Eres el Peregrino Número

miércoles, 13 de enero de 2016

MONTE DO CRUCEIRO DA ARMADA: BAJADA A CEE Y RÍA DE CORCUBIÓN ANTE EL CABO DE FISTERRA


Bajando a Cee y vista de Corcubión y su ría desde el Cruceiro da Armada
Monolito desde el que se divisa el Cabo de Fisterra
Entrando en el concello de por el campo de romerías del santuario de San Pedro Mártir, el histórico Camiño Real a Fisterra llega, luego de seguir un buen trayecto en llano por la cima de estas montañas, a las inmediaciones de Camplongo, donde un monolito señala uno de los lugares más emblemáticos de esta ruta. Por primera vez vemos el Cabo de Fisterra, meta peregrina por excelencia


El cabo, el faro y el Monte Facho, con la villa de Fisterra a la derecha. Allí estaba el que durante milenios en Europa era la punta más occidental del mundo y fin de la Tierra ante el inmenso océano, el Finis Terrae de la antigüedad


El Cabo Fisterra simboliza también una de tantísimas  transiciones entre el paganismo y el cristianismo. Las seculares peregrinaciones al Ara Solis o altar del sol que aquí se venaraba vieron su evangelización en la culminación del viaje a Santiago aquí, llegando a la punta de la tierra que como una cuña se adentra en el océano. Ya desde la Edad Media se registra este paso de romeros a Fisterra, para los que se fundaron varios hospitales de peregrinos, cuya memoria, aparte de en la documentación, se advierte hasta en la misma toponimia


Además de su vinculación a la ruta xacobea como culminación de la peregrinación a Santiago, todo el  entorno del faro es rico en tradición mágica y religiosa, piedras sacras oscilantes y sepulcros míticos, piedras de la fertilidad y santuarios que cristianizan cultos antiquísimos, muchas veces vestidos con el hábito de santos y vírgenes...


Culto al sol que se "zambulle" en el océano para resurgir mañana. Escriben ya de ello los grandes geógrafos clásicos de la antiguedad y se hablaba de un altar dedicado al Sol, Ara Solis, en este lugar en el que miles de personas siguen viniendo a ver el espectáculo de contemplar al astro rey "sumergirse" en las aguas del océano


Al anochecer, el faro ilumina con su haz de luz la entrada al estuario


 Desde aquí iniciamos la bajada al Monte da Armada por el Camiño Real


Atrás queda el picudo monolito


Con un ancetral símbolo solar grabado en él, sobre el que pintan flechas amarillas


El Cabo de Fisterra siempre adelante


Aunque aún no vemos Corcubión sí vemos, un instante, O Vilar, por donde sube el Camino desde la orilla de la ría, que pronto empezaremos a divisar en su plenitud, Camino que luego, bajando por San Roque, llegará por Amarela a Estorde y su playa, entrando en el concello de Fisterra por Sardiñeiro, playa y puerto de pescadores...


Sigue la bajada entre pinares por el Monte da Armada y pronto se nos oculta el Cabo de Fisterra


Aquí el Camino sigue de frente por la pista, pero unos metros a la derecha hay otro lugar muy significativo


Nos desviamos unos metros por este sendero enlosaldo


Y llegamos al Cruceiro da Armada


Emblemático paraje a 247 metros de altitud donde descansan los peregrinos a tan solo 16 kilómetros de Fisterra. Se dice que los antiguos pobladores habitaban las montañas y abajo tenían los puertos al abrigo natural de la ría y sus puntas y cabos. Tras el final de las incursiones normandas, en la baja Edad Media, bajaron a primera línea de costa, este podría ser el origen de la villa de Cee, que, independientemente de algún mínimo asentamiento previo, aparece por primera vez en un documento del arzobispo Xelmírez concediéndosela como parte de un extenso señorío al arcediano de Támara Arias Muñiz


Volviendo al Camino sigue la bajada, primero suavamente


Viendo a nuestra izquierda la recortada silueta del Monte Pindo, legendarios picachos considerados como Olimpo Celta por sus tradiciones de dioses y seres mitológicos. Su cota más alta, A Pena da Moa, llega a los 627 metros de altitud. Esta montaña mágica lleva tiempo, desde Hospital en Dumbría, siendo una referencia visual muy importante en este periplo, y continuará siéndolo hasta el Cabo de Fisterra


Un paisaje formidable


Ya empezamos a asomarnos bien a la Ría de Corcubión


Aquí comienza otra bajada, esta más larga e intensa, hasta la orilla de la ría. Es el Cabo de Cee y n primer término a la derecha está A Punta do Cabalo con el Castelo do Cardeal, de la segunda mitad del siglo XVIII, siendo sus constructores Lana Ferrieri, quien empezó la obra, y Francisco Llovet y Carlos Lemaur, quienes la acabaron. Se trataba de un fuerte con capacidad para casi cien soldados y doce cañones. La razón de su construcción eran las incursiones de navíos enemigos, que arrasaban las poblaciones en busca de suministro y botín,  y el ser fondeadero de las expediciones que se dirigían a ultramar


Al otro lado de la Ría, en A Ameixenda, se construyó al mismo tiempo el Castelo do Príncipe, con la idea que cualquier incursión padeciese el fuego cruzado de ambos. La leyenda popular dice que una cadena entre los dos cerraba el estuario. También en aquella época y por las mismas razones se construyeron en las rías gallegas el Castelo de San Carlos en Fisterra y del del Soberano en Camariñas, este último desaparecido


La costa se prolonga por A Punta das Mariñas, A Cova, A Punta do Seixo, A Boca do Sapo y A Boleira hasta el Faro de Corcubión, en Laxe de Fóra, la punta del Cabo de Cee, faro inaugurado en 1860 y automatizado en 1935. Hay rocas en el mar que forman verdaderos islotes, como Carrumoeiro Grande y Chico, donde se produjo uno de los trágicos naufragios de esta costa, el de cinco barcos de pabellón griego a principios del siglo XIX, lo que dio en llamar al lugar el Cementerio de los Griego


Una gran cruz de hierro en lo alto de un poste llamará nuestra atención al lado del Camino


La bajada se pronuncia


Vamos viendo ya Brens, parroquia rural y marinera al sur de Cee, compuesta por los barrios y lugares de A Grixa, A Pontella, Berroxe, Camiños Chans, Fadibón y Raso.


Ya a finales del siglo XVIII los informes se referían a este duro camino, el Camiño Real, comunicación de esta costa con Santiago...

"Igualmente es cierto que desde dicha villa de Cée hasta la cima del monte llamado el Armada que corresponde a dicha villa que es muy descarpado se halla intransitable, como igualmente el camino de buelta que llaman de Duey por donde andan las caballerías y corresponde a ambas villas, todo él se alla de mala calidad e intransitable y subido el monte de la Armada que domina la citada villa de Cee sigue el camino y vereda real vía recta a la ciudad de Santiago y a la distancia de dos leguas se alla el lugar llamado de Hospital de esta jurisdicción desde el qual se sigue hasta el lugar de Olveiroa de la misma jurisdicción en cuyo intermedio ay una cuesta del mismo nombre bastante peligrosa para los de a cavallo y de a pie, su transito desmoxonado y dedragoso y a la vajada de un río que pasa entre dos montañas -Logoso- que por el invierno hace bastante raudal, y sólo para el paso de a pie tiene dos pontillones de mala construcción que los cubren las crecientes y se impide el paso por transitar agua a canalada y estrecha desde cuio transito igualmente se sigue el camino real hasta Puente Olueira en que termina esa jurisdicción a la distancia de tres leguas largas de esa villa..."


Las dos riberas de la ría de Corcubión. A la izquierda el puerto de Brens, concello de Cee.


En una curva a la derecha: Corcubión.


Corcubión y arriba San Roque, por donde va el Camiño de Fisterra, viendo al fondo cabo y faro


El Camino, Corcubión y la ría.


Tuvo Corcubión, como Cee, hospital de peregrinos, siendo el de Corcubión fundado por los Moscoso, condes de Altamira, que tenían aquí pazo y señorío, siendo además grandes enemigos de los arzobispos compostelanos. Aparte de las razones puramente históricas y religiosas están vinculadas a la tradición xacobea desde su origen, las peregrinaciones a Fisterra y a Muxía fueron potenciadas por el clero compostelano a partir de la baja Edad Media pues las dos villas marineras, aparte indirectamente de Cee, eran posesión de la mitra de Santiago de Compostela, mientras Corcubión Camariñas y Laxe formaban parte del señorío de los Moscoso, siempre enfrentados a los arzobispos, según el historiador Víctor Castiñeira. En ello les iba también la concesión del privilegio de poder comerciar con el exterior, derecho de carga y descarga internacional


Brens, concello de Cee y a la derecha Corcubión, su antecedente es el castro de Quenxe, milenario recinto fortificado galaico.


Y esta es la Barra de Brens


Bajo nosotros: la factoría de FerroAtlántica. El puerto de Brens, una de las mayores inversiones portuarias gallegas,  permitió la entrada de grandes barcos pa su actividad portuaria. Para su construcción la empresa aportó 2 millones de euros y la Xunta de Galicia 14,5


Es una de las mayores invesiones portuarias hechas en Galicia


Corcubión más cerca, paso secular de los peregrinos al Santísimo Cristo de Fisterra, la que también fue durante mucho tiempo la advocación más occidental al Hijo de Dios en el mundo cristiano


Aquí se produjo una de las mayores tragedias de la armada española, el naugrafio de 25 barcos de guerra en una terrible tempestad en el año 1596, perdiendo la vida unos 1700 marineros, no mucho después del desastre de La Invencible,

Muelles de Brens desde el Camino, Cabo de Cee, faro de Corcubión y Castelo do Cardeal


Sigue el largo descenso, con Corcubión de frente. El Camino se dirigirá allí luego de atravesar Cee. Se puede ir por el paseo de la ría o bien, siguiendo la señalización oficial que ha recuperado el trazado original, una calle más arriba


Al norte Praia de Quenxe, zona de expansión urbanística


Bajamos hacia los matorrales


La ría se nos oculta


Y llegamos a un tramo llano


Luego volvemos a bajar


Hallando un oratroio antes de llegar a las primeras casas de Brens.


Se trata de una imagen de la Inmaculada Concepción traída por peregrinos de Paracuellos en 1985


Llegamos a la primera casa


Y bajamos a la izquierda


Luego de tantos kilómetros, unos quince, desde Hospital, en Dumbría, sin entrar en ninguna población, denotamos la proximidad de la urbe y su industria al ir entrando en el casco urbano de Brens, prácticamente unida a Cee, la capital del concello, hacia donde nos dirigiremos por Camiños Chans


En el siguiente cruce, delante de estas casas, iremos a la derecha


El paisaje cambia...


Y acaba la bajada


Y al llegar a la carretera, frente Casa Vázquez, seguimos a la derecha



Estamos muy cercanos al albergue O Bordón


Y un cruceiro encamina nuestros pasos por un paseo netamente urbano, en dirección, por Casa Taboada, a la cercana Cee, capital del concello, donde hay todo tipo de servicios, comercios, hostelería, albergues y demás alojamientos y hacia donde nos dirigiremos, al fondo a la derecha, por la Estrada dos Camiños Chans