Eres el Peregrino Número

Buscador de Temas del Camino de Santiago

sábado, 30 de julio de 2016

DE TOL A FIGUERAS/AS FIGUEIRAS Y A PONTE DOS SANTOS: PASO DE ASTURIAS A GALICIA POR TIERRAS DE CASTROPOL Y RIBADEO


A Ponte dos Santos y Ribadeo: paso de Asturias a Galicia.
Cruce de Tombín: a la derecha se sa va Barres (3 kms.) y Figueras/As Figueiras (6 kms.)
Tras salir de Tol,el Camino Norte en su trazado oficial e histórico llega al cruce de Tombín, en tierras del concejo asturiano de Castropol: a la derecha la carretera  AS-31 sigue el trazado del Camín Vello hacia As Figueiras (Figueras), el que ahora vamos a seguir,  y a la izquierda es el camino oficial para ir a Castropol y hacia Vegadeo/A Veiga. Un abanico de posibilidades se abre para pasar de Asturias a Galicia, unas cruzando la ría hacia Ribadeo y otra remontando el Eo aguas arriba para pasar en Abres a Trabada. Ambas opciones, cruzar la ría, bien por el puente de A Ponte dos Santos o bien en embarcación concertada en Figueras/As Figueiras o Castropol, o remontarla hasta hallar paso estrecho por Abres rumbo a Trabada, confluirán en Mondoñedo


Nosotros en este caso vamos a tomar el camino de la derecha, rumbo a Barres y a Figueras/As Figueiras, localidad esta última donde por lo común los peregrinos toman la ruta hacia A Ponte dos Santos para entrar en Galicia por su estrecho paso peatonal sobre la ría y llegar a Ribadeo


La carretera aprovechó aquí el trazado del viejo camino, que discurre recto por una gran llanura


Tomamos pues el itineario directo a la Ría del Eo o de Ribadeo, ruta hacia Figueras/As Figueiras, entre campos y pinares


Al sur Villasivil y Bouza, en la ladera del monte de Ferradal y sobre los campos de A Regueira


En la lejanía, las montañas de A Mariña son ya Galicia


Entre ellas destaca el Monte Mondigo (569 mts.), buena referencia visual y geográfica durante estas etapas asturgalaicas. Bajo él está el Monte de Santa Cruz que, a su derecha y saliendo de Ribadeo por Ove, sube el camino hacia Covelas, Arante, Val de Cabarcos (Barreiros), Vilanova de Lourenzá y Mondoñedo


Estos campos llanísimos son aprovechados para ganadería y cultivos, principalmente de maíz para el ganado


Pasamos el puente sobre el río Péligos, con su exuberante vegetación ribereña, y tras bajar levementae subimos un poco, entrando durante unos metros en el concejo de Tapia de Casariego


Luego sigue la larga recta de la carretera., una línea monótona pero agradecida con este paisaje tan verde de prados y bosquetes



Dada la proximidad al Polígono de Barres suele haber tráfico intenso, pesado y veloz. Extrememos las precauciones


Cruce de caminos en Pedras Pardas. Seguimos de frente por la AS-31


Son los parajes de Camíos y Camín Vello, de indiscutibles resonancias camineras. La carretera ha sustituido en este tramo al viejo camino



Ya vemos las inmediaciones del Polígono Industrial de Barres, referencia geográfica para este trayecto


Una pequeña vaguada, en la Riega de Besbosa, vuelve a dar paso al concejo de Castropol, justo antes de llegar al polígono industrial


Al norte, junto a la carretera, Serantes, concejo de Tapia, donde hay referencias a la existencia de un hospital de peregrinos en la antigüedad, dedicado a Santiago Apóstol, reflejado en documentos de la casa de Villaamil, sus patronos, en el siglo XVI, pero que ya no se le menciona en el Catastro de Ensenada doscientos años después, por lo que se supone ya estaría extinguido. Más allá, junto a la Playa de Serantes y atravesando la de Penarronda, pasa la Variante de Tapia, el ramal que, luego de atravesar la villa de Tapia de Casariego, se dirige por allí a A Ponte dos Santos


Nada más volver a entrar en el concejo de Castropol llegamos al mencionado Polígono de Barres, creado en el año 2003


Aunque aquí hay algo de arcén los peregrinos pueden caminar más seguros por esta pista a la derecha, viendo a la izquierda las naves industriales


Llegamos a esta rotonda, que vamos a bordear a la derecha


La rodeamos pues por esta parte...


Y seguimos adelante, siempre por la AS-31, en El Campón, donde hay un poco de arcén a la izquierda. Mucho cuidado con el tráfico. Poco o nada parece advertir a los conductores del posible paso de peregrinos por esta calzada


El Campón, uno de los barrios de la parroquia castropolense de Barres. cuyas casas ya vemos desde aquí, bajando al puente del río Penarronda, que desemboca en la playa de este nombre, unos pocos kilómetros más al norte, también paso de la Variante de Tapia


Para llegar a ellas desde el puente subimos un poco...


Al subir por El Campón encontramos a la izquierda un tramo de acera


Pasamos junto a las primeras casas mientras la cuesta se suaviza


Más allá de las casas campesinas crecen algunos pinares


Y ya en llano seguimos avanzando todo recto


Recomendamos seguir por la izquierda aprovechando la mencionada acera


Hay también algunas farolas en este trecho poblado


No hay pérdida, es todo avanzar siempre recto y acera adelante


Sin hacer caso a los desvíos continuamos de frente


En todo momento por la acera y entre las casas de Barres, El Campón


Pasamos La Candela, la ferretería de Barres, que tuvo a su frente muchos años al añorado José Manuel Sánchez Sanjurjo, José de la Canela, casado con María Carlota Gómez, hija de uno de sus fundadores, y continuamos de frente


De frente, buena parte de las casas de Barres se concentran extendidas a lo largo de la carretera N-640, que era por donde pasaba el tráfico de Asturias a Galicia antes de la construcción de la Ponte dos Santos. Ahí está Casa Enrique, restaurante y hostal


Justo aquí, antes de cruzar la carretera, pasamos junto al Campo Trenor, a nuestra izquierda


Aquí juega el Barres F.C. histórico del fútbol en el concejo que, sin embargo, ha visto desaparecer algunas de sus categorías, existiendo un convenio con la Sociedad Deportiva Ribadeo para subsanarlo, un ejemplo de colaboración entre las dos orillas de la ría. De ello escribe un interesante artículo Fabián en Cavilaciones VariasFútbol en la otra orilla, publicado en abril de 2015 y del que extraemos un resumen:
"El Barres CF es el equipo más importante, por tradición histórica, del concejo castropolense. En los últimos tiempos, en cambio, las migraciones y la reducción de la natalidad provocaron que el conjunto sénior desapareciese, así como sus categorías inferiores.

Sin embargo, en el año 2007, el presidente del club asturiano y el presidente de la Sociedad Deportiva Ribadeo llegaron a un acuerdo de colaboración para que el segundo le cediese algunas categorías íntegras al primero. Pero antes de reparar en los motivos debemos tratar de entender qué es la Sociedad Deportiva Ribadeo.

Otro equipo en el pueblo

En la villa del norte de la provincia de Lugo el equipo de fútbol ha sido siempre, desde su creación en 1913, el Ribadeo FC. Durante sus 102 años de historia, el conjunto ribadense ha desfilado entre la Tercera Autonómica Gallega y la Tercera División, donde se encuentra actualmente. Sin embargo, en los últimos 20 años tanto la institución como el gobierno local habían dejado de lado a las categorías inferiores, centrando sus esfuerzos económicos en el primer equipo y, a lo sumo, en el equipo juvenil.

Por ello, en el año 2000 un grupo de padres acordó crear la Sociedad Deportiva Ribadeo a modo de escuela municipal. No se trataba solamente de progenitores de la villa, sino de todo su término municipal y del vecino Principado de Asturias (...) el éxito de la SD Ribadeo fue tal que las instalaciones de fútbol con las que contaba el municipio –un campo de fútbol de uso casi exclusivo para el primer equipo, un campo de entrenamiento y un terreno de fútbol 7– no podían absorber a todos los equipos existentes. Por ello, en 2005 y a sabiendas de que el Barres CF seguía dado de alta en la Federación Asturiana pese a no contar con jugadores, se produjo un contacto entre las directivas de los dos equipos.

El convenio

“El presidente por aquel entonces me planteó la posibilidad de que algún equipo de la SD Ribadeo compitiese en Asturias con el escudo del Barres”, recuerda Francisco Canela, actual presidente del Barres CF. Los motivos planteados eran dos. Por un lado, que los niños pudiesen disfrutar del fútbol sin tener ninguna carencia de instalaciones. Por otro lado, el nivel superior de la Liga Asturiana (...)

Y es que de los cuarenta y dos niños que compiten con la camiseta del Barres CF actualmente, “el noventa y cinco por ciento son de Ribadeo”, reconoce Francisco Canela. Ello hace que –además del ‘buen rollo’ existente– una vez a la semana, uno de los entrenamientos lo realicen en las instalaciones municipales de la localidad gallega. “Cuando se entrena en Barres, los padres también nos turnamos para llevar y traer a los niños”, asegura Mónica"

Fue su querido entrenador Francisco Ramón Fernández, Paquín das Bichas, gran jugador en sus tiempos y que que falleció repentinamente a principios de 2017, un golpe muy duro que conmocionó a toda la comarca. Así lo relataba Tania Cascudo en La Nueva España el 5 de enero de ese año:

La localidad castropolense de Barres está conmocionada por el fallecimiento repentino de Francisco Ramón Fernández, conocido popularmente como "Paquín das Bichas" en referencia a la casa familiar, que murió el martes en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde ingresó el pasado fin de semana tras sufrir una indisposición de origen indeterminado que no logró superar. Fernández, de 48 años, casado y con dos hijos, era muy conocido por su labor al frente del Barres Club de Fútbol y como responsable de la ferretería La Canela. 
"Es un golpe muy duro", confesaba ayer un vecino de Barres, que constataba el enorme pesar que se vive estos días en el pueblo. Fernández estudió Económicas y tras trabajar una época en una aseguradora se hizo cargo del negocio familiar, ubicado en la localidad y justo en frente del campo de fútbol local, su otra pasión. 
En 1982, con catorce años, empezó a jugar en La Caridad C. F., donde militó unos veinte años. Tras dejar La Caridad acabó su carrera deportiva en casa, con el Barres. La directiva del club franquino expresó públicamente su pesar por la pérdida del que fue muchos años capitán del equipo: "Se nos va una persona entrañable, siempre con esa sonrisa en la cara que transmitía optimismo a quien estaba con él, y que siempre estaba cuando tenía que estar. Nuestro más sentido pésame a su familia". 
 De jugador pasó a entrenador, volcado en transmitir a los pequeños los valores del deporte y también en rescatar el club de su pueblo, a base de crear una sólida cantera. El Barres (que forma parte de la Sociedad Deportiva Ribadeo, del vecino municipio lucense) cuenta con un equipo infantil y dos alevines. Fernández, seguidor del Atlético de Madrid y del Sporting, no solo presidía el club, sino que ejercía como entrenador del equipo infantil del Barres y también como coordinador deportivo de la S. D. Ribadeo, a la que estaba ligado desde hacía una década. Su labor en el club castropolense iba más allá de la gestión, ya que se ocupaba también de labores como el cuidado del campo de fútbol de Trenor. "A mediodía era fácil encontrarlo segando el campo, estaba para todo", comentan sus conocidos. 
El presidente de la S. D. Ribadeo, Nicasio Castañal, reconocía ayer que su fallecimiento "es una pérdida importantísima; era un pilar angular de esta Sociedad". Destaca además el carácter colaborador del castropolense que "siempre ayudaba con todo, sin que le vieras nunca una mala cara o un mal gesto". Ahora, añade Castañal, "habrá que seguir luchando, aunque solo sea por él". 
El figueirense Fernando Quintana, amigo personal del fallecido con el que además colaboró durante un tiempo entrenando a los niños, se refería ayer al fallecido como "buena persona, buen padre, sensibilizado con todas las causas, amigo con mayúsculas que apoyaba en los momentos difíciles, de trato afable y gran sentido del humor". Era a juicio de Quintana "de los buenos, de los que no tenían que morir".


Dejando ahora el Campo Trenor cruzamos la carretera N-640 en dirección al barrio de Outeiro


Pasamos al lado de A Fonte de Barres, con su muy singular forma de puente


Sigue la recta de la AS-31 hacia Outeiro, que está ahí, en un otero, como su nombre indica, sobre el que se alza la la iglesia parroquial de San Esteban de Barres, que guarda en su interior retablos e imaginería barrocos. Se dice hubo antes que este un templo antiquísimo y una necrópolis romana



Aparece mencionada en la donación de Alfonso VII de territorios entre el Navia y el Eo a la mitra ovetense de San Salvador en el siglo XII, a cambio de la renuncia de esta a las parroquias que tenía en disputa al otro lado del Eo, en la antigua Diócesis de Britonia


En este trecho tenemos a la izquierda una buena acera con pasamanos de madera, por ella caminamos mientras seguimos contemplando el histórico santuario


El camino sigue recto y de frente pero podemos desviarnos unos metros para, en un instante, visitar la iglesia, que tuvo numerosas reformas con el paso de los siglos


En 1639 se añadió una capilla al lado de la epístola (a la izquierda según la vemos en la foto), dedicada a San Pedro, patrón de los pescadores y construida por ellos (los de Figueras/As Figueiras, población que perteneció a Barres hasta su segregación parroquial a finales del siglo XIX), dato conocido gracias a una inscripción de la época


En 1740 se instaló la gran espadaña de granito para el campanario. Una de sus campanas es de 1749 y la otra de 1996, sustituyendo esta a una más antigua, de 1786, ahora conservada en la capilla del muro del evangelio


El campo de la iglesia se eleva sobre el camino, del que lo separa, además de la misma altura un gran muro de piedra


Subimos por las escaleras para ver el santuario de cerca, viendo la parte posterior de la cabecera y las capillas barrocas


Las esquinas son de piedra de cantería, que se ha dejado a la vista, como suele ser lo normal en estos casos


Vamos hacia la izquierda, viendo las casas alrededor de la iglesia. Un poco más allá las del lugar de Oubías


Pasamos así al lado de la sacristía, otro de los elementos añadidos al edificio original según disposiciones eclesiales, lugar destinado a vestir los sacerdotes y donde se guardan los ornamentos y elementos del culto y la liturgia


Tiene una pequeña puerta para el acceso o salida directa de los párrocos sin necesidad de atravesar la nave del altar. Fijémonos arriba, en el tejado de la cabecera, en una pequeña espadaña para un pequeño campanario


Y esta es propiamente la capilla de San Pedro, la que habría sido fundada por los pescadores en 1639. Los contrafuertes parecen de influencia gótica, un estilo que permaneció largos siglos marcando impronta en las construcciones de Asturias y Galicia


Y seguidamente el pórtico o cabildo, que en su momento fue cerrado, habilitándose en el interior dependencias parroquiales. Los arcos fueron cegados y se instalaron ventanas


Recorremos así toda la fachada sur del santuario, saliendo ahora a la fachada principal. Hubo escuela parroquial


En la fachada principal están la portada, de arco de medio punto, y los accesos a los pórticos laterales


En la fiesta de San Pedro se celebra procesión con la imagen del santo cuando era niño, en una embarcación portada por marineros que simulan los bandazos del oleaje. amenizada por gaiteros y también misa cantada


Importante es también la del Ecce-Homo, cuya talla se dice fue un mascarón de proa hallado por los marineros de As Figueiras, engalanada con una planta color granate, Amaranthus hybridus, especialmente cultivada para tan solemne ocasión. Coincidiendo con esas fiestas se celebran una semana cultural y la gran carrera popular



Enfrente de la iglesia, seguimos para retomar el camino de la carretera. en las casas del fondo


Pasamos junto al muro que cierra una quinta



Y una fila de árboles a la izquierda...


Al fondo vemos la mansión, que es un edificio muy importante


Primero pasamos las antiguas cocheras, luego lo que es propiamente la mansión


Es la casona solariega de los López de Barres y Villaamil, del siglo XVIII, con reformas en el XIX y el XX


Es una soberbia construcción de mampostería a no ser los vanos, de cantería. La piedra ha sido dejada a la vista


Y en la fachada norte, que mira al camino, los escudos de las linajudas estirpes locales que aquí emparentaron


Los López de Barres y Villaamil. En 1378 ya figura Alfonso López como representante de Barres entre los testigos que firmaron el acta según la cual las gentes del concejo reconocían como único vasallaje el debido al obispo de Oviedo, tal y como figura en el Libro Becerro de la catedral ovetense de San Salvador


Frente a la casona, un cruce de calles, en el que iremos a la derecha


Y ya salimos de nuevo a la carretera 


Y en la carretera también una encrucijada: nosotros la seguimos, retomando el camino, a la izquierda


Pero podemos decir que de frente se va a la Playa de Penarronda, una de las más espectaculares del occidente asturiano, a un par de kilómetros más al norte, donde pasa la llamada Variante de Tapia. A la derecha tenemos Casa Venancio, bar y hostal


Como hemos dicho, nosotros en esta ruta vamos a la izquierda, fijándonos por ejemplo en las filigranas decorativas de esta vieja casa...


Motivos vegetales, flor y espirales


Otro motivo naturalista, bolas y hojas que parecen inspirados en algunos capiteles románicos


La carretera hace una recta y dispone de aceras a ambos lados


Cuadras tras las casas a nuestra izquierda


Atención ahora a la derecha pues vamos a encontrar otro edificio notable


Las escuelas de Barres, actual cooperativa de consumidores San Esteban


La carretera y sus casas unifamiliares con terreno en medio de esta hermosa campiña


En la lejanía la villa de Castropol, capital del concejo. Un ramal del Camino se dirige desde Tombín y As Campas hacia allí, recuperando el secular paso de peregrinos que se acogían en su hospital, dedicado a Santiago, como la parroquial, y situado posiblemente a su lado


Divisamos bien dicha iglesia de Santiago Apóstol, erigida tras el gran incendio de 1587 y que conserva en su interior importantes retablos barrocos. Su altísima y picuda torre con reloj, uno de los símbolos y emblemas, no ya de Castropol sino de toda la ría, se añadió en el siglo XX. Una de sus puertas es llamada Francisca, Francesa o de los Franceses y se dice era por donde entraban los peregrinos, normalmente francos o franciscos, franceses o centroeuropeos en general


A la izquierda otro gran edificio es el teatro-casino, inaugurado en 1911, en el antiguo Campo del Tablado, luego Parque de Loriente, dedicado a Vicente Loriente Acevedo, emigrante y benefactor. Más a lo lejos son los monte de As Pedreriras (282 m), ya en Galicia. Asomando un poco elPico Axilde o de San Fernando (508 m), que es una buena referencia geográfica tanto para la ruta que va a Mondoñedo desde Ribadeo como para la que va por Trabada


Seguimos ruta por este hermoso paseo, saliendo poco a poco de Barres


En el jardín de una casa, monolito al lado del Camino


Alegorías marineras...


Nos dirigimos a Lois, ya en la parroquia de Figueras/As Figueiras


Pasamos junto al aparcamiento del polideportivo


Polideportivo de Barres, así presentado en la página del Ayuntamiento de Castropol:
"En el concejo de Castropol podemos disfrutar de un Polideportivo Municipal situado en Barres que consta de dos zonas. Por una parte está la cancha deportiva que tiene unas dimensiones de 44x24 m, lo que permite disponer de un espacio polivalente para la realización de distintos deportes (fútbol sala, balonmano, baloncesto, voleibol, etc.), por su uso longitudinal o transversal y consta además de un espacio de almacén que accede directamente a la pista. 
Por otro lado, tenemos un espacio anexo que alberga los vestuarios, gimnasio, botiquín, control, etc. como complemento a la cancha deportiva y que tiene un acceso directo a la misma. 
El edificio se plantea de tal forma que estas dos zonas pueden funcionar independientemente y se tiene en cuenta que puede ser utilizado por personas con minusvalías."

Zona residencial


Lamentablemente aquí la carretera pierde acera y arcén por lo que habremos de caminar muy pegados al quitamiedos


El Monte de Santa Cruz, y detrás el Monte Mondigo, siempre a la vista, nos advierten también de la cercanía a tierras gallegas


Campos del Teso de Lois, y a lo lejos Castropol, las casas de la carretera, al sur, en la distancia


Apenas vemos la ensenada de A Lieira, pequeño puerto y aldea donde llegaron a hacerse barcos para la Armada Invencible. Allí está el famoso molino de mareas de As Aceñas


Más a la izquierda la aldea de Piñeira, también en la lejanía


Más allá, bajo el Pico San Marcos (230 mts.) va el otro camino oficial, el que se dirige a Vegadeo/A Veiga para luego cruzar el Eo por Santiago de Abres, el viejo trayecto que empleaban muchos peregrinos que, queriendo evitar el peligroso paso del estuario en las frágiles barcazas de aquel entonces, de caro peaje además, remontaban la ría para cruzarla en el histórico puente de A Ponte Vella, cuando esta se estrecha en la llamada Ría de Abres


Sigue la recta hacia Lois, junto a extensos campos de cultivo y labranza


Lois es solar de las dieciochescas casonas de los González de Lois y los Magadán. Este es el Palacio de Lois, o Casa de los Duques de Tamales, y también Casa de los Mencía-Figueroa, fechada según inscripción en 1791


Fijémonos en el grande y hermoso cabazo con los clásicos picos en el tejado, tan característico en las construcciones de toda la comarca. Llegaremos a verlos hasta en el claustro de la catedral de Mondoñedo


Campiña de Lois, casas a nuestra derecha


El paisaje sigue siendo el característico de toda esta rasa costera, grandes llanuras con prados de pasto y zonas de cultivos


Y al fondo la copa del agua, cerca de Rozaleda, donde está el albergue Camino Norte


Seguimos avanzando y entramos así en Lois, parroquia de Figueras/As Figueiras


Casa campesina con nave y jardín


Setos y yedra


El Palacio de Lois


Ahora lo lógico es seguir de frente, pues vuelve la acera por el margen izquierdo, si bien alguna flecha amarilla y carteles nos indican la posibilidad de desviarnos a la derecha, al mencionado Albergue Camino Norte


Ahora estamos entrando en el casco urbano de As Figueiras o Figueras; unas señales nos indican el camino del puerto, a la izquierda, ramal seguido cuando se cruzaba la ría en lancha, y otro al centro urbano, a la derecha, que es el que ahora vamos a relatar pues es el que más se emplea desde la inauguración en 1987 de A Ponte dos Santos para salvar la ría


Estamos en A Costía de Lois, zona de expansión urbana, con viviendas unifamiliares y chalets


 Y también edificios de pisos y apartamentos


Elegantes farolas isabelinas jalonan el recorrido


Setos y aceras en zona ya netamente urbana


De A Costía de Lois a A Lagúa


 Placa del callejero


A Lagúa, un topónimo frecuente en lugares llanos, lagunas y charcas que se forman con la lluvia


Placa del lugar


En A Lagúa llegamos a otra bifurcación y encrucijada de caminos


En ella iremos a la derecha


Aquí hay un pequeño espacio ajardinado muy importante históricamente


Aquí es donde un escudo conmemora la independencia de la población en el siglo XVIII. Lo cierto es que ya en 1378 y pese a pertenecer hasta entonces a los eclesiásticos dominios de la Tierra de Ribadeo, con capital en Castropol, el obispo Gutierre de Toledo cedió este enclave en encomienda al marqués de Astorga, Alvar Pérez Osorio. Tiempo después, en 1538 fue comprado por Arias Pardo de Donlebún


Reinando Felipe II este enclave figueireño era su dueño el marqués de Astorga, contando con 20 vecinos, exentos de pagos reales, solo a su señor, o al menos así lo refleja un documento que dice:

"Hay un coto que se llama el coto de Ygueras, que es concejo de Castropol, y es el dicho coto del marqués de Astorga, y no paga en el servicio, diciendo que tienen previllejo e costumbre de no pagar ningún pecho real, salvo alcabala, e que había en el dicho coto veinter vecions. Dieron de esto la razón los que vinieron de Castropol"

En 1708 y mandado por Carlos II, su enviado José de Cepeda intenta integrar a la corona este coto, indagando en los aparecer insuficientes títulos presentados para ello por su dueño, aprovechando que, por supuesto los entonces "sesenta vecinos" estaban más que deseosos de librarse de él, tanto para tener su propio concejo como para integrarse en el de Castropol, para lo que habrían de pagarse unos 500 doblones, pero el pleito para conseguirlo aún no había ni empezado. Aún a mediados de esa centuria figuraba como posesor del coto Francisco Pardo Donlebún, que recibía de los entonces148 vecinos existentesdos reales y medio de cada uno, y un real y 8 maravedíes de los viudos y viudas, en total unos 318 reales y medio al año


Esta jurisdicción señorial pudo ser adquirida por fin por la vecindad tras cuarenta años de pleitos y el pago de 680.000 maravedís en 1775, constituyéndose entonces en ayuntamiento, logro que no duraría demasiado tiempo, pues en diciembre de 1826 y por disposición de Fernando VII este y numerosos municipios pequeños habrán de pasar a sus vecinos más grandes, como fue aquí el caso de Castropol, al que As Figueiras/Figueras pertenece desde entonces, siendo eso sí en la actualidad el núcleo más poblado del término concejil


Se dio el caso que al suprimirse el concejo se embargaron bienes de los antiguos concejales hasta cubrir la deuda del extinguido ayuntamiento, que subía a 2.436 reales y 15 maravedís, lo cual causó el rechazo de la vecindad figueireña, que no acudió a su subasta en dos ocasiones, por lo que hubieron de ser adquiridos por la Real Hacienda


Siguiendo camino desde el cruce a la derecha, pasamos ahora junto al bloque de pisos de El Carmen, con terreno de juego enfrente


Cruce y también continuaremos a la derecha


Tomamos la Avenida del Carbayo, por donde iremos saliendo de la población


Y pasamos junto a la Casa del Mar, Instituto Social de la Marina



Pasamos ahora, caminando por esta acera, junto a estas parcelas ajardinadas


Y nos dirigimos a la gasolinera, ya en las afueras


Las señales viarias de la rotonda de enlace con la Autovía del Cantábrico indican también el Camino, de la glorieta a la izquierda, hacia el área de descanso


Cruzamos pues a la izquierda con mucho cuidado, pues no hay arcén ni avisos a los conductores del paso de peregrinos


Seguimos las flechas amarillas


Caminando hacia la rotonda.


No es un paso caminero realmente óptimo pero al menos hay espacio para el viandante.


Ya nos dirigimos a la Ponte dos Santos no sin primeramente realizar un descanso en el área recreativa existente en A Atalaya, donde se sitúa la ermita de San Román, en la que se venera también a la Virgen del Carmen, de honda tradición marinera y al Cristo del Buen Viaje, devoción viajera y peregrina. Hay buena romería el día de San Román, se disfruta de unas excelentes vistas sobre la ría, y la capilla presenta una llamativa torre-mirador almenada, la Torre de O'Connor, siendo obra todo ello de 1842 a expensas del Gremio de Mareantes y reconstruida en 1901 por doña Socorro S. de García. Aún existían señales en la pared de los disparos de la guerra civil

Los pescadores de Figueras/As Figueiras, os pixotos, se acogen a la protección de esta santuario al volver de faenar recitando...
"Santo Cristo da Atalaya
danos o ventiño en popa
que somos os das Figueiras,
traemos a vela rota" 
Este santuario de san Román junto con el de San Miguel en Ribadeo, al otro lado del puente, son a los que debe el puente su nombre, A Ponte dos Santos, que no de "Todos los Santos", como alguna vez se ve escrito. Inaugurada en 1987 y ensanchada once años después para el trayecto de la Autovía del Cantábrico (A-8), cuando se le hizo un paso peatonal a ambos lados. Hasta entonces no estaba permitido oficialmente el paso de viandantes.


Antiguo Centro de Información Turística, donde antaño podían parar los coches, antes de que la carretera fuese autovía,  y al fondo A Ponte dos Santos, la Autovía del Cantábrico, y Ribadeo.


Nada más resta ya que disponernos a cruzar el puente, ampliado en 2008 para el trazado de la autovía pero dejándole un estrecho paso a los viandantes, compensado eso sí, por las maravillosas panorámicas del estuario. Enfrente Ribadeo, puerta de Galicia, con su histórico puerto de Porcillán, actual muelle deportivo


El cruce del estuario era especialmente temido por los viajeros de antaño, aparte de los precios de los barqueros las condiciones de sus barcas no eran de lo más aconsejable y en esta ría, cuya travesía duraba de treinta a cincuenta minutos, el peligro era patente. Así el primero de marzo de 1502, según escribe el viajero flamenco Antonio de Lalaing, en ruta a Santiago, se encontraron con...
"otro brazo de mar, el más grande y más peligroso de los tres, donde estuvieron en peligro, porque había tormenta y durmieron en Ribadeo, a nueve leguas de Navia"

 Por su parte el peregrino y sastre picardo Guillermo Manier, quien peregrinó a Santiago en 1726 lo define como...

 "uno de los sitios más peligrosos y temibles de toda España"
Relatando además sus temores cuando la lancha, amenazada por mar tormentosa, era...
 "como si fuera una pluma, como si bajase a un precipicio (...) que os causa miedos espantables que crees en todo momento que habéis perecido"
En 1797 el viajero italiano Luigi Salandra, vio como su caballo se asustó en la barca y tiraba parte del equipaje que llevaba en la grupa, una maleta con ropa, mapas, reloj y brújula. Se trataba de una lancha de pesca pues al parecer no había de otra clase más óptima para el pasaje en ninguna de las dos márgenes de la ría, mostrándose un tanto escandalizado al relatar que
"como no existe muelle, es necesario escorar las embarcaciones para que desciendan pasajeros y animales. Para ello las mujeres que ayudan a la descarga se montan sobre el carel de la lancha y así muestran sus pantorrillas y muslos (hasta más allá de lo que permite la decencia)" 
Actualmente puede revivirse la experiencia de surcar el estuario de una ribera a otra concertando los servicios de embarcaciones de pasajes, si bien con más garantías de seguridad que aquellas peripecias y epopeyas que se padecían antaño 


En medio de la foto "el ascensor" y la capilla de A Atalaia, donde estuvo emplazado uno de los fuertes defensivos de la ría. Antaño romeros y viajeros subían calle arriba tras desembarcar, luego de la arriesgada singladura por el estuario, en el puerto de Porcillán. Abajo a la derecha la antigua aduana, por donde va ascendiendo el camino oficial


Destaca en el centro de Ribadeo la famosa Torre dos Moreno, destacado ejemplo de arquitectura indiana. Allí está la Praza do Campo da Vila, en lo que era el Ribadeo extramuros, fuera ya de las murallas. El Camino Norte pasa por allí y en la correspondiente entrada de blog hablaremos de esa torre y de otros edificios notables de la población


Ciertamente el largo trayecto por tan estrecho paso, separado del tráfico de la autovía por un vallado metálico, no está exento de cierta sensación de vértigo, si bien se disfruta de un paisaje espectacular. No cuesta nada imaginarse la peripecia de quienes cruzaban en las lanchas o barcazas de siglos pasados, atestadas y zozobrantes


Al sur, Castropol, donde se dirige otro ramal muy poco utilizado, pues antaño también desde allí, la capital concejil, se cruzaba la ría en lancha. Al fondo la larga ribera del estuario, bajo un circo de colinas y montes, ansiando adivinar A Veiga (Vegadeo), al fondo del todo, camino alternativo o camín vello. para quienes no deseasen o no pudiesen cruzar en embarcaciones 


Más allá de Castropol es por donde va, por Lantoira y Seares, el otro camino oficial, en ruta a la villa veigueña y al paso de la Ría de Abres hacia Galicia por Trabada. Estas rutas camineras se reúnen en la Praza da Catedral de Mondoñedo


La torre de la iglesia de Santiago de Castropol, dominando villa y puerto, hace de esta una estampa inolvidable del paisaje de la ría. No olvidemos tampoco que estas villas, si bien nacidas sobre asentamientos preexistentes (en el caso de Castropol un castro), no alcanzan cierta relevancia hasta bien entrada la Edad Media, que es cuando se atisba la primer existencia de un paso regular de lanchas entre una y otra ribera, así como la creación en estos enclaves de los primeros hospitales de peregrinos



Pasado el puente pisamos ya tierras gallegas, un momento muy trascendente, pues ya estamos en Jakobsland, el país de Santiago, para lo antiguos peregrinos germanos. Las huertas y sus cobertizos, en las afueras de la población, es el característico paisaje rural del agro gallego que nos recibe


Más allá son los edificios de pescadores de la Colonia Gibraltar


Viendo sobre los tejados asomar la torre-campanario de la iglesia parroquial de Santa María do Campo, antiguo convento franciscano. Por allí pasa también el camino y podremos visitarla


Y la cúpulas de la Torre dos Moreno, otro de los edificios emblemáticos de Ribadeo


A lo lejos está el Monte da Santa Cruz, por donde sube el Camino hacia Arante, rumbo a Vilanova de Lourenzá y Mondoñedo, como hemos dicho donde se unirá al camino antiguo que pasa de Asturias a Galicia más al sur de aquí, aguas arriba del Eo, en Abres


Vamos pues hacia el casco urbano una vez dejado atrás el puente


Y, muy cerca de la estación de autobuses, en vez de ir hacia los edificios, iremos a la derecha


Realmente si quisiéramos ir directamente al centro de Ribadeo podríamos seguir de frente, pero nos perderíamos el tránsito por la ribera de la ría hacia el puerto de Porcillán, recorriendo desde él el itinerario original e histórico de los peregrinos de antaño, además de visitar el casco antiguo, lo que era el Ribadeo intramuros, el recinto dentro de las antiguas y desaparecidas murallas


Por eso iremos a la derecha, a no ser que por alguna razón urgente queramos ir directamente al centro de Ribadeo. Aparece en el mojón este camino citado como complementario dado en en verdad el original e histórico comienza en Porcillán, en el muelle, donde desembarcaban los peregrinos procedentes de Castropol o de Figueras/As Figueiras


Y así, a la derecha iremos por el arcén hacia el puente bajo la autovía


Fijémonos en las conchas y flechas que confirman la dirección a tomar


Al otro lado del puente seguiremos a la derecha


Atentos también aquí al mojón


También aquí la placa de camino complementario


Aquí enlazamos con la llamada Variante de Tapia, que baja a nuestra derecha, la cual ha cruzado A Ponte dos Santos por el también estrecho paso peatonal de su lado norte, mirando a la boca de la ría


Bajamos así hacia los pilares del gran puente


Aquí acaba la bajada: el Camino sigue a la derecha hacia la capilla de San Miguel y al centro histórico de la villa de Ribadeo siguiendo el trazado oficial del Camino Norte. A la izquierda llegaríamos al albergue de peregrinos, donde también podríamos seguir la llamada Variante Marítima o el Camiño do Mar


















No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu visita y contribuir con tu comentario... Únete a la Página Oficial en Facebook para descubrir nuevos contenidos....Ultreia!