tomando la ciudad hacia el año 740 y reponiendo a quien era su obispo, Odoario, personalidad también entre la historia y la leyenda. a quien le encarga la reconstrucción de la ciudad y sus templos, entre ellos la basílica de Lugo, antecesora de la catedral, entre los años 750 y 755, así como repoblando la población, el denominado Burgo Vello, y las tierras de su diócesis. Odoario llegaría a ser venerado como un santo tras su muerte hacia el 780. A partir de entonces y durante un par de siglos, hasta la reconquista de Braga, los obispos lucenses se autodenominarían metropolitanos. Es entonces cuando todo este área parece ser reordenada con respecto a la antigua disposición romana para consagrarse como ciudad espiscopal y eclesiástica en torno al santuario. Unas décadas después Alfonso II El Casto tendría el modelo de Lugo para hacer su nueva catedral de San Salvador en su naciente capital ovetense, aunque el documento que lo refleja bien es verdad que tiene visos de ser una falsificación o interpolación posterior, tal y como suele suceder con otros muchos de la alta Edad Media. Es en aquellos tiempos cuando se descubre y confirma la que se tiene por tumba de Santiago en Compsotela. Muchos de los primeros peregrinos, tal vez el primero el mismo Alfonso II, pasarán por Lugo aprovechando las antiguas calzadas y vías romanas, germen del Camino Primitivo


Llegan años convulsos, quien fuera gobernador de Alfonso II en Galicia, Ramiro, sale de esta ciudad en el año 842 con un ejército armado por sus apoyos gallegos a disputarse el trono con Nepociano, a quien derrotará en la batalla del Puente de Cornellana, en el río Narcea (Asturias), lugar que hemos recorrido en las primeras etapas del Camino Primitivo. En el 866 el conde de Lugo Fruela Bermúdez sale con otro ejército con una misión parecida, ocupar la capital asturiana haciéndose con el trono expulsando a Alfonso III, pero los partidarios de este lo recuperan y ejecutan a Fruela. En el 874 otro conde lucense, Flacidio, halla también la muerte tras sublevarse contra el mismo rey y su política centralizadora. El propio Alfonso III, al mando de sus tropas para detenerle, reparte castigos a unos y perdones a los otros, los arrepentidos, recibiendo los oportunos regalos, documento firmado por el monarca, su mujer y los obispos de Lugo, Iria Flavia y Dumio. En el año 910 las revueltas parecen cesar y los condes lucenses se comprometen con Ordoño II, rey entonces en Galicia, a completar la restauración y repoblación de la ciudad, tarea aún no culminada desde los tiempos de Odoario. Así en el 968 y ante el obispo Hermenegildo II, los pobladores de la ciudad se comprometen a construir nuevas casas antes del día de San Martín, pero un desembarco vikingo, que vence al obispo de Iria Flavia Sisnando Menéndez en la batalla de Fornelos, arrasa Galicia al mando de Gundereo y ataca la ciudad, que resiste pero se ve seriamente afectada por esta incursión, que llegará arrasar al norte la díiócesis de Bretoña o Britonia, que nunca se recuperará, pasando su sede a Mondoñedo (paso del Camino Norte de Santiago)



Una leyenda dice que las murallas también resistirán el ataque de Almanzor en el 997 y pasarían de largo. Templo, ciudad y obispos  vivirían un nuevo esplendor. Poco después la diócesis de Lugo, que ya dominaba la de Braga, se agrega el territorio de la de Ourense tras padecer esta otro feroz ataque vikingo y quedar muy desvalida. En el 1032 Bermudo III se fortifica en Lugo para repeler las sublevaciones del conde Suero Gundemariz y parte de la nobleza gallega, a los que logra vencer, situación que aprovecha Sancho III el Mayor para enviar más soldados que aumentarían la devastación


En el año 1071 Lugo pierde su condición de sede metropolitana al recuperar Braga ese título, del que fue desposeída con la caída de los godos. Tres siglos más tarde, en 1395, lo pasará a Santiago, meta de las grandes peregrinaciones. El centro neurálgico de Galicia iría cambiando de sitio...


Entre 1073 y 1088 Lugo sería más centro de refriegas, ahora contra Alfonso VI, tras ser encarcelado García I, rey de Galicia. Su principal cabecilla fue Rodrigo Ovéquiz, cuyas posesiones fueron entregadas a la catedral de Lugo por el monarca, en premio a su fidelidad, pues alfonso VI entregaría a los obispos de Lugo el señorío de la ciudad, formando parte de sus directos dominios. Ello, lejos de aportar paz, traerá nuevas revueltas, ahora contra los obispos, que se repetirán hasta el siglo XVII y que empezarían con el obispo Pedro III en 1120, cuando se reparte con el Cabildo la mitad de la ciudad (Burgo Novo, varias parroquias y la mitad de los portazgos, si bien es entonces cuando se reurbaniza Lugo tras años de guerras y destrozos


Dentro de estas obras se acomete la construcción de una nueva catedral, basándose en el modelo entonces triunfante en Europa, el románico, para lo que se llama al maestro Raimundo de Monforte, comenzando las obras en el año 1129. Ello no es óbice para que en 1157 una rebelión de la burguesía local haga huir al obispo, lo que hace que Fernando II de León acabe con el señorío del prelado, lo que da pie a que se organicen hermandades vecinales que crearán un Ayuntamiento o Concello. Lamentablemente para ellos Fernando II se retracta de ello dos años después y se lo devuelve todo al prelado. Otro motín en el año 1172 asaltará esta misma catedral, asesinando al juez-canónigo, que se había refugiado en ella, y a otros nueve canónigos más. El entonces obispo Juan huyó y esperó que los ánimos se calmasen, regresó al cabo de un tiempo pero fue apedreado el día de Pentecostés


En 1232 el rey Fernando III, tras anexionarse Galicia y León, visita Lugo y, tomando partido, hizo prender a los miembros del Concello cuando estos le mostraron sus privilegios libres del dominio señorial eclesiástico, negando el poder obispal, el cual fue una vez más restituido


En 1273 se acaban las obras de la catedral, consagrada a Santa María de Lugo y en su advocación de Santa María dos Ollos Grandes. Determinados autores ven una cristianización de deidades femeninas anteriores cuyos templos aparecen en el subsuelo de la ciudad


Pasaban los lugueses del siglo XIII al XIV libres otra vez de la dependencia jurisdiccional eclesiástica, pero la población se sublevará en 1312 cuando el obispo Juan Hernández, confesor de Fernando IV, intenta de nuevo recuperarla, siendo atacado y herido en su Pazo Episcopal mientras sus soldados eran presos, siendo luego expulsado tras negarse a entregar bandera y llaves de la ciudad. El pleito acabó en la mesa del monarca que, para no variar, dio la razón al obispo, enviando a sus leales Alfonso Suárez de Deza y el infante Felipe hacer cumplir la sentencia, quienes por alguna razón retrasan su aplicación. Entonces acontece un caso curioso, el rey muere y su hijo y sucesor Alfonso XI solo tiene un año, por lo que surgen fuertes disputas con la regencia. La ciudad de Lugo reabre el caso contra el obispo y el infante Felipe toma el señorío para sí, fortificándola contra las huestes obispales y dando el poder al Concello. Pese a los numerosos pleitos y apoyos recabados el obispo no conseguiría recuperarlo hasta la mayoría de Edad de Alfonso XI en 1327, dándole el infante Felipe la fortaleza en escritura pública. En 1340 el monarca confirma al obispo en su señorío y ordena a los vecinos entregárselo con las llaves de la ciudad


Clemente VI nombra en 1349 obispo de Lugo a otro confesor de reyes, esta vez de Pedro I, Pedro López de Aguiar, prior del convento de los dominicos en esta ciudad, quien parece congraciarse con la vecindad, pues hasta le hacen un homenaje luego de nombrar alcaldes "para gobernar y hacer justicia"



Cuando el arzobispo de Santiago Suero Gómez de Toledo fallece asesinado por orden de Pedro I en el turbulento año de 1366, un noble, Fernando de Castro, recibirá las fortalezas de esa mitra y será nombrado Conde de Lemos y Adelantado de Galicia y León, representante del rey Pedro I y regente, entablando batalla contra los partidarios de su oponente Enrique de Trastámara, dentro de la desatada guerra al trono castellano, y tomando gran parte de Galicia, pero el trastamarista Fernán Pérez de Andrade le plantó cara y retomó buena parte del territorio. El Conde de Lemos se fortificó tras las murallas de Lugo y le hizo fuerte dos meses ante sus ataques, hasta que al final ambos alcanzaron un acuerdo


Aparte de las guerras intestinas del reino, las relaciones con los obispos siempre fueron tirantes, en 1386 es la famosíma María Castaña contra los impuestos del obispo López de Aguiar, asesinando a su recaudador. Los culpables fueron apresados y condenados a pagar una fuerte multa, pero Maricastaña pasará al acervo popular de toda España...

"El 18 de junio de 1386 María Castaña, mujer de Martín Cego, Gonzalo Cego y Alfonso Cego, confiesan haber hecho muchas injurias a la Iglesia de Lugo, y haber matado a Francisco Fernández, mayordomo del Obispo. Para satisfacción de estos delitos, hicieron donación a la Catedral de todas las heredades que tenían en el coto de Cereixa y se obligaron a pagar mil maravedíes de la moneda usual"

El obispo renunciará por edad en 1390 pero su sucesor, Lope de Salcedo, lo hará aún peor, tanto es así que caerá asesinado en 1403 tras sus agravios impositivos con la población de la ciudad y los labradores del entorno. Uno de los cabecillas es ejecutado y otros son expropiados. Otra rebelión estallará en 1457 contra el obispo García Martínez de Baamonde. Más tarde, tras las las guerras IrmandiñasLugo vivirá, como toda Galicia, un proceso histórico diferente dentro de la órbita centralizadora de los Reyes Católicos


En algún momento de los siglos anteriores al XV, que son unos cuantos, se concede a esta catedral de Lugo el privilegio de la exposición permanente del Santísimo Sacramento, un privilegio  que muy pocos santuarios tienen y que por ello figura en el escudo de Lugo y en la bandera de Galicia, el cáliz con la Hostia Consagrada, el Cuerpo de Cristo, la Eucaristía. Realmente no se saben muy bien el motivo ni la razón, ni tampoco el cuando de este privilegio.

El Breviario de Lugo del siglo XIII ya muestra un oficio propio para la fiesta del Corpus. Existe anteriormente un documento fechado en 1112 de Urraca I de León en el que se habla de un culto especial aquí, una "gran celebración de la divinidad" pero sin especificar nada más. Y hay noticia de un documento, perdido, que remontaba este privilegio al siglo V con la llegada de los suevos, al menos así afirmaba haberlo leído el obispo Alonso López en 1619. Ello relacionaría este culto tan especial con el combate contra los priscilianistas, muy arraigados en Galicia y, como los arrianos, tenidos ya por herejes. Seguro, seguro solo se sabe que en el antiguo retablo mayor, hecho en 1535, ya había un lugar para colocar la Eucaristía en exposición permanente, lo que da a entender que ya existiría de bastante más antiguamente y muy arraigado pues sino no estaría tan patente en los símbolos de Galicia ya que en esa época se hubiese sin duda puesto alguno de los símbolos de Santiago y/o de las peregrinaciones, no siendo este el caso . En ese aspecto podríamos decir que la leyenda de la bordura del escudo de la ciudad, conocido ya desde el siglo IX, aparece una frase relacionada con el cáliz y el Santísimo Sacramento que da a entender una antiquísima devoción

"Hoc hic mysterimu fidel firmeter profitemur"

(Aquí profesamos firmemente este misterio de fé)

En 1528 Lugo es designada capital del Reino de Galicia por Carlos V. En 1669 se constituye la ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo Sacramento, y en 1754 Fernado VI concede privilegio real para las Ferias de San Froilán, haciendo de la ciudad la gran capital agraria de Galicia y origen de sus fiestas más renombradas


Las obras en la catedral continuarán a lo largo de esos siglos en el interior, con nuevas capillas, retablos, coros y otras dependencias y detalles encargados por los sucesivos obispos. Tras el terremoto de Lisboa se retoman las del exterior en el siglo XVIII, se prolongarán durante el XIX y no se acabarán totalmente hasta principios del XX, en total 800 años... y pico, de ahí viene esa variedad de estilo, románico, gótico, renacentista, barroco, neoclásico... que tanto la caracteriza


Vamos pues a acceder al interior por una de estas puertas de la fachada oeste. Si bien, como hemos dicho, suele estar más abierta la de la portada románica, al norte, por aquí veremos de mano la estructura de las tres naves catedralicias


Entrando por esta portada oeste admiramos ya a primera vista la nave central y las laterales en todo su esplendor. La planta es de cruz latina


Es majestuosamente asombrosa la soberbia obra románica de la nave, con altísimos arcos con sus columnas de fustes y capiteles. Las bóvedas hubieron de reconstruirse en el siglo XVIII. Esta obra románica sería la iniciada en 1129 por el maestro Raimundo de Monforte a encargo del obispo Pedro
Peregrino III


Esta nave mayor está cubierta con bóveda de cañón apuntado


Esta parte del templo es por lo tanto fundamentalmente románica


Los arcos, ligeramente apuntados u ojivales, anuncian la transición al gótico. Vista hacia la nave lateral derecha, la del sur


El amplio y largo pasillo románico de la nave sur hacia el este, con los confesionarios


En la nave central está el trascoro o parte posterior del coro, también llamado coro nuevo, pues fue hecho a principios del siglo XIX ocultando detrás de él el trascoro renacentista, que quedó como capilla interior. Este altar del Bon Xesús es obra del santiagués Luis Antonio Ponte Rodríguez de 1803 según proyecto de Melchor de Prado Mariño


En él vemos la estatua del Buen Jesús, atado a una columna antes de la flagelación, escultura obra del madrileño Francisco Javier Meana del año 1804


A los lados hay dos pinturas del siglo XIX del ferrolano Plácido Antonio Fernández Erosa


A la derecha San Pedro


Y a la izquierda Santa María Magdalena


Sobre él están los órganos del maestro salmantino Gaspar de Alazar Cornejo, a los que se accede por una puerta a la derecha. En la catedral hubo tres órganos, el mayor, al lado del Evangelio, el segundo del lado de la Epístola, y el realejo los cuales fueron reconstruidos en los siglos XVIII y XIX. El de la izquierd es barroco rococó, muy decorado y el de la izquierda más moderno y de más sencillo porte. El órgano mayor fue construido en 1790 por José Martí. Es posible que la caja mayor fuese trabajo de los Baamonde y Rioboo


Seguimos nuestro itinerario catedralicio avanzando por la nave norte en dirección al altar mayor y la girola o deambulatorio, a su alrededor, en el ábside o cabecera, con sus capillas, que vemos ya al fondo


Según caminamos nos fijamos en los capiteles de los arcos que la separan de la nave central


Y también los del muro de la izquierda, la pared norte


Llegamos así a la capilla de San Froilán, situada a la izquierda de esta nave norte


Esta capilla se hizo entre 1785 y 1796, siendo bendecida en 1797. La idea de hacer una nueva capilla para el patrón de la diócesis había partido del obispo Francisco Armanyá y Font veinte años atrás. Aquí está además enterrado el obispo de Lugo José Gómez O.F.M.


El retablo es de piedra, obra de Manuel Luaces siguiendo el diseño clasicista hecho en 1789 por Miguel Ferro Caaveiro, siendo pintado y dorado en 1796 por Manuel Rodríguez Adrán y Andrés Ferreiro. Representa al santo vestido como obispo, y bendiciendo. Antes de hacerla se sabe se discutió entre de madera, yeso o piedra, según nos dice José de Cora en la Guía de Lugo (visible e invisible). A esta imagen de San Froilán se atribuyó autoría a Francisco Moure, si bien en el contrato plasma que fue encargada a los mismos autores del retablo. A la izquierda un medallón muestra al santo predicando desde el púlpito a los fieles, mientras debajo de él su lobo domesticado lleva las alforjas con libros que antes llevaba el asno al que comió. En el de la derecha se ve la consagración de San Froilán como obispo de León


A la derecha del retablo y en esta misma cabecera hay un sepulcro del siglo XII llamado de Santa Froila, madre de San Froilán, aunque no se sabe si está ella o el obispo Odoario, cuyos restos fueron cambiados de lugar varias veces


Por sus características del sepulcro se supone era este exento y de estilo prerrománico, probablemente del siglo IX, si bien debió labrarse durante la primera mitad del siglo IX con la figura de una mujer desnuda que simboliza el alma, llavada por unos ángeles al cielo. A la derecha hay un monje sentado con un libro en las rodillas. Conserva restos de policromía


Volvemos hacia las naves del templo, viendo al salir, a la derecha, una de las puertas bajo la torre, a la izquierda la salida hacia la nave norte y, en medio de las dos, una pila bautismal


Está recorrida por un sogeado


Seguimos hacia al altar mayor por la nave norte



A nuestra derecha el trascoro


A partir de aquí los arcos románicos que separan la nave central, donde está el coro, de las laterales están cegados. Exceptuando el primero los demás que siguen son más pequeños. La bóveda sigue siendo de cañón


En esta puerta a la derecha, se alberga el coro antiguo o capilla del Buen Jesús


Este coro antiguo, cerrado como hemos dicho en el siglo XIX por el coro nuevo, fue contratado en 1623 a Simón de Monasterio para colocar una imagen del Buen Jesús. Tenía dos escaleras para subir a los órganos, dos hornacinas para San Pedro y San Pablo y dos sepulcros a ambos lados del altar. Es un cuerpo dividido en tres calles y rematado con balaustrada con el escudo del obispo López Gayo


La bóveda se apoya sobre una imposta o cornisa y es en forma de arco carpanel, aparecidendo decorada con motivos geométricos derivados de cuadrados en cuatro filas de casetones. El 6 de abril de 1645 el Cabildo cedió su patronato a perpetuidad a Pedro de Laje y a su mujer catalina, estando aquí su tumba, a la derecha, con el epitafio:

ESTA CAPILLA ES DE PEDRO DACAL 
MERCADER I DE SU MUJER CATALINA D
PENA I SVS EREDEROS DEJO CADA DIA V
NA MISA DE DOZE CON DOS CAPELLA
NES I QUE LOS CAPELLANES AN DE SER
VIR EN EL CORO I ES DE PRESENTAR DE M
IS EREDEROS. FALLECIO AÑO 1649


Aquí se muestra al Ecce Homo, Jesús mostrado al pueblo en el Pretorio de Poncio Pilatos. Dada la escasa luz que entraba es llamado el Ecce Homo Oscuro


Como dato curioso que nos aporta la guía de José de Cora es que el canónigo, catedrático e historiador Joaquín Antonio de Camino y Orella  critica por escrito en 1804 las trazas de esta capilla así como otras obras en oratorios, retablos, tallas de santos y dependencias que se estaban realizando en la catedral al no contar con la preceptiva autorización académica, no salvándose de ello ni el órgano. Aquí en concreto afirma que el orden constructivo habría de haber sido el dorio, no el corintio


Dice además que se había añadido un ángel al grupo escultórico con demasiada corpulencia, achacando la situación a los canónigos comisionado e incluso al obispo don Felipe Peláez Caunedo del que dice es "un buen hombre que no entiende de estas cosas". Lo cierto es que un par de meses después la Comisión de Antigüedades conmina al autor, Melchor de Prado, a cumplir las órdenes establecidas para su trabajo


Seguimos por la nave norte, pasillo adelante hacia el crucero y altar mayor


Ventanas y columnas románicas


Arcos, columnas, capiteles...


Cenefas ajedrezadas y capilla


Esta puerta románica da acceso a la capilla del Pilar, unión de dos capillas góticas, una del siglo XV y otra del siglo XIV, la capilla de Santo Domingo de los Reyes y la antigua capilla de San Froilán, que es la que vamos a ver ahora asomándonos a esta portada que la comunica con este pasillo de la nave norte


Esta capilla de San Froilán es del último tercio del siglo XIV y se hizo por iniciativa del arcediano de Dozón, juez de Mondoñedo y canónigo de Santiago don Gómez García de Gayoso, cuyo sepulcro vemos enfrente, al lado del de su sobrino y sucesor en el cargo de arcediano, sito a su iazquierda, que según nuestras fuentes se llamaba igual


Arriba un epitafio:

S(PULTURA) DE DON GOMEZ GARCÍA DE GAYOSO ARCEDIANO DE DECON / JUEZ DE MO(N)DOÑEDO CANO(N)IGO DE SANTIAGO EL Q(UA)L FIZO ESTA CAPILLA / CO(N) UNA M(I)SA CADA VIERNES E DEXO CEN MILL M (¿MARAVEDIS?) PA(RA) DOTARLA DE LOS Q(UA)LES / SE COMPRARO(N) LOS LUGARES DE ROMAY E DE GIA(N) E DE MALLE E DA TO / RRE EN ORBACAY E DE CARBALLIDO EN ESPERANT(E) E EL CANAL DE VIEITO A LA CASA / Q(UE) ESTA AL POCO DE LA PINGUELA E DOS ORTAS A LA PORTA DE SA(N) PE(EDR)º E DE LOS LUGARES (D)E / SAN JULLAO



En el sepulcro hemos de fijarnos en la pequeña figura humana al lado de la almohada, así como abajo unos escudos familiares e imágenes de ángeles, algunos tocando instrumentos


El sepulcro de su sobrino carece de epitafio


Pero dispone del escudo heráldico con sus tres truchas. La leyenda dice que uno de los antepasados de la estirpe, Caballero de San Miguel y de posible origen germano, comió tres truchas con su rey antes de una decisiva batalla, diciéndole el monarca: "de tantas como coméis, tantas me traeréis", y al día siguiente tras el combate le llevó tres cabezas de jefes enemigos. El caballero se casó con una mujer de la estirpe de los Gaudioso y este sería el origen de los Gayoso y de su escudo



A la izquierda hay un retablo neoclásico. Lo veremos mejor luego, de frente, desde la puerta que fue de la capilla unida a esta, la de Santo Domingo de los Reyes


Seguimos por la nave norte hacia el altar mayor y la girola, al lado de la arquería ciega que separa estas naves


La arquería es románica con policromía renacentista. Bajo este de la derecha vemos el sepulcro de Don Pedro I, quien fue obispo de Lugo y falleció en 1056, fue hallado en 1979 y es una de las dos piezas arqueológicas, la otra es el acróstico de Odoario, que se conservan de la antigua basílica


La inscripción pone:

INCOLIT HEC TVMVLVS CLIENTI PONTIVICI
CORPVS ANTESTIS IN HOC LOCO Q(I)ES
O IH (S)V CVNCTOS Q(U)I SALVAS ANTRO IACENTI ABLUE CULPAS
CLAVSIT DIEM Xº  K(A)LENDAS S(EP)T(EM)BR(IS) ERA LXLIIII P(OST) M(ILLESIMAM)

"Este sepulcro contiene el cuerpo del pontífice Pedro, obispo que fue de este lugar, enterrado el 23-08-1056. Jesús,  que a todos salvas, concédele el perdón de sus culpas"



Cristo crucificado y la Dolorosa en el arco del medio


Continuamos por la nave norte


Estamos ya llegando al crucero, la unión de las naves principales y la transversal o transepto. Al fondo vemos el deambulatorio o girola, donde están las capillas góticas anexas al ábside


Arriba las vidrieras...


A la derecha es el altar mayor con la exhibición permanente del Santísimo Sacramento. A la izquierda nave norte del crucero, esto es el transepto izquierdo. Allí vemos una imagen y un sepulcro


La imagen es de San Antonio, con el Niño, obra del escultor Manuel Luaces. La tumba de la izquierda es la de don Vasco Pérez de Prieto, capitán de los Reyes Católicos y alcaide de la fortaleza de A Coruña, cuyo hermano era deán de Lugo, obispo de Salamanca y presidente de la Real Chancillería de Valladolid


En el sepulcro se muestra su escultura con armadura, espada a la mano izquierda y un perro a sus pies. Su cabeza reposa sobre unos almohadones y al pecho tiene una cruz atada a una cadena. Ostenta los escudos de su linaje


En la pared un epitafio:

AQVI IAZ VASCO P(ERE)S DE VIVEIRO CAPITA(N) QVE FVE DEL
REI DON FERNANDO E DE LA REINA DOÑA ISABEL LOS QUE
GANARON EL REINO CON LA REAL CIBDAD DE GRA
NADA ERMANO DE DO(N) G(ONZAL)VO DE VIVERO OB(IS)PO DE SA
LAMANCA A(N)VOS FIJOS DE G(ONZAL)VO P(ERE)S DE VAMONDE E DE
MAIOR QVE FVE DEL REI DON JV(A)º EL QVE DEXO MAS DE XIII MIL M(A)R(AVEDI)S
DE RENTA AL DEAN E CABIDLO DESTA IGLESIA POR
XII MISAS CANTADAS CON SVS RESPONSOS
CADA AÑO E OTRA MISA CANTADA A SANTO
ANTONIO DE PADVA CON SV PROCISION EN EL
DIA QUE CAIERE


Pero lo que más destaca es el antiguo retablo mayor de la catedral...o al menos una parte de él, pues la otra, que veremos luego, está en el trasepto sur, trasladados hechos por iniciativa del cabildro en el siglo XVIII tras el terremoto de Lisboa. Es obra del maestro flamenco Cornelis de Holanda hecha entre 1531 y 1534, siendo dorada y pintada en 1570 por el vallisoletano Marcos Torres. Es de estilo plateresco próximo al renacimiento. El traslado fue efectuado en 1767 por Agustín Baamonde, Benito y Juan de Riobó, añadiéndole elementos barrocos


Son escenas de la vida de Jesús. Abajo a la izquierda es la Misión de los Apóstoles, cuando Jesús resucitado se presenta ante ellos y, tras reprocharles su falta de fe por no haber creído que María Magdalena les había visto, les encarga la evangalización del mundo. En medio está la Última Cena, con seis apóstoles en primer término, Cristo tiene a su izquierda a San Juan y a la derecha a San Pedro. Más a la izquierda Judas recibe la bolsa con las monedas. La escena de la derecha es la Ascensión, con los apóstoles asustados mirando arriba, como Cristo, del que se le ven los pies, desaparece en el cielo, viéndose detrás la roca desde la cual subió. San Juan arrodillado ante su símbolo, el águila, con el rollo de su evangelio en la mano

Arriba a la derecha es Cristo triunfante saliendo del sepulcro rodeado de soldados, uno dormido y otros asustados. En el medio es el Lamento ante Cristo muerto, con la Virgen siendo consolada por San Juan ante Jesús muerto. A la derecha está la Magdalena y a la izquierda María la madre de Santiago y de José. Detrás José de Arimatea y Nicodemo. A la izquierda se presenta la Transfiguración del Señor, con San Pedro arrodillado a la izquierda en primer término, San Juan a la derecha y Santiago el Mayor en el medio, de espaldas. Cristo está en medio sobre una nube con Moisés a su derecha y a la izquierda el profeta Elías


Arriba, como es común en los retablos, está la Crucifixión, con Cristo en la cruz y bajo esta una calavera con unos huesos del monte Calvario, Abajo al pie de la cruz de Jesús vemos a la Virgen a la derecha y a San Juan a la izquierda. A los lados los dos ladrones. En la base del retablo, a los lados de la puerta varias columnas muestran lazos y frutos, parce ser la parte barroca añadida


Volvemos la vista abajo y así, a la izquierda del antiguo retablo podremos ver el primer tramo de la capilla del Pilar. Antes veíamos el segundo


Esta era antaño la capilla de Santo Domingo de los Reyes


Santo Domingo de los Reyes fue la capilla construida en el siglo XIV, en concreto en 1370. Al fondo vemos ahora la que fue antigua de San Froilán, con el retablo, que desde la portada que mira a la nave norte se nos ocultaba a la vista. Estas dos capillas fueron unidas en 1611 por Gaspar de Arce el Nuevo, las dos cuentan con bóveda de crucería


El retablo es obra neoclásica de Manuel Luaces, dedicada a la Virgen del Pilar por el aragonés Simón Bergés, contralto de la catedral


La Virgen del Pilar está en medio con San Froilán a la derecha y San Simón a la izquierda. Arriba Cristo Crucificado


A la derecha vemos los sepulcros de los Gayoso, de los que hemos hablado antes


Vamos ahora hacia el crucero viendo al fondo la otra mitad del antiguo retablo mayor en el brazo sur del transepto


Pero antes de llegar a él hemos de detenernos en un lugar especialmente importante


Y es que aquí, rodeada por la girola con sus arcos góticos, que también veremos después, está la capilla mayor con su altar, exposición permanente del Santísimo Sacramento, uno de los grandes símbolos religiosos e históricos de la ciudad y de Galicia, con un misterioso origen, no el constructivo, que está bastante bien documentado, sino el del culto relacionado con tan especial privilegio. La relevancia de la Eucaristía en el cristianismo es fundamental, la Hostia Consagrada es el Cuerpo de Cristo para la Comunión, cuando no se celebra este suele estar guardado en un copón salvo en los casos de Adoración Eucarística, que equivalen para los creyentes a la presencia directa de Cristo como cuerpo y espíritu a la vez, por eso su exposición permanente y perpetua resulta tan sumamente relevante. La Eucaristía aparece en la Última Cena pero para la iglesia católica si bien ya estaría prefigurada en el Antiguo Testamento con la cena pascual. Actualmente hay en España y en el mundo varias capillas dedicadas a ello pero como catedral y que de forma permanente lo exponga desde hace tantos siglos solo esta. Únicamente fue interrumpido cuando en el siglo XIX fue robada la custodia con el Santísimo, haciéndose una colecta popular para restituir lo robado en la que participó la propia reina Isabel II 


Varios son los estudiosos que relacionan el privilegio con el Concilio de Lugo del 569 reinando Teodomiro al hacerse de esta ciudad sede metropolitana independizándose de la de Braga, que era la única del reino suevo gallego y estaría en relación con el combate contra el priscilianismo que tantos adeptos llegó a tener y durante tanto tiempo. Por desgracia la documentación del Concilio, o los concilios, de Lugo se perdió, tal y como informa en su libro José de Cora, a raíz de lo que escribe en 1572 el cronista Ambrosio de Morales  cuando se lo enseñan...

"Desde Oviedo a Santiago no he visto reliquia notable y solo un libro en Lugo en la Iglesia Mayor, y es de Concilios... es de letra gótica, y aunque no tiene el año en que se escribió, es cosa clara que es de más de quinientos años y porque aunque yo encomendé la guarda dél, veo tan mal recaudo, que podría ser desapareciese... vendrá bien para con los dos que hay en San Lorenzo"

Y efectivamente, Felipe II se lo pide al obispo lucense, Vellosillo y lo manda guardar en elmadrileño convento de San Lorenzo del Escorial, pereciendo en el incendio de 1671 que destruyó su biblioteca. Esta falta de documentación puso en duda incluso la realidad de estos concilios, siempre dentro de las disputas avivadas entre las diferentes sedes metropolitanas


Aquí estuvo hasta su traslado el retablo mayor de Cornelis de Holanda y que ya disponía de habitáculo para la exposición permanente del Santísimo. Se trataba de un hueco de doce centímetros de diámetro cerrado por puertas de cristal que permitían su visión. En 1669  se instituye la Ofrenda del Reino de Galicia a Jesús Sacramentado que, con sus cláusulas y ritual, se basa en un donativo para el culto, renta para el gasto de cuatro velas que alumbrasen día y noche ante el Santísimo y "que cada año se ofrezca, en la Misa Mayor, día de Corpus Christi, en el nombre de este católico Reino". De ella escribe así el obispo Matías Moratinos Santos, mencionando a las herejías

"Hay más de mil y noventa años, que el Altar de su Capilla mayor goza este Nobilísimo Reino la verdadera y real presencia de Nuestro Redentor Sacramentado, continuando día y noche patente a pesar de heresiarcas, arrianistas y priscilianistas, contra quienes se celebró especial Concilio. (...) Con la autoridad apostólica resolvieron los prelados de este reino y los padres del Concilio, que a todas horas estuviese descubierto en el trono de su custodia la Hostia consagrada, para eternizar el recuerdo de tanto triunfo. Este fue el motivo que originó la idea de borrar el Dragón verde y el Dragón rojo que eran el escudo de los reyes suevos que tenían su corte en Lugo y sustituirlos colocando en el dorado campo de su Escudo, la Hostia, pero no oculta dentro de un vaso sacramental, como dicen algunos mal intencionados historiadores, sino sobre el cáliz o de manifiesto en su custodia"

Luego, en 1762 comienzan la obras de este nuevo retablo, un conjunto neoclásico  comenzado por el francés Carlos Lemaur que aúna arquitectura, escultura, pintura y orfebrería. Primero, en 1764, sobre los arcos góticos se construyeron nuevos ventanales de arcos de medio punto y se instalaron varios arbotantes apoyados en contrafuertes en el exterior, diseñados por Lemaur y hechos por José Elexalde. El retablo es diseño de 1765 de Pedro Ignacio de Lezardi y fue su construcción fue dirigiga por José de Elexalde entre 1766 y 1768


Abajo vemos la exposición permanente del Santísimo Sacramento, con el tabernáculo o expositor añadido en 1812 diseñado por Melchor de Prado Mariño y esculpido en mármol blanco por Antonio Sanjurjo Gallego, discípulo de Juan Adán. El expositor muestra un rompimiento de Gloria con tres querubines y dos serafines apartando la cortina del habitáculo donde se alberga la custodia, diseñada esta por José de Elexalde y hecha en plata con apliques sobredorados por el orfebre Bargas. Es de 1,40 de alto, regalo del obispo de Tarazona, antes de Lugo, don Juan Sanz de Buruaga. El retablo es un semibaldaquino con un zócalo sobre el que se levanta un cuerpo semicircular de cuatro columnas con capiteles corintios. A ambos lados hay dos angelotes, el de la derecha lleva unas espigas y el de la izquierda unas vides, símbolos de la Eucaristía (el pan el cuerpo y el vino la sangre de Cristo). son obra de Felipe de Castro entre 1771 y 1775, al igual que los otros dos ángeles exteriores, laterales orando y arrodillándose, uno a cada lado del tabernáculo

Más arriba hay una representación del Ojo de Dios, en un triángulo rodeado de una nube circular con tres ángeles, irradiando luz en grandes rayos. Unas volutas sostienen el pináculo donde vemos en lo alto la Virgen de la Asunción en un pedestal con ángeles. En torno al conjunto los ocho ángeles que sostienen las lámparas son del lucense Agustín Baamonde de 1767. Las vidrieras tienen imágenes de santos


Allí en el pináculo dos de los ángeles que están con la Virgen muestran la cinta con el conocido lema vinculado a la adoración sacramental...

  "Hoc hic misterium fidei firmiter profimetur" (Este misterio de ge aquí firmemente profesado)"


El sol de la custodia es robado en la madrugada del 9 de diciembre de 1854 y luego de dos años un preso por otros delitos, llamado Francisco Rodríguez Monasterio, confiesa, buscando el beneficio de un cambio de juzgado, ser cómplice del robo, revelando a otros culpables, en torno a la docena, un personaje influyente de Lugo, algunos delincuentes habituales de la ciudad y de Valladolid, así como los plateros a los que se les entrega. El obispo, Santiago Rodríguez Gil, proclama que se suspendan ciertos oficios a causa del sacrilegio, datos que nos aporta José de Cora en su obra, manifestando que es una suspensión o censura a Divinis de la catedral, si bien parece ser esto solo puede hacerse a un clérigo, por lo que entonces sería un Entredicho, censura eclesiástica que sí puede afectar a un lugar, como fue este el caso


Alcemos nuestra vista y admiremos las magníficas pinturas de Francisco José de Terán, pintor mindoniense influenciado por Rubens y Tiépolo, que aquí trabajó durante las obras dieciochescas. Poco después de su acabado en 1768 el humo negruzco y aceitoso de las lámparas fue tapándolas hasta que se recuperaron en el año 2012, siendo considerada la Capilla Sixtina de la pintura barroca gallega. Arriba están los Cuatro Evangelistas y, en la bóveda una grandiosa representación celestial


Es una verdadera imagen del cielo en la que vemos a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, en medio de la gran escena con numerosos personajes, santos, reyes y obispos, entre ellos San Froilán y Capitón, representación de la Iglesia Triunfante y de la Iglesia Militante


Frente a la capilla mayor están los 66 sitiales del coro, 39 en la sillería alta con respaldos triangulares y 27 en la baja, decorados los respaldos con medallones. Están hechos en estilo barroco por el artista orensano Francisco Moure entre 1621 y 1625 con diseño de Simón de Monasterio. Los cuadros son estilo renacentista pintados por Marcos de Torres en 1571. Arriba vemos nuevamente los órganos


Se representa a Santa Isabel, a Santo Tomás, a San Felipe, Adán y Eva comiendo la manzana, expulsados de Paraíso, la creación de Eva, Santa Isabel, María Magdalena, y otros santos, entre ellos una de las primeras imágenes de Santa Teresa de Jesús, así como alegorías religiosas y símbolos, junto con una inscripción en la cabecera que dice:

GOBERNANDO LA IGLESIA DE DIOS NUESTRO MVY SANTO PADRE VRBANO VIII SIENDO OBISPO DESTE SANTA IGLESIA EL ILUSTRISIMO DON ALFONSO LOPES GALLO

Y otra al lado:

REINANDO EN ESPAÑA LA MAGESTAD DE LOS REYES FELIPE IV Y DOÑA ISABEL DE BORBÓN

En el respaldo de la silla obispal está el blasón del prelado Alonso López Gallo (1612-1624), la talla de la Virgen entregando la casulla a San Ildefonso y la lactación de San Bernardo, arrodillados al pie de María con el Niño, rodeados de ángeles. En una pequeña bóveda se representa la coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad. Otras representaciones curiosas pueden ser las de un zorro gaiteiro o la del propio autor, Moure, con su compás midiendo un cráneo y rodeado de los santos canteros y escultores: Claudio, Nicróstato, Sinforiano y Castorio con su ayudante Simplicio, un capricho tal vez del propio autor cuyo simbolismo es irresistible vincularlo a la masonería, al menos a la práctica, propia de los gremios artísticos y arquitectónicos de aquel entonces. Una inscripción dice

FRANCISCOS A MOURE GALLECUS CIVITATIS AURIENSIS INCOLA SCULTRO ET ARCHITECTUS INVENIEBAT ET SCULPEBAT HOC HOPUS CUI ULTIMA MANUS ACCESI ANNO DOMIMI 1624

("El arquitecto y escultor gallego Francsico de Moure, avecindado en Ourense, diseñó y esculpió esta obra, terminada en el año del Señor de 1624")



Los púlpitos a ambos lados del coro son de bronce dorado (a la derecha de la foto), obra del broncista compostelano Miguel Jardines con diseño de Fernando de Casas Novoa. Al fondo seguimos viendo la mitad del antiguo retablo mayor, el de Cornelis de Holanda llevado allí, al brazo sur del transepto, tras el terremoto de Lisboa, Por allí se va además al claustro y la sacristía, por lo que, para llevar un orden lineal, veremos primero, antes de llegar a él, toda la girola o deambulatorio en torno al altar mayor, con sus capillas, que llegará a él a su izquierda


Desde la capilla mayor vamos ahora a recorrer, empezando por la izquierda, estas capillas góticas de la girola con sus retablos barrocos y neoclásicos


Primeramente vemos a la izquierda, empezando el recorrido, el retablo de San José, de 1803


Luis Antonio Ponte Rodríguez y Melchor de Prado Mariño son autores de este retablo, así como Francisco Javier Meana hizo su escultura en 1804, con San José llevando de la mano al Niño Jesús. Como cosa curiosa el mencionado canónigo Joaquín Antonio del Camino crítico, con las obras, calificó la imagen de indecente, pues el Niño al caminar muestra su pierna hasta la ingle. A continuación van las capillas góticas, del siglo XIV, que sustituyen a un triple ábside que posiblemente tuvo la catedral románica


Esta es la capilla de San Juan Bautista con muy valorada reja barroca de los broncistas Pedro de Sobrado y el francés Rouel


El retablo es de primeros del siglo XVIII en medio está San Juan, atribuido al taller de Francisco Moure. A la izquierda está San Ramón y a la derecha San Benito. Hay un sepulcro de don Carlos de Sangro, fallecido en 1636, así como de su mujer María de Pígara Aguiar y sus herederos, tal y como reza una inscripción


A la derecha está la de Santa Teresa, antes de Santiago, de Juan de Novoa y Lemos


La rejería es renacentista contratada en 1572 a Pedro Sobrado y Baltasar Ruz


El retablo es neogótico, con imágenes de Santa Teresa, San Juan Evangelista, San Juan de la Cruz y Santiago


Recorremos así esta girola en torno a la capilla mayor, donde se expone el Santísimo, yendo a la siguiente capilla a la izquierda


Y llegamos así, en la cabecera, a la capilla de la patrona de la ciudad y catedral, Santa María, la capilla de la Virgen, la única que no es gótica de esta girola, y cuya primera piedra colocó en diciembre de 1726 el obispo Manuel Santa María Salazar, durando las obras hasta 1734, año en el falleció el prelado


Es otra gran joya del barroco gallego hecha por Fernando de Casas Novoa entre 1726 y 1736, quien pocos años después remataría la fachada barroca de la catedral de Santiago que mira a la Praza do Obradoiro.


Tiene la capilla planta de cruz griega, poco usual en Galicia, y gran bóveda de media naranja en el techo. Al construirla hubo que agrandar notablemente la cabecera, tal y como hemos visto en el exterior. El camarín de la Virgen es de Miguel de Romay bajo la dirección de Casas Novoa. El aparejador fue Ferro Caaveiro y  el pintor-dcorador Juan Antonio García de Bouzas, discípulo de Luca Giordano, quien pinta los 106 medallones con numerosos símbolos dedicados a la Virgen


Y esta es la imagen de Nosa Señora dos Ollos Grandes (ojos grandes), también llamada Santa María la Grande, la Mayor, de Lugo o Nosa Señora das Victorias: se trata de una figura de tamaño natural que representa a la Virgen Madre ofreciendo pecho al Niño, rodeada de ángeles. Está hecha de piedra policromada fechada en el siglo XII de autor desconocido, si bien otros la circunscriben al siglo XV.

Constituye la imagen centro de gran devoción ya desde tiempo inmemorial, siendo coronada el 15 de agosto de 1904 y siéndole entregadas las llaves de la ciudad. Algunos investigadores sostienen que esta piadosa veneración podría estar vinculada a alguna divinidad femenina anterior, como Isis, que tuvo gran predicamento en la Gallaecia romana, diosa de la fertilidad y la fortuna procedente de Egipto y asumida, con más o menos reticencia al principio, dentro de los cultos admitidos por Roma. Una de sus representaciones más usuales es precisamente la de amamantar a su hijo Horus. En el pilón o piscina ritual romana de la plaza, que tras las oportunas prospecciones arqueológicas está a la vista en el exterior, existe en su mosaico otro de los símbolos de Isis, el de la serpiente. En la catedral de Braga, otra de las sedes metropolitanas de Gallaecia, sucede un caso similar con la imagen de Nosa Senhora da Leite, allí se ha hallado una estela dedicada a Isis Augusta incrustada en la pared de la capilla mayor y, en excavaciones arqueológicas del subsuelo, un templo semejante a otros dedicados a Isis en el Imperio, como el de Pompeya. Así el canónigo historiador Juan Pallares Gayoso (1614-1668) la llama Argos Divina y le dedica un famoso libro a su historia y la de Lugo, donde escribe que el apóstol Santiago cristianiza una imagen de piedra de un culto pagano...

"Aviendo pues en Lugo dedicado Iglesia a N. Señora, para que la tierra, que daba espinas de Idolatrías, diese olorosas flores de adoración al verdadero Dios, y a su Madre Santísima, desterrando las Estatuas de piedra de sus Ídolos, sin mudar materia, Imagen de piedra les propuso para que en ella adorasen a la Madre de Dios, a quien representaba, que aviendose detenido en Lugo, algún tiempo tuvo para ello"

Como siempre decimos en estos casos, independientemente de la más que cuestionada presencia de Santiago, estamos sin duda ante una tradición histórica de la primera evangelización de Lugo, con visos muy realistas, como es la sustitución de imágenes y advocaciones si bien sus funciones y lugares de culto permanecen. En este aspecto el misterioso origen de esta talla de piedra de Nosa Señora dos Ollos Grandes, de la que no se precisa fecha segura de realización, y las posibles varían siglos, aporta sugerentes posibilidades en las que abundan los historiadores


A Santa María de Lugo se le atribuyen, cómo no, varios milagros, de los que los primeros testimonios escritos que han llegado a nosotros son de tiempos Alfonso VI, rey de Galicia en el 1071, cuando este afirma en un documento haberlos visto con sus propios ojos, si bien el más famoso es de de una mujer que se cura de parálisis de pies y manos el 15 de agosto ante Santa María, prelado y fieles e inmortalizado por Alfonso X El Sabio en su Cántiga LXXVII

"Esta é como Santa Maria sãou na sa ygreja en lugo ha moller contreita dos pees e das mãos


Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

Desto fez Santa Maria miragre fremoso
ena sa ygrej' en Lugo, grand' e piadoso,
por ha moller que avia tolleito
o mais de seu corp' e de mal encolleito.
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

Que amba-las suas mãos assi s' encolleran,
que ben per cabo dos onbros todas se meteran,
e os calcannares ben en seu dereito
se meteron todos no corpo maltreito.
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

Pois viu que lle non prestava nulla meezinna,
tornou-ss' a Santa Maria, a nobre Reynna,
rogando-lle que non catasse despeyto
se ll' ela fezera, mais a seu proveito
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

Parasse mentes en guisa que a guareçesse,
se non, que fezess' assi per que çedo morresse;
e logo se fezo levar en un leito
ant' a sa ygreja, pequen' e estreito.
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

E ela ali jazendo fez mui bõa vida
trões que ll' ouve merçee a Sennor conprida
eno mes d' agosto, no dia 'scolleito,
na sa festa grande, como vos retreito
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

Será agora per min. Ca en aquele dia
se fez meter na ygreja de Santa Maria;
mais a Santa Virgen non alongou preyto,
mas tornou-ll' o corpo todo escorreyto.
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

Pero avo-ll' atal que ali u sãava,
cada un nembro per si mui de rig' estalava,
ben come madeira mui seca de teito,
quando ss' estendia o nervio odeito.
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito.

O bispo e toda a gente deant' estando,
veend' aquest' e oynd' e de rijo chorando,
viron que miragre foi e non trasgeito;
porende loaron a Virgen afeito.
Da que Deus mamou o leite do seu peito,
non é maravilla de sãar contreito"




Su mirada franca, tierna y abierta la ha hecho ser cariñosamente llamada Nosa Señora dos Ollos Grandes. Así no es extraño que la reina Urraca ofrezca su hijo de manera solemne o que en 1575 Juana de Austria rinda pleitesía a...

"una escultura de piedra policromada, imagen misteriosa venerada con el Nombre de Nuestra Señora de los Ollos Grandes, de origen desconocido"


La magna obra dedicada a ella y a Lugo es la del ya mencionado Juan Pallares Gayoso, cuyo título completo es Santa María de los Ojos Grandes. Fundación y grandezas de su Iglesia. Santos naturales, reliquias y venerables varones de su ciudad y Obispado, Bispos y Arzobispos que en todos imperios lo gobernaron, una gran recopilación de documentación del archivo catedralicio encargada por el Cabildo en el año 1652



Tras admirar la Capela da Virxe iremos ahora a su derecha a conocer las de Nuestra Señora de la O y la de San Miguel


La de Nuestra Señora de la O, también llamada de la Esperanza, tiene verja renacentista obra de Pedro Sobrado de Baltasar Ruz


El retablo de la capilla de Nuestra Señora de la O es posible que estuviese antes en la antigua capilla de San Miguel sita donde hoy está la de Santa María, en él empezaría a trabajar en 1571 Claudio Loqui, de la escuela de Cornelis de Holanda, a quien se atribuyen la imagen de la Virgen de la Esperanza o Preñada, pintada en 1570 por el vallisoletano Marco de Torres y muy venerada, evidentemente, por las embarazadas. A su derecha está Santo Tomás y a su izquierda Santa Catalina con la palma y la rueda, patrona de los curtidores de Lugo, es otra pobable obra de Cornellius de Holanda o de su taller. El retablo lo acabaría Bernardo de Jorapán y presenta, bajo la Virgen, las frases de la consagración del pan y del vino, de nuevo el ritual eucarístico:

HOC EST ENIM CORPUS MEUM
HIC EST ENIM CALIZ SANGUINIS MEI NOVI
ET ETERNI TESTAMENTI MISTERIUM FIDEI
QUI PRO (VO)VIS ET PRO MULTIS ENFUNDE-
TUR IN REMISIONEM PECATORUM

("Porque esto es mi cuerpo
porque este es el cáliz de mi sangre del nuevo
y eterno testamento, misterio de Fe
que por vosotros y por muchos será derramada
en remisión de los pecados")


 Entramos ahora en la capilla de San Miguel, que antaño fue de la Virgen, en cuya verja se ve el anagrama del Ave María y un cartel que dice

                                                                   "Ave María 
                                                           Sin pecado concebida"


El retablo de San Miguel es neoclásico. En el medallón de la derecha veremos al Sagrado Corazón y en el de la izquierda a San José con el Niño Jesús


La iconografía muestra al santo aplastando al demonio


Otra vista de la capilla mayor desde otro ángulo, con el tabernáculo del Santísimo a la derecha


Ya hemos visto las capillas pero, aún en la girola, pasaremos delante del retablo de Santa Lucía, diseñado por Melchor de Prado Mariño y hecho por Luis Antonio Ponte Rodríguez en 1804, siendo pintado por Juan Calvelo


Santa Lucía es talla del asturiano Francisco Javier Meana de 1804. Como dato curioso en esta iconografía es un querubín quien lleva  los ojos de la santa en un plato, cuando lo habitual es que los lleve ella en una mano


Llegamos al brazo sur del transepto, vamos pues a la izquierda


Y aquí tenemos la otra parte del gran retablo mayor de Cornelis de Lisboa traído aquí tras el terremoto de Lisboa. Abajo está la puerta de la sacristía y los demás añadidos barrocos en semicolumnas donde predominan los motivos vegetales, flores, hojas y racimos de uvas, así como algunos bustos del retablo renacentista original y ángeles músicos, También hay cariátides en las pilastras. Arriba vemos a la izquierda la escena de La Anunciación, con la Virgen en su casa recibiendo de rodillas al Arcángel Gabriel con su bastón de mensajero. Justo debajo hay un pequeño busto de Carlos V. A su derecha está La Adoración de los Pastores, escena nocturna en el Portal de Belén. Están el Niño en el pesebre, María y José, la mula y el buey, así como los pastores y, entre ellos, una gaitero. Abajo está el sagrario del Cuerpo de Cristo entre San Pedro y San Pablo. Dos ángeles sostienen una tapa del copón eucarístico, en cuya patena de colocaba el Sacramento para su exposición permanente. La escena de la derecha es La Circuncisión, donde la Virgen  llevan a Jesús mientras su prima Santa Isabel y su marido San José la ayudan llevando los enseres precisos para la limpieza. Detras están San Joaquín,  y Santa Ana, padres de María, entre dos servidores del templo. Abajo otro pequeño busto, este de Isabel de Portugal, mujer de Carlos V


 Encima vemos a la izquierda La Epifanía, con los Magos, representando a Europa, Asia y África, acuden a adorar al Niño, arrodillándose uno y dándole su ofrenda mientras los otros dos esperan. En medio está La Natividad de María, donde unas mujeres traen regalos para Santa Ana, que acaba de limpiar a la recién nacida, mientras San Joaquín lleva un cordero. Luego va el Bautismo de Cristo en el río Jordán, con San Juan vestido con pieles derramando agua de una jarra sobre Jesús en las aguas. Completan la composición dos querubines viendo el bautismo y un ángel custodiando las ropas. Arriba del todo está la Virgen con el Niño que lleva la cruz en las manos, rodeados de ángeles y abajo la inscripción

                              O. MATER. DEO. MEMENTO. MEI. IHS

             ("Oh Madre de Dios, acordaos de mí, Jesús Hombre, Salvador")


En este brazo sur hallaremos, a la izquierda según vemos el retablo, el altar de San Juan Nepomuceno, obra de 1803 de Manuel Luaces siguiendo planos del ingeniero Francisco Serbalax


Pila de agua bendita


Bajo el retablo, como hemos dicho, la puerta de la sacristía, con frontón curvo sobre el que hay un rosetón románico. Allí vemos el escudo del Reino de Galicia, pintado y dorado,  con la representación de la exposición permanente del Santísimo Sacramento. A los lados representaciones de frutas


La sacristía fue obra contratada en 1678 al arquitecto de la catedral de Santiago Domingo Antonio de Andrade, hecha de forma triangular y en tres tramos divididos por pilastras con más motivos frutales. La bóveda es semicircular y al fondo cuatro grandes ventanas dan luz al interior. Hay varias piezas y elementos de interés



El Tesoro de la Catedral fue saqueado por las tropas francesas en 1809 y han sobrevivido de él pocas piezas, como unos cálices de los siglos XV al XIX, una custodia del siglo XVII, la Corona de la Virxe dos Ollos Grandes y el Relicario de San Froilán. Si dispone de tiempo para verlo todo con calma e incluso subir a las cubiertas puede contactar con el Museo Diocesano y Catedralicio de Lugo

El claustro, al que se accede por una puerta enfrente del altar de San Juan Nepomuceno, fue comenzado por fray Gabriel de las Casas en 1708 y terminado en 1714 por Fernando de Casas Novoa


Elemento de especial interés es el acróstico de Odoario, una inscripción en la que, tomando la primera letra de cada verso de un himno u oración, se lee ODOAR, el obispo refundador de la ciudad al ser tomada por Alfonso I, rehabilitando su basílica. Para diversos autores es una extrapolación del siglo XI hecha con la idea de asentar la importancia de población y santuario, siempre a expensas de la competencia con otras sedes. Su traducción dice así

"Oh, Luz, lucero de Iberia, sol y obispo santo
célebre decoro y nobles de linaje almo
en la ciudad por la figura y la vida y la elocuencia brillas
estás aquí presente y en tu obra completas los remates
asegurados renovados lucen bastante y vibran de doctrina"


Volviendo al transepto salimo de nuevo hacia el crucero, con la capilla mayor y la girola, ahora a nuestra derecha, y de frente el brazo norte con su retablo


Los púlpitos y el coro


Sitiales del coro...


Bóvedas de cañón


Seguimos por la nave sur, en dirección ahora a la salida. Arquería románica. Al otro lado del muro está el coro y, poco más allá, la otra puerta del coro antiguo


Ventana románica y ajedrezados y columnas con capiteles, todos de ese estilo


Llegamos a la línea de confesionarios...


Y justo antes de salir de nuevo al exterior vemos un paso


Paso de la Última Cena de la Cofradía del Santo Sacramento


Volvemos al exterior, a la Praza de Pío XII. A la derecha tenemos el ya mencionado  Museo Universitario A Domus do Mitreo, propiedad de la Universidad de Santiago, otro lugar muy interesante para visitar pues se se expone toda la historia de la ciudad. En el vestíbulo se muestran las fases históricas del lugar y en la primera planta se hace un recorrido desde la Edad Media al siglo XX


Algo podemos ver ya desde el exterior, un gran yacimiento arqueológico, en concreto un domus o vivienda de familia pudiente de entre los siglos I al III d.C. así como un templo a Mitra, divinidad oriental, de origen persa-indú, adoptada por los cultos romanos y extendida por buena parte del Imperio, se dice que entre gente principal y estamento militar sobre todo, tal vez esa sea la razón por la que se encuentra más, aparte de en la misma Roma, en los extremos y fronteras imperiales. Se considera históricamente al mitraismo un precedente del cristianismo, cuyos lugares de culto aprovechó, así como parte de sus características, si bien se trataba de un culto mistérico o iniciático que se transmitía por sus rituales y de forma oral y no por libros sagrados o escrituras, de ahí que las descripciones que más conocemos son de sus oponentes cristianos atacando la religión. Suele ser Mitra representado habitualmente con gorro frigio y sacrificando a un toro, pues su rito más conocido es el sacrificio de este animal. Mitra tuvo doce seguidores y con ellos celebró una última cena antes de sacrificarse a sí mismo para redimir al género humano, resucitando al tercer día, curaba a los enfermos, hacía milagros y nació de una forma virginal un 25 de diciembre (solsticio de invierno), saliendo de una roca, en una cueva oscura, yendo pastores a adorarle y a regalarle oro y esencias. Era llamado La Verdad, La Luz o El Buen Pastor y sus devotos podían vencer a la muerte participando en la comunión de beber su sangre y comer su carne en el sacrificio del toro. Según esas creencias resucitarían el Día del Juicio. Su día era el domingo y existían siete pecados capitales... la vinculación con el cristianismo era sorprendente y al convertirse esta en religión oficial su culto fue disminuyendo e incluso prohibiéndose. El mismo Vaticano parece ocupar un templo dedicado a Mitra


Mitra tuvo doce seguidores y con ellos celebró una última cena antes de sacrificarse a sí mismo para redimir al género humano, resucitando al tercer día, curaba a los enfermos, hacía milagros y nació de una forma virginal un 25 de diciembre (solsticio de invierno), saliendo de una roca, en una cueva oscura, yendo pastores a adorarle y a regalarle oro y esencias. Era llamado La Verdad, La Luz o El Buen Pastor y sus devotos podían vencer a la muerte participando en la comunión de beber su sangre y comer su carne en el sacrificio del toro. Según esas creencias resucitarían el Día del Juicio. Su día era el domingo y existían siete pecados capitales... la vinculación con el cristianismo era sorprendente y al convertirse esta en religión oficial su culto fue disminuyendo e incluso prohibiéndose. El mismo Vaticano parece ocupar un templo dedicado a Mitra


Aquí tenemos foto de la estela y texto aparecidos en el lugar, ofrenda a Mitra por un centurión romano

"INVIC(to). MITHRAE G (aius) VICTORIVS VIC TORINVS (Centurio) L (egionis) VII G (eminae) ANTONINIANAE P (iae) F (elicis) IN HONOREM STA TIONIS LVCENSIS ET VICTORIORVM SECVNDI ET VIC TORIS LIB (ertorum) SVOR VM. ARAM PO SVIT. LIBENTI ANIMO (hedera)"

"“Al nunca conquistado dios Mitra, G. Victorius Victorinus, centurión de la Legión VII Gémina Antoniniana, Pía, Feliz, Devoto y Leal, con mucho gusto erigió (este) ara en honra del puesto de control militar de Lucus (augusti) y de sus dos libertos Victorius Secundos y Victorius Víctor” 



Al lado, una rampa sube a las murallas de Lugo, junto a la que hay un monolito de la UNESCO  que rememora la importancia de estos lugares


Muchos peregrinos aprovechan para subir a hacer el famoso recorrido por sus murallas, de unos dos kilómetros de longitud, muy recomendable también si estamos bien de tiempo y fuerzas pues, aparte que nos guste la historia, es un trayecto en el que veremos gran parte de la ciudad y sus alrededores,


Vayamos o no a "hacer la ronda" de la muralla aquí salimos fuera de la cioudad intramuros por A Porta de Santiago . Los que que deseen hacer por  A Porta Miñá han de regresar al cruce de la rúa de Bon Xesús con la rúa da catedral



































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