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sábado, 14 de junio de 2014

EL CAMINO DE LA SIERRA DE LAS PALANCAS O CAMÍN DE LOS VAQUEIROS: UNA RUTA DE MONTAÑA Y BRAÑAS EN LA COSTA DEL OCCIDENTE ASTURIANO


Braña de Buzmarzu desde Las Palancas, A lo lejos Ribón y La Punta de Cuernu (Cadavéu, Valdés)
Señales de la bifurcación en Las Chabolas: de frente por la N-632 el Camín de Las Ballotas, a la izquierda el de Las Palancas

Una vez dejado atrás Soto de Luiña/Soutu L.luiña, en la histórica tierra de Las Luiñas, en el concejo asturiano de Cudillero/Cuideiru, el Camino Norte de Santiago llega subiendo a Las Chabolas, donde enlaza con la carretera N-632. Allí, justo donde se acaba la cuesta y arranca un tramo llano, hay una bifurcación muy importante, pues el camino se va a dividir en dos: 
-Uno es el Camín de Las Ballotas, el más próximo al mar, pues es el antiguo Camín Real de la Costa. No está en este momento considerado camino oficial pese a que su trazado ha sido recuperado y señalizado por Pepe, el hospitalero de Soto, pintándolo con flechas amarillas. Tiene numerosas bajadas y subidas a los numerosos barrancos, profundos valles formados por los ríos que, naciendo en la sierra, se precipitan sobre el Cantábrico en fuerte desnivel. las ballotas, vachotas o val.loutas. Otros peregrinos optan por seguir la citada N-632, ahora casi sin tráfico desde la apertura de la Autovía del Cantábrico, si bien es todo asfalto y hace enormes curvas y rodeos

-El otro sería el Camín de Las Palancas o de la Sierra de Las Palancas, la cordillera litoral que evita estas sinuosidades costeras, si bien es también de importante dureza al subir a lo alto de sus cumbres. Existe debate sobre cual de los dos sería el más empleado y que solo uno sea considerado oficial. Por lo general se acepta que el principal, el camín real, sería el de Las Ballotas, máxime cuando fue acondicionado en el siglo XVIII para el paso regular de carrilanas, carruajes de cinco caballos, pero no pocas veces se hacía impracticable a causa de inundaciones y riadas, por lo que se empleaba del de Las Palancas, que aunque asciende mucho deja abajo esos frecuentes problemas 
Hotel Cabo Vidío en Las Chabolas, carretera N-632. Allí a la derecha de la foto los caminos se bifurcan 

La bifurcación se encuentra nada más pasar el hotel Cabo Vidío. Carretera adelante va hacia Albuerne, Novellana, Castañeras y Santa Marina el Camín de Las Ballotas. A la izquierda una senda se adentra ya en la sierra: el Camín de Las Palancas, que es llamado también Camín de los Vaqueiros, dado que se trataría en origen de un camino que comunicaría las brañas vaqueiras de los pastores trashumantes de las montañas: este es que vamos a seguir en esta entrada de blog


En contra de lo que aparece en algunas guías y foros, este Camín de Las Palancas o Camín de los Vaqueiros, no es ni mucho menos impracticable, tiene algún tramo malo al iniciar el descenso final pero se pasa perfectamente: su principal problema, aparte de la dureza con continuas subidas y una gran bajada como remate, es que es extremadamente solitario y además hasta hace poco su señalización era bastante deficiente, aunque últimamente se ha repuesto y asimismo se han limpiado varios tramos que sí eran intransitables, si bien el balizamiento de un gasoducto ofrecía para ellos un paso alternativo

 Estas razones nos obligan a recomendarla únicamente a peregrinos que, con planos y guías, tengan también buen sentido de la orientación y excelente forma física, no en el significado exactamente del gimnasio, sino que estén acostumbrados a travesías montañeras


Si se anda mal de tiempo y fuerzas, si nosotros o alguno de nuestros acompañantes no está en las más óptimas condiciones, o por supuesto si las circunstancias meteorológicas son adversas, sobre todo si hace viento, lluvia o niebla, tal vez mejor hacer el más transitado y habitado Camín de las Ballotas, pues hallaremos varios pueblos, con bares, casas de comidas y alojamientos


Y es que otro importante hándicap del Camín de Las Palancas es que, a lo largo de unas seis o siete horas de camino, apenas hallaremos parajes poblados, solo alguna casa o braña cercana y la vivienda que fue una antigua venta, esta hacia la mitad del trayecto. Como contrapartida esta alternativa ofrece un paisaje de magnífico encanto natural, una verdadera ruta de montaña al borde del mar, con unas increíbles vistas de buena parte de la costa centro-occidental asturiana y de las sierras y cordilleras interiores, asiento de las brañas vaqueiras de los míticos ganaderos trashumantes del occidente astur


Vayamos pues bien provistos de agua, comida para una jornada y buena protección solar, sobre todo en verano, pues apenas hallaremos sombras en la mayor parte del recorrido, pese a que al principio tendremos los árboles cerca. No en vano el relato del abogado, periodista y escritor Juan de Llano Ponte, tan preocupado siempre por las comunicaciones que fue llamado Juan de las Carreteras, escribía de este trayecto mediado el siglo XIX:
 "... hay una subida bastante penosa, donde no se hallará ningún abrigo,  onde no se podrá avivar el paso, y donde como es natural a tan grande altura, los vientos son feroces."

Iniciamos pues la marcha en este lugar, dejando la carretera nada más pasado el hotel y tomando este camino a la izquierda, que en sus primeros metros está asfaltado


A la izquierda, un muro de piedra separa el camino de las instalaciones hoteleras. Es uno de los alojamientos existentes en este tramo del camino, no olvidándonos que en Soto hay albergue. Si se escoge el Camín de Las Ballotas hay, recordamos, algunos bares y posadas, pero si hacemos este va a ser el último en bastante tiempo

 
El Camín de Las Palancas y el Camín de Las Ballotas no se reunirán hasta las últimas casas de Villademoros o Vil.lamouros, unos dos kilómetros al oeste de Cadavedo/Cadavéu, ya en el concejo de Valdés. Haciendo este Camín de Las Palancas será allí donde tendremos los próximos albergues, camping, bares, tiendas...


Y dejando Las Chabolas vamos adentrándonos en estas serranías, dejando atrás los parajes poblados...


El asfalto de acaba en esta bifurcación, donde tomaremos el camino de la derecha


Nos metemos ahora en una arboleda. Hay árboles y arbustos autóctonos pero la especie predominante  sin duda son los eucaliptos en sus grandes plantaciones


Otra bifurcación, en la que también iremos a la derecha, siguiendo todo recto


Estos son los mojones que hace de este el único camino oficial señalizado con ellos, en una decisión bastante discutida


Al principio la senda, aunque se estrecha entre los matorrales y el boscaje, no parece subir gran cosa, es incluso bastante llana


Poco a poco va tornándose más montesina. Aquí sí vamos a la sombra de los árboles, principalmente castaños y eucaliptos, mientras pasamos un depósito de agua


Un poco de firme de hormigón frente al depósito...


Y vuelve la senda terrera entre los eucaliptos


A nuestra izquierda están los boscosos montes de Picu y Mediu (218 m), Ablanéu y El Cierru'l Cura. Abajo hay un tupido valle formado por el arroyo de Picu y Mediu


Un poco más allá se va acabando lo llano e iniciamos la primera de una buena serie de cuestas, característica fundamental de este camino


Es La Cuesta Ventana, subida por la ladera del monte de este nombre, topónimo frecuente en la montaña asturiana, zona de vientos y de paso a través de los puertos de las cordilleras, aunque también hay quien lo vincula a antiguas ventas y posadas camineras, no siendo excluyente lo uno de lo otro


En Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, el filólogo y toponomista Xosé Lluis García Arias, dice:
"... podría guardar relación con el término latino VENTUM ‘viento’ (EM) y, en consecuencia, tratarse de un lugar caracterizado por el azote del aire o, simplemente, por ofrecer un hueco por donde el viento transita. Todo ello sería aplicable, en principio, a un puerto de montaña como el que nos ocupa, un testigo más de los avatares naturales propios de una climatología hostil. En ese sentido la referencia a entradas o pasos por medio de apelativos que traducen la idea de puerta, ventana etc. es una realidad en nuestra cultura"

Xulio Concepción, en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana, incide en ello:
"Un caso más de aplicación de una voz común,; la ventana como lugar de paso y de viento entre dos parajes bien diferentes"
La Cuesta Ventana es la antesala de la Sierra de Troncéu, y esta a la vez de la de Las Palancas. Prácticamente la totalidad de este recorrido se hace por lo alto de una cresta, y por lo tanto expuesta a los vientos en todas direcciones


Pasamos una cantera. Era normal antaño sacar piedra o arena de estos lugares. Ahora se han plantado también algunos pinos 


En esta bifurcación tomamos la pista principal, la de la izquierda, que sigue subiendo y presenta una buena caja caminera


Troncéu o Troncedo es el nombre de una población cercana, el topónimo está emparentado con troncos. Volvemos a García Arias...
"Del lat. TRŠUNCUM ‘tronco de árbol’  se sigue ast. troncu, tronca ‘tronco viejo, hueco o podrido por dentro’. Tal vez de la contemplación del troncu talado haya surgido la expresión tar como un troncu o bien tar atroncáu ‘estar durmiendo profundamente"

La cuesta de torna más pronunciada y hace un fuerte repecho, todo recto


Abajo vemos la Autovía del Cantábrico y a su derecha la N-632,, con el Polígono Industrial de Valdredo, en Las Llongas. A la derecha es el pueblo de Valdredo/Valdréu; y a la izquierda, al fondo de la foto, Albuerne


Val de Redus, valle de Redus, sería el origen etimológico de Valdréu, valles, barrancos y rasas costeras que van sucediéndose desde aquí hasta las llanuras litorales valdesanas en lo que fue durante siglos uno de los pasos más difíciles de la cornisa cantábrica, primero para el camín real y luego para la carretera


En Las Llongas el otro camino, el de Las Ballotas, ha pasado bajo la autovía siguiendo la N-632 y sube suavemente en larga recta entre la autovía y las naves del polígono. Al fondo vemos los campos de El Carreiro y La Llosa Burón, paso a las playas de Los Negros y Gancéu



Ese es el paso a Albuerne, la tierra de un tal Albornus, Estos topónimos de origen romano o altomedieval demuestran el poblamiento y colonización de estos lugares, por los que pugnaban nobles y monasterios para incorporarlos a sus dominios, Más anteriormente se sabe, por topónimos y algunos estudios, de la existencia de castros costeros


Albuerne y sus barrios, donde el Camín de Las Ballotas deja la carretera y va hacia las casas y la capilla de Santolaya. Más a la izquierda vemos unos árboles, son los eucaliptos plantados en las honduras que forma el río Llendebarcas, el cual desemboca en la pequeña ensenada de Salencia. Justo encima asoma una casa de L'Aguilera, uno de los barrios de Novellana, pueblo al que, luego de bajar a Llendebarcas, el Camín de Las Ballotas sube en el primero de los subeybajas de esa ruta, de la que el dicho popular afirmaba... "Siete ballotas y un ballotín, vaya'l demoniu que mal camín"


Lo cierto es que la Autovía del Cantábrico (A-8) dividde, como la carretera, el polígono en dos sectores. Se sabe que antaño, por el desaparecido camín real, se celebraba una venerada procesión que acababa en romería entre las parroquiales de San Martín y Soto y la capilla de Santolaya en Albuerne. La romería se celebraba el 7 de septiembre, conmemoración de la traslación a Asturias de los restos de la santa (Santa Eulalia), y que coincide con Santa Regina, otra imagen allí venerada. Hace ya un tiempo se pasó al último fin de semana de agosto, si bien la procesión ya no se celebra. En su libro Historia del valle de Las Luiñas de Cudillero en el Camino de Santiago, Ángel Ardura Parrondo explica:
"Durante muchos años siguió celebrándose conjuntamente la procesión hasta que por desavenencias entre los párrocos de Soto y San Martín D. Benito González Arango y D. Benito Miranda respectivamente, allá por la década de 1770 a 1780, hizo que San Martín dejara de asistir como parroquia a la misma, continuando solamente la de Soto. El motivo de la ruptura parece ser que estuvo en el aspecto que más presidía estas funciones: el protocolo"

 La puntilla fueron las Disposiciones Sinodiales del obispo D. Agustín González Pisador, prohibiendo estas largas procesiones en peregrinación a capillas distantes de las iglesias, reduciéndolas a un corto trayecto testimonial alrededor de los templos parroquiales.


Un abreve parada para recuperar aliento mientras contemplamos el marco geográfico por el que discurren estos dos caminos hermanos y rememoramos su historia, viene muy bien antes de proseguir andando por la cuesta


Este duro recuesto acabará un poco más arriba, donde hay unos arbustos...


A partirt de aquí se sigue subiendo pero más suavemente, siendo el camino en ocasiones casi llano...


Son las fantásticas soledades de esta sierra, en las que radica su dureza pero también su belleza. Camino seguido por los vaqueiros a sus brañas, con grandes rebaños de vacas, también arrieros y viajeros que decidían esquivar Las Ballotas


Delante de nosotros Monte Prietu (274 m). Según avancemos notaremos como estas sierras llega un momento en que caen directamente sobre el mar, terminando sus laderas prácticamente en el mismo acantilado


Abajo El Sariegu, topónimo relacionado con riegu, arroyos, fuentes, manantiales...


Otro precioso paisaje de la rasa costera, de Valdredo/Valdréu a Albuerne


Además de las del polígono, se ven algunas naves ganaderas, pero gran parte de las casas, la mayor parte, ya no se dedican a casería, muchas son segundas residencias, alojamientos turísticos y viviendas de veraneo


Pinares y eucaliptales a lo largo de la carretera, ante Albuerne. El Camín de Las Ballotas atraviesa sus barrios en dirección a Novellana


Tanto el de Las Ballotas como este de Las Palancas y otros muchos eran caminos reales, es decir, del reino, o sea públicos, y constituyeron las principales vías de comunicación hasta la construcción de las carreteras, cosa que aquí no sucedió hasta finales del siglo XIX y principios del XX


 Llaneamos en esta plantación de eucaliptos. Como tantas veces decimos, en estos terrenos el paisaje puede cambiar de un día para otro, y lo que hoy es un trecho umbrío mañana puede ser una campera pelada cuando llega la época de las talas para la industria papelera


En esta bifurcación seguimos de frente. La cresta de la montaña está justo a nuestra izquierda


El mojón nos indica siempre la ruta a seguir. Incluso cuando no hay cruces, un mojón confirma que estamos yendo en la dirección correcta


Praderías en la ladera que baja del canto del monte, donde hay también varios pinos y arbustos


Monte Prietu y su alargada loma, plantada de pinos que se adentra en la rasa costera hacia el norte


Según ganamos altura ganamos perspectivas mirando a la costa...


La gran nave de Precusa, ahora de Papier Metter Iberia, en el polígono


Más lejos los acantilados del Cabo Vidío con Oviñana y sus barrios, Vivigo, Riego Arriba, Riego Abaxu, y el lugar del bíblico nombre de Samaria. Fue corriente el flujo de marineros por muchos de estos lugares y esto ha dado pie a leyendas sobre la procedencia de algunos poblamientos, con posibles o supuestos asentamientos de poblaciones llegadas de otras costas


En la punta del cabo, con sus altísimos acantilados, vemos el Faro de Vidío, instalado en 1950, el último que se instaló en estas costas, donde se sucedían los naufragios y llevaba tiempo siendo una constante petición. De allí al oeste, hasta el Cabo Busto, que veremos más adelante, se extiende la costa y comarca llamada de Entrecabos 


Línea de pinos a nuestra derecha. El camino es en este tramo un muy agradable paseo en llano


Al oeste, más allá de aquella collada en Monte Prietu, vemos asomar un pico


El Picu Sabina o Monteagudu, de 392 metros. Es una buena referencia pues muy pronto pasaremos a su izquierda, por la braña de este nombre


Pinos y arbustos, según caminamos y nos movemos iremos apreciando más detalles en este paisaje


Vamos a fijarnos ahora en la cima de Monte Prietu, que tenemos cada vez más cerca


Asomando atrás reconocemos El Picu Cebín o L'Acibín (292 m), otra referencia visual en estos cordales costeros. Las alturas varían según la fuente consultada aunque está teóricamente actualizada


Vamos aquí despidiéndonos de los paisajes de Cabo Vidío, que ya dejamos atrás


El cabo, cuyos acantilados tienen una altura de 80 a 100 metros sobre el mar. Covadonga Loy Madera en Cudillero. Caprichos del Mar, nos informa de un terrible naufragio en este lugar...
"Desgraciadamente, en la noche del 13 al 14 de febrero de 1948, un barco llamado Castillo Vera, naufragó en El Llozano. En el barco viajaban 19 marineros procedentes en su mayoría del occidente de Asturias (Viavélez, La Caridad...).Dicho barco pegó en la peña y rompió parte del bajo. Una vez que se dieron cuenta de lo ocurrido, pusieron rumbo al Sur y encalló en los Palos de Gradas, quedándose con la proa encima de estas peñas. En contra de las recomendaciones del capitán, varios marineros se tiraron al agua pereciendo ahogados tres de ellos. Los cuatro marineros que lograron milagrosamente subir por el acantilado casi vertical, se dirigieron a una casa de Oviñana, la de Fin de Pedro. Allí llegaron pidiendo socorro y diciendo que eran náufragos. 

Al amanecer del día siguiente se movilizó el pueblo con botes de remo y lograron rescatar a la tripulación restante. Uno delos marineros fue rescatado cuando estaba a punto de ahogarse por agotamiento e hipotermia"

Bajo el cabo, difícil de ver desde tierra, hay una gran cueva que lo atraviesa, La Iglesiona, llamada así por su gran tamaño y techo en forma de cúpula. Bajan los pescadores por dos caminos, uno llamado La Cagalera del miedo que da ir por ahí, y otro La Raposina. Se organizan visitas guiadas, en bajamares y con medidas de seguridad...


Y aquí tenemos varios de los barrios de Oviñana camino del cabo, pueblo de donde era natural el gran marino José María Peláez Prieto, Peltó, fallecido en 2009, y del que El Comercio publicaba así su semblanza:
"Campeón de lucha, marino, buceador, poeta, Caballero del Alba de Candás desde el año 1978 y gijonés de adopción, José María Peláez era un personaje conocido y muy querido en Asturias. A lo largo de su vida, este pixueto que abandonó su localidad natal para trasladarse a Gijón con sólo 12 años, ha recibido numerosos reconocimientos entre los que destacan sus dos condecoraciones como experto en rescates por haber salvado más de ochenta vidas en el mar y su título de Poeta de los océanos concedido por la Fundación Titanic en 2007"

También de Peltó, en su fallecimiento, escriben y glosan en La Nueva España, J. M.Ceínos e Inés Montes el 24-11-2009:
"Con su habitual gorra marinera, Peltó fue un enamorado de la mar. Ese amor quedó patente durante las dos últimas décadas de su vida con el apoyo incondicional que dio al Museo de Anclas Philippe Cousteau de La Peñona, en Salinas. Peltó participó activamente durante años en la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar de Salinas y posteriormente en la Asociación Amigos del Museo de Anclas, dos proyectos que promovió su gran amigo Agustín Menéndez Prendes, «Santarúa». 
La muerte del periodista candasín, aunque afincado en la comarca avilesina desde hacía años, ocurrida en febrero pasado, fue un duro golpe para Peltó, que siempre estuvo al lado de Agustín Santarúa en todas aquellas iniciativas que tenían de fondo el amor a la mar. 
José María Peláez acudía cada 28 de junio a La Peñona en el aniversario de la muerte de Philippe Cousteau, al que glosó en innumerables ocasiones. En junio de 2008 fue la última vez que acudió a La Peñona con su amigo Agustín Santarúa. Desde lo alto del mirador desde el que se divisa la inmensidad del Cantábrico Peltó arrojó flores al mar en recuerdo de Philippe, hijo del oceanógrafo Jacques Cousteau y muerto en un accidente aéreo en Lisboa en 1979"


En el Camín Real de Las Palancas, en días de sol estival, se agradecen estos trechos a la sombra, que no serán demasiado abundantes. Se recomienda en esta ruta hacer noche previamente en Soto de Luiña y mejor no desde más atrás, así como salir temprano pero con luz, ya amanecido, aprovechando el frescor de la mañana para saldar estos primeros repechos por La Sierra Troncéu, antesala de Las Palancas


Dentro del debate abierto sobre cuál sería el camino más antiguo, empleado, transitado, etc. si el de Las Palancas o este, al menos por los peregrinos, vamos a pasar otra de las opiniones de los autores de El Camino de Santiago por Asturias. Topoguía 2. Ruta de la Costa:
"Cabe preguntarse además, por qué un camino que, desde los más de 300 km que nos separan del río Deva, intenta evitar en la medida de los posible los obstáculos topográficos que salen a su paso, va a introducirse de lleno en uno de los paisajes de orografía más difícil de nuestra región para el caminante.

Posiblemente nos encontremos ante un caso de modificación de itinerario como consecuencia dela instalación de poblamiento en la franja más costera y la necesidad de unir los núcleos de Valdredo, Albuerne, Novellana, Castañeras, Santa Marina, Ballota y ya en Valdés, Tablizo, Ribón y Cadavedo, lo que haría que con el tiempo se fuese abandonando el primitivo trazado.

Por último no hay que olvidar que las referencias al paso de Las Ballotas son bastante tardías, así Montigny lo hace al filo del siglo XVI y Borrow en el XIX"

Progresando camino adelante ya vemos muchos mejor L'Acibín, a la izquierda de Monte Prietu.Nuestras referencias visuales y geográficas en cada trecho de este itinerario


Dentro de los debates sobre las rutas de peregrinación norteñas, la investigadora Astrid de Sas van Damme publica en Estudios Medievales Hispánicos el artículo Peregrinación a Santiago y Oviedo por la ruta costera en La Edad Media, del que extraemos lo siguiente
"La peregrinación a Santiago de Compostela ha sido uno de los mayores fenómenos de masas de la Edad Media, con todo lo que ello ha supuesto para la historia de Occidente, convirtiéndose en una de las señas de identidad de lo que hoy conocemos como europeidad. Como objeto de investigación, la peregrinación es un fenómeno complejo, ya que hay que diferenciar entre el acto en sí, y el entorno cultural que lo propicia o condiciona, especialmente el culto a las reliquias. En este caso abordaremos una de las opciones para llegar a Santiago, la ruta costera, una de las menos investigadas pero no por ello menos conocida pues en su camino se halla otro de los centros peregrinatorios más importantes del Medievo, San Salvador de Oviedo (...)

 Las condiciones en las que se hallaban los reinos cristianos en los primeros siglos de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, obligados a refugiarse en las tierras más al norte de la Península, hace que el tránsito de peregrinos venidos de ultrapuertos sea irregular todavía, y es de suponer que su itinerario apenas rebasara hacia el sur la franja cantábrica, constitutiva en su mayor parte del reino astur-leonés. De ahí que los primeros historiadores de “el Camino” en la Edad Media hispana hablen de una imprecisa ruta de la costa..."

Prosigue la autora con las diferentes opiniones existentes al respecto:
"Ciertamente la idea de un Camino de Santiago que discurriese por la costa ha sido causa de numerosos debates, estando unos a favor de su existencia, mientras que otros le atribuyen poca importancia y difícil definición por lo dura que resultaba. Cirlot es uno de los autores que sostiene la existencia de esta ruta, anterior a la definición de la que fue la principal. Comentando y recopilando las alusiones que aparecen en diversas fuentes, entre ellas la Crónica General (siglo XIII), llega a la conclusión de que antes de Sancho el Mayor, los peregrinos no entraban por Roncesvalles, sino que accedían a la península por Irún.3 Menéndez Pidal también defendió esta ruta temprana:
“primitivamente este Camino de Santiago o francés pasaba por Álava y Asturias, para ir más a cubierto de las incursiones de los musulmanes; pero a principios del siglo XI el rey Sancho el Mayor lo mudó"
Sin embargo, Lacarra no lo considera así, y defiende que esta ruta no debió de recorrerse hasta el siglo XIII, ya que en el siglo XII tanto la actual Cantabria como el País Vasco estaban habitadas por pueblos hostiles, lo que la convertía en una vía francamente peligrosa para el peregrino. Estas regiones del norte no fueron accesibles y seguras hasta la aparición de núcleos urbanos definidos, entre los siglos XII y XIII. A ello hay que sumarle la dificultad de los caminos que pudieran discurrir por la costa, ya que nos encontramos ante un territorio tortuoso a causa de los acantilados y las rías. Pero no por ello se debe negar rotundamente el paso de peregrinos rumbo a Oviedo y a Santiago, quienes se encontraron con importantes centros de asistencia"  

Y además se vislumbra la idea que la ruta costera, como tantas otras, se base en vías romanas, que la la vez aprovechaban sendas ya existentes en lo que es el pasillo natural de la franja costanera, el cual se complicaba en lugares como estos de las vallotas o en el cruce de las rías:
"Uno de los mayores inconvenientes con los que se encuentra el viajero en esta ruta de la costa es la orografía, ya que el relieve es acusado y de ahí su nombre de Orla Montañosa Cantábrica. Los cursos de los ríos van a desembocar al mar a través de estas montañas, creando importantes hondonadas que obligan a rodearlas impidiendo un itinerario lineal y constante, como presenta el Camino Francés en la meseta castellana. De la misma forma que fue un inconveniente en la Edad Media lo fue anteriormente para los romanos, y por ello se explica, como apunta J. Uría, que crearan vías secundarias de comunicación con estos territorios del norte a través de calzadas que siguen la dirección de los meridianos, a partir de las vías denominadas Burdigala y Astúrica"

Ahora, cuando estamos a unos 300 metros de altitud, vemos soberbiamente L'Acibín, a cuyos pies nace el río Llendebarcas, en el lugar denominado Pedrico.

Ahora esa montaña nos ofrece dos nuevas estupendas referencias:
-A su derecha en lontananza unas casas en la rasa costera: Novellana,

-Y otras a la izquierda, Santa Marina. En medio está Castañeras que, tapada por el pico, aún no vemos desde aquí

Allí vemos Novellana, barrios y lugares de Las Campas y La Frontera. en el Camín de Las Ballotas, el alternativo a este, que recordamos llega allí, procedente de Albuerne, luego de ganar la carretera subiendo desde el río Llendebarcas, al que se baja desde Albuerne  veces se ha escrito Lindasbarcas, hace referencia a llende (linde, límite), en este caso entre la parroquia de Soto y la de Novellana, así como a barcas, muy posiblemente algún embarcadero en su desembocadura, en El Rabillín, entre las playas de Gancéu o Albuerne y Salencia


A la izquierda, como hemos dicho, Santa Marina, otro pueblo del Camín de Las Ballotas atravesado por la N-632. Muy a lo lejos en días claros veremos ya desde aquí el Cabo Busto, también de altos acantilados (se ve tenuemente en la foto), el límite occidental de Entrecabos. En medio del mar unos islotes rocosos: Las Chugaronas


Ahora, justo cuando parece empezamos a crestear, mucha tención a ese mojón xacobeo que señala un camino que sale a a la derecha


Ojo en esta bifurcación: aquí se ha recuperado un tramo del camino original y nos desviaremos a la derecha por ese estrecho sendero que baja poco a poco


Seguimos pues nuestro andar por ladera norte de esta sierra, con más vistas hacia el mar


Santa Marina son tres barrios, Cándano, La Regueirina y propiamente Santa Marina. En origen parece era llamado Cándano, si bien se generalizó Santa Marina por la venerada capilla allí existente, con esta advocación. Se sabe existía en el siglo XVII y vino trasladada desde el solar de un cercano castro. Este dato hace pensar en la cristianización de algún nemeton o santuario prerromano castreño, cuya existencia avala el antiguo poblamiento de estos lugares


La primera vez que se menciona a Santa Marina por su nombre (Sanctam Marinam) es en el año 1158, dentro de los límites de una donación de tierras de realengo (Novellana) al monasterio belmontín de Santa María de Lapedo. Este y otros conventos, así como la propia mitra ovetense, tuvieron fuertes intereses y posesiones en el Cuarto de las Luiñas, pero fueron perdiéndonos dentro de un proceso que explica de esta manera Ángel Ardura Parrondo en su libro sobre el Camino de Santiago a su paso por este lugar:
"Como sabemos, en los siglos IX al XIII aproximadamente, la Iglesia a través del Cabildo de  la Catedral y de los monasterios principalmente, irían recibiendo la titularidad de las tierras mediante donaciones de la Corona y la alta nobleza. Se hicieron dueños de grandes extensiones muy poco pobladas por lo general, y bien de forma directas o indirecta para las muy alejadas, fueron trabajándolas y creando pequeñas células poblacionales polarizadas a los centros eclesiásticos convertidos en parroquias

Cuando el crecimiento demográfico incrementa el número de campesinos que demandan nuevas tierras, algunos vecinos pertenecientes a las grandes familias se convierten en intermediarios de las mismas, aforándolas o arrendándolas directamente a los monasterios y distribuyéndolas entre los nuevos pecheros. Bien con buenas o no tan buenas artes, de las que tenemos muestra por los numerosos contenciones entre señores y monasterios, estos irán perdiendo el control de sus propiedades por la fragmentación y distancia a que se encontraban, a pesar de las pesquisas que realizaban tratando de controlar y comprobar sus apeos, La Iglesia va perdiendo su titularidad y van surgiendo algunas familias que se convierten en los nuevos grandes propietarios"

Luego de Santa Marina el Camín de Las Ballotas baja a las profundidades del río Ribón antes de subir al pueblo llamado precisamente Ballota. A lo lejos seguimos viendo los acantilados de Cabo Busto o Cabu Bustu, que se adentra como una cuña dos kilómetros en el mar, Más a la izquierda más puntas y cantiles de la costa de Entrecabos. Escribía refiriéndose a esta abrupta orografía, el juez, regidor e historiador Antonio Juan de Banzes y Valdés en 1806.
"Por donde pasa el Camino Real de la Costa, tiene ahora seis o siete vallotas o quebradas, que forman los riachuelos que bajan de la sierra"

A la derecha del Picu Acibín, seguimos divisando algunas de las casas al norte de Novellana, sobre el profundo barranco del río Llendebarcas, las formidables quebradas de Las Ballotas. Así nos explica el Gran Atlas del Principado de Asturias ese trazado 

"Este sector del litoral se hallaba además jalonado por la llamada ruta de la costa, una de las variantes asturianas de la peregrinación jacobea. Desde Muros el caminante se dirigía hacia el oeste, dejando a un lado la escotadura del puerto de Cudillero, donde, al menos en el siglo XVIII, existía un hospital. También se sabe, por tradición, que había un centro asistencial en Candalina, a los pies del venerado santuario de Santa Ana de Montarés. Seguía la ruta hacia Las LuiñasEn Soto aún se levanta el edificio moderno que sirvió de hospital a los romeros. A partir de allí el camino, ya de por sí difícil, se torna especialmente tortuoso debido a la sucesión de continuos barrancos que desde la cercana montaña descienden al mar, Son parajes conocidos como las siete ballotas, que aún en el siglo XIX impresionaron al viajero George Borrow -don Jorgito el inglés-"

En este aspecto, en El Camino de Santiago por Asturias. Topoguía 2. Ruta de la Costa, se dice:
"... existe la sospecha de un antecedente en época romana para este camino. Nos referimos a la vía que desde Brigantia (La Coruña) a Ossaron (Oyarzun o Irún) cruzaba previsiblemente el margen costero asturiano, resultando admisible, de ser así, su coincidencia, al menos en parte, con el camino que aquí nos ocupa.

Es concluíble, por tanto, la existencia de un camino cristalizado desde el siglo XIII, cuyo origen tal vez sea anterior, que pervivió hasta el punto de constituir el esquema circulatorio del siglo XVIII, y que concentró en su ámbito no sólo la mayor parte de la comunicación de la franja litoral, sino muy probablemente ésta a través de un período extraordinariamente dilatado"

No obstante Astrid Sas van Damme es de una opinión algo diferente, más que una calzada ve una unión de vías secundarias:
"No se cree que haya existido una vía romana paralela a la costa que una Este y Oeste, a lo sumo, según estudios arqueológicos, que se hayan unido algunos caminos secundarios para comunicar diferentes zonas, como sí se sabe ocurrió para unir el Este y el Oeste de Asturias" 

Admiramos la rasa marina desde estas faldas de la montaña. La existencia en el camino costanero de diferentes vías y ramales, una constante desde su comienzo, es también abordada por Van Damme:
"Aunque se la denomine como “ruta de la costa”, realmente el nombre correcto sería el de “ruta del norte”, ya que esta vía no sigue estrictamente la línea de la costa, sino que cuenta con varios ramales, y todos ellos unen o parten de la ciudad de Oviedo, verdadero centro articulador"

A la derecha va quedado L'Acibín, mientras de frente nos acercamos al Picu Sabina o Monteagudu, que veremos mejor tras pasar estos pinos


La senda baja ligeramente por la falda del monte, laderas que se extienden hacia el norte, acabando ante los campos de la rasa, frente al mar, en cuya llanura se asientan los pueblos que vamos divisando en este itinerario


Un hermoso acebo en el Camino, también llamado en Asturias acebu (con variantes como acibu, de ahí el Picu Acibín), carrascu y xardón


Sus brillantes hojas de picos resaltan en el camino, reflejando la luz solar con sus hermosos destellos verdes


Abajo un elemento también del paisaje de Las Ballotas: uno de los viaductos de la Autovía del Cantábrico, el Viaducto de Albuerne. Hasta su construcción la carretera N-632, la Ribadesella-Canero, llegó a soportar durante décadas un tráfico denso e insufrible por innumerables sus curvas, rampas y estrecheces


En Albuerne las casas de El Campo, por donde va el Camín de Las Ballotas antes de empezar la bajada a Llendebarcas para luego subir a Novellana. Más allá y cerca del mar es el barrio de El Burgo


Un poco más adelante vemos la pista que dejamos hace un momento, a la que ahora regresamos...


Ahora sí que estamos caminando por la misma cresta de la montaña, dando vista a dos vertientes. Bien es verdad que los árboles a ambos lados de la pista nos ocultan el paisaje pero más adelante tendremos buenas panorámicas a derecha e izquierda


Un mojón aquí y otro allá nos van orientando en condiciones...


Bifurcación y de frente, empezando una cuesta...


Según ascendemos por ella veremos un detalle a la izquierda


Una pequeña laguna, poza de agua formada quizás por la perforación de otra antigua cantera


Mirando a la derecha en esta subida continuamos viendo la cercana costa y sus pueblos


Más vistas hacia el mar con L'Acibín o Picu Acibín a la izquierda, Monte Prietu a la derecha y, abajo, en medio, el valle del río Llendebarcas


El viaducto en realidad son dos, el llamado propiamente de Albuerne y el de Llendebarcas (oficialmente Lindabarcas). La Autovía comunicó de manera efectiva Asturias y Galicia y muy efectivamente la zona occidental asturiana, pero su construcción no estuvo exenta de avatares, especialmente en este fragoso tramo, como antes lo había sido la N-632 y previamente aún el tránsito por estos caminos: Las Ballotas y Las Palancas. En la Wikipedia leemos de ello...
"En Asturias la construcción de la Autovía del Cantábrico tardaría más tiempo por varias razones, destacando su sinuosa orografía, las vicisitudes políticas y judiciales y el hecho de que es en esta comunidad en la que la autovía tiene más recorrido (más de 230 km de los casi 590 totales, contando desde Biriatou hasta Baamonde). Desde la apertura de la famosa «Y» asturiana el 13 de febrero de 1976, habrían de esperarse más de veinte años para la apertura del segundo tramo. De esta forma, y hasta 2005, los tramos inaugurados se centraron básicamente en conectar el centro de Asturias con la Asturias oriental (...)
Desde 2005 se consumó el parón en la zona oriental de Asturias en el tramo Llanes-Unquera, convirtiéndose este en un verdadero embudo de la  N-634 , especialmente en períodos vacacionales, siendo el tráfico de vehículos pesados particularmente intenso en cualquier época del año. Por ello, los esfuerzos se dirigieron hacia la zona occidental de esta comunidad
Este tramo en concreto, Las Dueñas-Novellana, se inauguró el 3 de abril de 2009. El siguiente, Novellana-Ballota, lo hizo un año antes, el 6 de febrero de 2008. La obra no culminaría hasta la apertura de los tramos lucenses del Alto da Xesta en febrero de 2014, si bien con el inexplicable problema de las nieblas, del que hablaremos en las entradas de blog correspondientes a los tramos mindonienses del Camino Norte


En Albuerne, entre la primera y la segunda fila de casas pasa el Camino de las Ballotas. Además de la construcción de las carreteras, muchos de los caminos vecinales fueron reparados y ensanchados para permitir la entrada y paso de maquinaria a las fincas, fundamentalmente tractores, a partir principalmente de la década de 1960, cuando hubo también algunas concentraciones parcelaria

Más tarde estos caminos fueron asfaltados, permitiendo la circulación de vehículos turismos, cuyo uso se generalizó, transformándose en pequeñas carreteras locales y en algunos casos verdaderas calles, lo que favoreció la industria turística y la construcción de segundas residencias


Es curioso que todo ello coincidió, toda esta inversión en infraestructuras rurales, con el éxodo rural a las ciudades. Esos mismos cambios trajeron nuevos modelos económicos y sociales que fueron haciendo desaparecer la vida y sociedad campesinas tradicionales que pervivieron durante siglos sin demasiados vaivenes. Hay que decir no obstante que el fenómeno de la emigración ya era antiguo, a veces temporal, a la siega de Castilla, y en ocasiones definitivo, en ciudades como Madrid, villa y corte, con nutrida presencia de asturianos en diferentes oficios (aguadores, arrieros, serenos, conductores...)


Muchos de estos caminos de arriería y vaqueiría eran los empleados, como caminos reales y principales que eran, para aquellas antiguas migraciones, muchas de ellas estacionales, a la siega, a la artesanía ambulante, y a otros trabajos esporádicos, eventuales, o de determinadas épocas del año


De la misma manera que los había y hay como este, de este a oeste, los había de norte a sur, entre la costa, la cordillera y la meseta, la comunicación entre los puertos húmedos (el mar) y los puertos secos (la montaña), de la que hemos hablado en otros tramos del Camino Norte. Por ellos también iban los peregrinos, y como tal está atestiguado documentalmente. Si veían mucha nieve en la montaña bajaban a la costa. Y al revés, si las riadas complicaban el paso por las desembocaduras de ríos y estuarios (había pocos puentes y se cruzaban en barca), subían hacia el interior, a las montañas


Aquí vemos otro hito del vecino Camín de Las Ballotas, Novellana, Existe el dicho, sin duda fruto de la pica vecinal, "Novellana tierra llana, comedora y folgazana". Se independizó como parroquia, eclesiástica y civil, en 1791. En ese tiempo el ilustrado viajero y prócer Gaspar Melchor de Jovellanos visitaba estos lugares viniendo de Artedo, citando un grave problema entre los vecinos y los vaqueiros de las brañas, pues no se les permitía la entrada a la iglesia a recibir la comunión, dándoseles esta fuera. De ello hablaremos un poco más adelante


Esta es en concreto la parte más occidental de Novellana, por donde se baja hacia La Funtica en dirección a Castañeras. Al fondo asoman los acantilados de La Punta Nocedal, donde se halla el verdadero monumento natural de El Gavieiru o Playa del Silencio, más allá de los campos de La Fuécara y Las Matas, por donde se accede también a la playa o ribera de La Barquera y la cala de La Caladoria. Desde El Gavieiru puede accederse también a La Ribera del Molín


Caminamos por la cima de la sierra, la larga cresta, pista ancha y buena de caminar en El Llanu la Paya. El Camino prácticamente hace aquí frontera entre los concejos de Cudillero/Cuideiru (derecha) y Valdés (izquierda)


Estamos en el lugar de La Sierra, donde seguimos andando por la misma cresta de la montaña, pasando cerca de la aldea de Troncéu en la zona de El Pedriscu, lugar en el que el camino se torna pedregoso


Aquí empezaremos a ver unos postes metálicos de color amarillo que señalan una conducción subterránea de gas, los cuales serán una buena referencia a lo largo de buena parte del recorrido.


Esta pista comunica el trazado de este gasoducto Asturias-Galicia y aprovecha en parte el trazado del viejo camino pero no siempre, pues este ladea los picos más relevantes mientras la pista sube a ellos buscando la línea recta


Cuando la señalización era escasa y los caminos que esquivan las cumbres estaban perdidos, estas balizas orientaban a peregrinos, caminantes y montañeros


Ante nosotros vemos ahora El Picu Perina (443 m). Estos topónimos en base a pera parece no tienen siempre que ver con la fruta sino como una evolución de petram, piedra, en este caso como diminutivo. Así leemos en Toponimia Asturias. El porqué del nombre de nuestros pueblos:
"Otros muchos topónimos se prestan a confusión. Nos estamos refiriendo a aquéllos cuya interpretación es más problemática. Y decimos esto porque algunos pueden ser continuadores de PIRA > pera, pero otros pueden serlo de PETRAM > piedra al haberse perdido la -T- y unificarse el vocalismo átono de ambas palabras. Sólo la documentación antigua y la observación del terreno podría ayudarnos algo en el intento de acercamos a una interpretación adecuada para no confundir un lugar poblado de perales con otro abundante en piedras. Pertenecen a este grupo los colectivos femeninos"

Este es uno de los picos en los que las balizas del gasoducto suben a la cima, pero el Camino la esquiva rodeándola por su falda, hacia la derecha


En este momento, puede ser una buena idea mirar al norte, divisando otra muy buena vista de Novellana, cabeza de la parroquia del mismo nombre, en una panorámica lejana pero casi completa


Ya Jovellanos informaba de enfrentamientos vecinales con los vaqueiros de alzada, cuando estos bajaban a misa en Novellana desde la braña de Resiellas y no les dejaban entrar, llegando a negárseles incluso la comunión a no ser a las puertas del templo. 

Todo había empezado con la fundación de la iglesia de Santiago de Novellana, construida tras la Real Orden del Superior Consejo de Cámara el 13 de octubre de 1787 por la que se aprobaba la creación de una vicaría fija en Novellana, a la que siguió cuatro años más tarde, el 28 de noviembre de 1791, la de una nueva parroquia, compuesta por los núcleos de Novellana, Castañeras y Resiellas, una decisión que, leyendo el libro de Las Luiñas de Ardura Parrondo, no pareció entusiasmar de mano mucho a los vecinos, que ni ofrecen medios para construir un nuevo templo ni aportan para sus enseres y objetos litúrgicos. En marzo de aquel año, los estados noble y llano llegan a un acuerdo para edificar este nuevo templo, pero los vaqueiros recurren:
"En el acuerdo se reflejaba que los vaqueiros quedaban unidos a la iglesia de Novellana, debido a que así lo ordenaba el Sr. Provisor (por lo que aceptan su legitimidad de pertenecer a la parroquia), pero quedaban exonerados de la obligación de pechar en la construcción "... por cuanto quedan exonerados de fabricar iglesia y casa...". Por ello no participarían en la organización y construcción del templo"

Todo el proceso de constitución y creación de la parroquia, así como la construcción de esta nueva iglesia, conllevó el litigio con los vaqueiros, del que escribe como hemos dicho Jovellanos en aquellos momentos:
"... acaba de establecerse parroquialidad separada con la advocación de Santiago, pero hay un pleito escandaloso con los vaqueros, a quienes no se les quiere dar la Sagrada Comunión sino a la puerta de la iglesia para toda concurrencia. Los plebeyos conforme con eso, pretenden lugar preferente a los vaqueros, y estos luchan por no ser menos que los plebeyos. ¡Cuándo querrá el cielo vengar la mayor parte del género humano de tan escandalosas y ridículas distinciones!

Me avergüenzo de vivir en un país que las ha criado y las fomenta, pero al cabo, la razón vengará algún día las injurias que hoy recibe la ignorancia..."

 Años después, en 1820, se armó una gran pelea a  palos un domingo en el campo de la iglesia, logrando a partir de entonces los vaqueiros el derecho a entrar y ponerse donde quisieran


Más al oeste ya vemos Castañeras (a la derecha de la foto, a la izquierda Santa Marina), a donde sube el camino que previamente bajó de Novellana por el profundo surco del río Prau Llagón, ganando así una nueva ballota...
 

El Camino sale de entre las plantaciones de eucaliptos a la N-632, justo antes de entrar a Castañeras por Casa Ramiro


Como suele ser lo habitual, el Camín de Las Ballotas atraviesa el pueblo por la carretera, hasta las últimas casas, a la izquierda de la foto, donde iniciará la conquista de la siguiente ballota: la bajada al río Cándano y posterior subida a Santa Marina. Previamente, sobre todo si nos hospedamos cerca y estamos bien de tiempo y fuerzas, puede bajarse a El Gavieiru, La Caladoria e incluso en bajamar a La Ribera del Molín


Acercándonos al Picu Perina vamos a mirar ahora al otro lado de la cresta, al sur, a nuestra izquierda...


Es el valle valdesano de Arcallana o Arcayana, muy vinculado a Las Luiñas, pues por él pasan los caminos que enlazan costa e interior. Al estar viéndolo desde el norte siempre nos da la cara más de umbría o avisiega, por lo que tal vez salgan mejor las fotos en ciertos atardeceres soleados, o en días nublados que eviten los contraluces



Cierra el valle por el sur la Sierra los Baos o los Vayos, reconocible por su parque eólico. Ahí están el Picu la Sinxania, también llamado Xinxane o L'Altu Gamachal (724 m), y El Picu Gallo (631 m), en la Sierra de Pedro Cuero, cerca de la braña vaqueira de La Rondiella. Esa ladera norte presenta grandes praderías, son de otra braña, El Ribáu, que aparece en el censo de brañas vaqueiras valdesanas de 1974. Más abajo son los altos del Picu L'Alba (365 m), y más abajo aún, en estos prados a nuestros pies, La Llonga, otro de los lugares de Arcayana


El hábitat es muy disperso, las casas se juntan en pequeños grupos, o a veces es una única quintana o casería. La Llonga (larga) parece hacer referencia a la loma en la que se asienta


La pista de apertura y mantenimiento del gasoducto aprovechó el trazado ancestral del Camín de Las Palancas y no ofrece, al menos en este trecho, posibilidad de pérdida


El Picu Perina también nos guía hacia él como un faro. Su silueta cónica, incluso piramidal, llama la atención. Al otro lado está la braña de Resiellas, cuyos habitantes protagonizaron el pleito y enfrentamiento con los vecinos de Novellana por ocupar asiento en la iglesia, tal y como relató Jovellanos y decíamos antes. Todos estos terrenos ahora incultos, con repoblaciones forestales de pino y alguna plantación de eucaliptos debieron ser hasta hace unas décadas montes y pastos comunales


Los vaqueiros eran socialmente un estamento aparte, su principal ocupación, el cuidado de grandes rebaños, principalmente de vacas, les dio nombre. Esas grandes vaquerías no podían permanecer sedentarias en un mismo pastizal todo el año, ni mucho menos estabuladas, por lo que se desplazaban, buscando pastos frescos. En verano vacas y vaqueiros, familias enteras, subían a las altas brañas de la cordillera y en invierno, antes de las primeras nieves, bajaban a las de más benigno clima de las marinas


Esta manera de vida nómada y trashumante era, por diferentes motivos, sociales, económicos, administrativos, etc. causa de no pocas fricciones con sus vecinos, los xaldos o aldeanos sedentarios y no vaqueiros del interior, y los marnuetos, marinuetos o marnuatos, los de las ribera del mar, llegando, ya lo hemos visto, a situaciones muy serias, y por supuesto a desconfianza, prejuicio y leyendas, algunas realmente llamativas, que a veces a base de repetirlas hasta algunos vaqueiros llegaron a creerse, buena parte de ellas relativas, las más pintorescas, relativas a su origen, dentro de un fenómeno sociológico acaecido con otros grupos sociales similares, como podrían ser los arrieros maragatos, sólo por hablar de uno de los más próximos


En relación a los baqueros de Las Luiñas, como aparecían mencionados en la documentación oficial, Ángel Ardura Parrondo dice en su libro Historia del valle de Las Luiñas de Cudillero en el Camino de Santiago:
"La mayor parte de la población denominada vaqueira perteneciente a Las Luiñas se situaba en las brañas que dependían de la parroquia de San Martín, en el desfiladero que en forma de cañada natural propicia el tránsito para el paso del ganado entre San Martín y Brieves, lo que facilitaba la comunicación de los de la marina con los del interior, al que llevaba su ganado buscando los pastos del valle de Laciana en época estival. Eran las brañas de la Bordinga, La Puerca, Llendepín, Orderías, La Rondiella, Tejediello, Brañaseca, Busfrío, Cipiello, Folguerúa, Gallinero y Gayelos pertenenciente a la parroquia de San Martín, Resiellas a Novellana y Resillinas a Ballota"

Yendo en bajada, en este tramo se nos oculta el Picu Perina. Prestemos atención pues hay una bifurcación que puede pasarnos desapercibida cuando hay hierba alta. La baliza amarilla del gasoducto es alta y se ve bien, no así el mojón caminero, situado un poco más atrás


Aquí habríamos de tomar una senda a nuestra izquierda: se trata de un trozo del camín real no aprovechado por la pista de la conducción del gas, recuperado hace unos años tras cerrarse de vegetación 


Aún así, y aunque cada vez más peregrinos, y montañeros, transitan por esta sierra, puede verse no lo suficientemente pisado y que parezca que no hay camín...


Al meternos por él sí observamos una parte más trillada, que marca una línea en la hierba, por el medio de una ocalital o plantación de eucaliptos


Luego hay un tramo algo más abierto, con arbustos y algunos pinos. Como vemos este es el entorno dominante en la Sierra Troncéu, antesala montañosa de Las Palancas


En esta zona, al menos cuando hicimos estas fotos, la marca de nuestro camino se ve bien y se sigue sin dificultad


Y al sur, con todo su contraluz los valles, desfiladeros y puertos a los que nos referimos, como comunicación de costa e interior, este y oeste y norte sur, entre San Martín y Arcayana


Y allí está el gran valle de San Martín "cabeza de todas Las L.luiñas", que cantaba Peltó, valle formado por el truchero río Esqueiro. En primer término es San Cosme, uno de sus barrios. Más atrás Argatón y los altos de La Revedal y en la distancia La Sierra de Pumar o de los Vientos, divisoria de Pravia, Salas y Cudillero/Cuideiru, con el Picu La Brañada (498 m), la Peña La Mesa (598 m) el Picu L'Abedul (532 m), y el Picu Cabañín (481 m)


Las montañas son el solar de las brañas. Si bien las ganaderías trashumantes ya existían desde la Prehistoria, pues ya los mismos animales, siendo salvajes, se desplazaban solos buscando los pastos por sus diferentes pasos naturales y cañadas, la diferenciación de los vaqueiros como entidad social con personalidad propia, al menos en el occidente asturiano, parece perfilarse en el siglo XVII (si bien el origen parece anterior, medieval), aunque, como tantas cosas, el debate permanece abierto. Es entonces cuando empiezan a abundar los documentos y disposiciones en los que se los menciona expresamente, casi siempre por los litigios vecinales


Continúa este bellísimo tramos entre arbustos. La foto es de finales de abril, cuando aún apenas ha crecido la hoja...


A nuestra izquierda otra vista de la Sierra Los Baos o Los Vayos. Los parques eólicos pueblan las cimas de gran parte de las cordilleras interiores del occidente astur


La Sierra Pumar o los Vientos es la prolongación de esa serranía hacia el este-suroeste. Otras de sus cimas son los picos de Carceda, Llan de Cubel, La Gametosa, Andolinas... y una de sus más célebres brañas es la de Brañaseca, donde dice la leyenda que los vaqueiros, hartos de un cuélebre (serpiente alada de la mitología asturiana), al que habían de alimentar con una gran fogaza de pan de centeno y boroña (pan de maíz), para evitar que les devorase el ganado, un día le echaron a la cueva una gran piedra caliente para acabar con él, al grito de "abre la boca culebrón, que te va el boroñón"...


La Llonga de nuevo. Pese a la escasa distancia sobre el mapa, existe una notable diferencia entre los pueblos de la costa, más grandes, poblados, turísticos y comunicados, y las aldeas y lugares del interior, no digamos ya las brañas, más despoblados, algunos deshabitados, y aislados, con escasas y estrechas carreteras. Antaño llevaba muchas horas bajar a caballo o en burro a la capital del concejo o incluso la más próxima cabeza de la comarca...


La majestuosa serenidad de las cumbres impera en este abrupto paisaje. Al otro lado de las montañas, por Cornellana, Salas, La Espina... discurre el otro gran camino norteño, el Camino Primitivo


Abunda ahora en este trayecto el monte bajo, helechos y arbustos


En estos parajes será donde recordemos especialmente lo que decía Llano Ponte de los "vientos feroces" de estas montañas...


Allí tenemos los parques eólicos, para demostrarlos... los nuevos molinos de viento, gigantes que dominan los cordales...


Hay incluso talvez momentos que parecería caminamos paso a través, pero si nos fijamos percibimos la bien trazada senda. En el Libro blanco delCamino de Santiago del Principadode Asturias leemos así:
"A diferencia de lo que ocurre con el Camino Francés, el proceso de recuperación de los Caminos del Norte, entre ellos los asturianos, fue más lento y prolijo debido, en primer lugar, a la inexistencia de descripciones tan detalladas de su ruta como la disponible para el caso del camino francés ya desde la publicación del Códice Calixtino en el siglo XII. En el caso de Asturias, la labor de identificación y recuperación de los diferentes Caminos de Santiago se inició de manera formal en 1993, cuando se aborda desde la Consejería de Cultura del gobierno autonómico la elaboración de un estudio de reconocimiento y descripción de esas rutas, siguiendo la estela de lo ya avanzado por el profesor Juan Uría Ríu en su publicación de 1949 sobre los caminos del Norte (parte de la gran obra jacobea que publicó conjuntamente con José María Lacarra y Luis Vázquez de Parga)"

Este Camino, siguiendo el Libro Blanco, fue como el Primitivo, objeto de especial estudio cara a su señalización entre 1993 y 1994:
"A lo largo de los años 1993 y 1994, se realizó ese estudio, fundamentado en una intensa labor documental (de estudio de las fuentes bibliográficas, documentales y cartográficas relacionadas con el Camino y los municipios por los que discurre), en el trabajo de campo (que incluyó la recogida de fuentes orales y la prospección sobre el terreno), así como de una rigurosa labor de gabinete, todo lo cual dio como resultado la presentación de un extenso trabajo en el que se incluían memorias históricas y arqueológicas, y un amplio aparato cartográfico que plasmaba las rutas reconocidas en planos a escala 1:5000, 1:25.000 y 1:50.000"

Pronto volvemos a tener a la vista el Picu o Cerru Perina, cumbre donde el Grupo de Montaña La Chiruca suele colocar el tradicional Belén de Cumbres para celebrar la Navidad, siguiendo este mismo tramo del Camino de Santiago


El sendero, bien pisando, entre la hierba alta...


A la derecha volvemos a ver también El Picu Sabina, Monte Agudu, o Picu'l Bosque. Entre los dos hay una campera verde y unas casas


Son las inmediaciones de la braña vaqueira de Resiellas, los vaqueiros de Resiellas son los que hubieron de pelear para no ser excluidos de sentarse donde hubiesen menester en la iglesia de Novellana, que por entonces implicaba no solamente aspectos religiosos sino que era un símbolo de igualdad social en el ámbito de la parroquia de Novellana. El Camino pasa a la izquierda de la casa de más arriba


A partir de aquí el camino vuelve a coincidir con la pista balizada de servicio al gasoducto


Al llegar a la base del picu, el camino subirá por esta su ladera oriental, pero no hacia la cima, sino hacia la derecha, a la braña


Aquí el camino discurre por una bella pradería, muy llana.Un buen momento pues si duda para cantar alguna canción de las brañas, una vaqueirada de aquellas que cantaban los brañeiros vaqueiros camino de sus cabañas:
Cuando voy pa la braña nun llevo pena
porque llevo patatas para la cena

Adiós amante, adiós, adiós,
adiós amante que yo me voy

Dicen que no me quieres porque soy pobre
también es pobre la cigüeña y vive en la torre

En la propia página Los vaqueiros de alzada, hablan así de los habitantes de las brañas...
"Los vaqueiros de alzada de Asturias constituyen un grupo humano asturiano de profundas raíces y costumbres ancestrales cuyos orígenes aun son motivo de estudios. Los vaqueiros de alzada han sido y son los verdaderos guardianes del paraíso natural que es hoy Asturias. Su actividad ganadera y los amplios pastos por los que han transitado durante siglos en la trashumancia contribuyen a conservar intacta una naturaleza que hoy es el mayor patrimonio de los asturianos..."

Bellos paisajes por doquier. Esta sería la historia vaqueira resumida en esa misma página:
"La naturaleza y la vida de los vaqueiros se funden en una larga historia que ha marcado la forma de ser de estas gentes nobles, amantes de su libertad y laboriosas a lo largo de toda Asturias y especialmente en el occidente. Un colectivo que tiene por bandera la libertad dada su plena convivencia con la naturaleza lo que sin duda le granjeó conflictos y discriminaciones sufridas desde la edad media, bien por la falta de pago en los diezmos o por el carácter trashumante de los vaqueiros. 
Gaspar Melchor de Jovellanos definió a los habitantes de las brañas como “vaqueiros” porque vivían de la cría de ganado vacuno, y “de alzada” porque su asiento no es fijo, sino que “alzan” su morada y residencia para emigrar anualmente, al llegar la primavera, con sus familias y ganados a los altos pastos. Los vaqueiros rigen su vida y costumbres en una mágica comunión con la naturaleza. Para el mes de mayo las familias subían con el ganado hasta las montañas del interior en busca de frescos prados para regresar de cara al invierno a las brañas más próximas a la costa donde las comunidades vaqueiras desarrollaban sus actividades. Hay dos fechas que marcan el inicio y fin de la alzada: San Miguel de Mayo y San Miguel de Septiembre. 
Llegada esta fecha los vaqueiros regresan de las altas montañas del interior a las zonas bajas junto a la costa. La revolución de los transportes ha afectado, lógicamente, a este viaje entre las brañas, que ahora se hace con medios motorizados, subiendo y bajando el ganado y los enseres con camiones, en vez de formar esas procesiones en las que antaño las familias enteras con sus enseres practicaban la trashumancia"

Rumbo oeste, siempre caminando por la cresta de la montaña. A la izquierda del Picu Perina reconocemos ahora desde aquí otra pequeña braña: Los Rozos


Dado que está a la izquierda de la cumbre, en la vertiente sur, pertenece al concejo de Valdés y dentro de Valdés a la parroquia de Arcayana. Su nombre hace mención a los campos de la loma en la que se asienta, tiempo ha ganados al monte, o eso explica García Arias en Toponimia Asturiana...
"Un terreno poblado de maleza y convertido en finca aprovechable se designa en asturiano, entre otras, con la expresión roza, palabra que pertenece a una amplia familia de gran vitalidad en nuestra lengua, como rozar ‘cortar la maleza de los setos, de las fincas’, rozu o rozadura ‘maleza rozada’, rozón ‘guadaña corta y fuerte empleada para rozar’, etc.

Desde muy antiguo se documenta en los cartularios la palabra roza que, al igual que hoy, designaba un terreno que se limpia para el cultivo y se sigue llamando del mismo modo aún después de cultivado. Así se explican la serie de topónimos que algunos entienden, creo que erradamente, desde el lat. *RODIARE. A nuestro modo de ver parece más acertado explicar ast. rozar desde el lat. *RUPTIARE, formado desde RUPTUS, A, UM, participio de rumpere ‘romper’. Todavía el verbo romper o arromper en la actualidad mantiene la acepción de ‘roturar un terreno por primera vez’

A lo lejos el Picu Carbayosa (714 m) y a su izquierda La Veiga'l Picu y El Cul.leitosu (747 m), sobre Brañarronda


El trecho que nos aguarda tiene una cierta apariencia de tobogán: un descenso cuesta abajo por esta campera flanqueada de eucaliptos, para luego acometer la subida por la falda del Picu Perina


Es zona de algo de barrizal con las lluvias. Las hondas rodadas de algún vehículo forestal lo delatan


Al final del descenso salimos a un prado muy verde, al pie de esta totémica montaña en el paso del camín real...


El camino atraviesa la pradería, siempre en recto, otro muy hermoso lugar de este también llamado, recordémoslo, Camín de los Vaqueiros


Hito de piedras marcando el Camino. El estudioso Bernardo Acevedo y Huelves en su obra Los vaqueiros de alzada en Asturias, da un dato muy importante: dice que en todas las brañas existía el cargo de celador de la caridad, el cual se ejercía por turno entre todos los brañeiros, siendo su función la de socorrer a todos los pobres y transeúntes que pasaran por la braña, ofreciéndoles cama y comida para que siguiesen viaje. Muy posiblemente entre esos socorridos habría peregrinos de los que transitaban por caminos como estos...


Y en la baliza nº49 del gasoducto empezamos ya la subida, al principio muy poco a poco, ascendiendo suavemente


Hemos de estar pendientes para no subir hasta la cumbre, que era como se hacía antaño, siguiendo las balizas todo recto y de frente. Dejaremos este primer tramo de cuesta un poco más arriba


Justamente aquí: este es el mojón que nos indica dejar la pista en este punto y tomar a la derecha el trazado recuperado del histórico camín...


Es el recorrido por la falda este del Picu Perina para subir a la braña


El camino sigue siendo bastante ancho y es bastante llano


Un fontán o manantial, formando charcos y lodazal. Ojo dónde pisamos no metamos el pie hasta la rodilla en caso que hay mucho barro


Bifurcación: el monolito nos indica tomar la senda de la izquierda


Aquí empieza un corto recuesto...


Prontamente la subida se va suavizando. Aunque sobre el mapa el camino es sensiblemente más largo que la pista, al rodear el picu, este sube muy livianamente, ganando altura a paso lento


Hay viejas murias de piedras, a saber los años o siglos que llevan ahí puestas


En camino, descubrimos otro paraje extraordinariamente precioso en esta encantadora ruta de montaña que es aquí el Camino...


La caja caminera es muy marcada y delata la antigüedad de esta vía de arriería, trashumancia y peregrinaciones


Unos prados revelan que, en muy cómodo ascenso, hemos llegado a las casas de la braña de Resiellas, a la derecha del Picu Perina, viendo ya enfrente, al norte, el Picu Sabina o Monteagudu


Ya vemos del frente las primeras casas brañeiras de Resiellas, paraje emblemático en la historia de los vaqueiros, de Novellana, y del Camino 


Prados abajo se extiende el pastizal, donde hay algunas cabañas. Por ahí abajo está la fuente La Verbenosa y por ahí nace el río Arencias, que va a unirse al Lindebarcas o Llendebarcas antes de desembocar en la Playa o Ribera Salencia


Reconocemos perfectamente bien el viaducto de la autovía salvando el paso por Las Ballotas y sus quebradas


A la izquierda del viaducto asoma parcialmente ahora algo de Novellana. A la derecha divisamos Albuerne y más allá el Cabo Vidío


Seguramente ahora, a esta altura, sí podremos reconocer bien alguna de las playas bajo los acantilados, como la de Vallinas o El Gallo o la de Cueva. Más a la izquierda, bajo el faro, está la gran gruta natural de La Iglesiona y, separado del cabo, el islote Chouzano


Antes de llegar a las primeras casas de esta braña un mojón nos indica subir a la izquierda...


Aquí pues tomamos este ramal que sube un corto repecho...


Viendo las señales caminamos ahora por la ladera norte del Picu Perina


Ganamos altura en esta hermosa caleya de tierra y piedra


La cuesta es también muy corta pero directa, subiendo todo recto


Rodadas de tractores y otra vieja muria desmoronada...


A pesar del abandono del campo y del éxodo rural, comprobamos que hay población permanente en esta braña de Novellana, si bien está, como en casi todos los pueblos, en retroceso. En 2020 se registraban 17 habitantes, en 2000 eran 24


En la actualidad en las brañas apenas se practica la trashumancia, y la que hay se realiza ya con camiones de ganado. Estos cambios de las brañas hasta la actualidad lo plasma muy bien Tomás Ramón Herrero Tejedor en Vaqueiros de Alzada: trashumantes singulares, trabajo publicado en Vías pecuarios: caminos antiguos con diferentes historias:
"...es preciso señalar que la tendencia a la uniformidad se ha dejado sentir, especialmente desde los años sesenta. Sobre todo cuando desciende la trashumancia y paralelamente se produce una mayor dedicación agrícola de los vaqueiros y ganadera de los xaldos. En este proceso de uniformidad han tenido una gran influencia los centros comerciales y las aldeas sin brañas 
De todas formas todo esto que se puede considerar como positivo, no soluciona los principales problemas de las brañas: minifundismo, poca mecanización, malas comunicaciones, si bien es cierto, en los años ochenta y noventa del siglo pasado, se les instaló la luz, agua y teléfono a la mayoría de las brañas, o al menos a las más significativas, aún así, las brañas pertenecen al mundo rural asturiano más marginado y acaparador de pobreza. Quizás con los nuevos planes de desarrollo rural se está mejorando bastante. 
El vaqueiro es un pequeño campesino de las montañas que carece de la extensión mínima rentable de tierra.
Algunos problemas se ven mitigados con las cooperativas que concentran a personas de aldeas y brañas, vende abonos, piensos, aperos de labranza, insecticidas, etc. 
La comercialización de la leche y la apertura de pistas por las que recogen dicho producto ha incrementado el nivel de vida de las brañas, así el vaqueiro va comprando prados, tierras, se mecaniza, etc. 
La educación ha sido un problema grave debido a lo ya mencionado, sobre todo al aislamiento, hoy las nuevas técnicas y medios audiovisuales han ayudado a la inserción y como en todas las partes a la uniformidad cultural que a veces no se sabe si es mejor o peor que el analfabetismo en dicha materia. 
Hay y persisten diferencias según concejos o zonas comparativamente hablando, pero la mejora y el avance son innegables. 
Una cuestión aún hoy arraigada en las brañas, es la del curanderismo, para los vaqueiros existen males que se sanan sin necesidad de visitar al médico y si al “entendido” o curandero. Estos brañeros poseen el don de la curación mediante ciertas prácticas transmitidas celosamente de padres a hijos, en males relacionados con el crecimiento de los niños, partos difíciles y enfermedades del ganado"

Estas casas están en la collada que une a los dos picos, por lo que da vista a dos sectores de la costa: a un lado hacia Cabo Vidío, al otro hacia Cabo Busto, una muy privilegiada situación en este gran campo visual de Entrecabos


Subiendo, también nosotros, desde esta posición, iremos descubriendo nuevos paisajes marítimos escudriñando hacia occidente...


Estamos en un verdadero balcón natural sobre la rasa costera de Las Luiñas y Las Ballotas hasta Valdés


Primeramente abajo, en el vecino Camín de Las Ballotas, vemos el paso de Santa Marina al pueblo llamado precisamente Ballota, por las boscosas profundidades del río San Roque, que desemboca en la ribera de Aguaduz


Esa es la salida de Santa Marina hacia Ballota, algunos peregrinos eligen la carretera N-632, otros prefieren el recuperado y señalizado con flechas amarillas Camín de Las Ballotas


Y este es el pueblo y cabeza de la parroquia que se llama cono esta zona que tanto plasmaron en sus itinerarios viajeros y peregrinos: Ballota o Val.louta (Vachouta), en el extremo occidental de Las Luiñas, integradas en el concejo de Cudillero/Cuideiru desde su separación de Pravia en 1837: Es la patria del gran pintor Dionisio Fierros, nacido allí en 1827


El Camín de Las Ballotas sube del río San Roque y atraviesa Ballota de este a oeste por la N-632


Pasado Ballota el itinerario jacobita baja a la playa Ricabu, donde desemboca el Ríu Cabu y se hallaba el temido Ponte qui Tremble o Puente que Tiembla, espanto de los peregrinos, pues era una oscilante pasarela que se tendía sobre el abismo, Allí entraríamos en el concejo de Valdés subiendo a Tablizu


Seguidamente llegaríamos a Ribón y de Ribón a Cadavedo o Cadavéu, que es casi una villa, inmortalizada por el gran sacerdote-poeta Fernán Coronas, El Padre Galo. Allí vemos los acantilados de la impresionante Puenta de Cuernu, que cierra La Ribeirona, con su campo de Las Garita y capilla de La Regalina, Virgen patrona del pueblo cuya romería recuperó dicho religiosamente políglota

Más lejos divisamos La Punta Perceberos o Porceberas y el Cabo Busto, el extremo occidental de Entrecabos


En tierra, tras Cadavedo/Cadavéu el Camín de Las Palancas se unirá al de Las Ballotas en las últimas casas de Villademoros o Vil.lamouros antes de proseguir y entrar en la parroquia valdesana de Caneiru por Quintana. Cruzando más tarde otro gran hito caminero, el río Esva, ruta a Barcia y a la capital del concejo, Luarca/L.luarca


Siguiendo camino, continúa predominando en nuestro entrono más inmediato el monte bajo propio del paisaje de los puertos de montaña


A nuestra derecha otra maravillosa panorámica de la braña, en esta collada entre el Picu Perina y el Picu Sabina


Y al norte el Mar Cantábrico, con Santa Marina a nuestros pies, paso a otras interesantes playas o riberas, Gueirúa y el gran conjunto de Calabón, El Castro, La Conchona y Agua Dulce


Bajo nosotros, la carretera local que comunica Novellana y Arcayana pasando por Resiellas y el collado de Las Ventas, a donde nos encaminamos. Más allá otro paisaje de Santa Marina, pueblo del que llama la atención el nombre de uno de sus barrios: Portugal


La mayor parte del tiempo desde un camino se ve el otro, o por lo menos por donde pasa. Según parece, como hemos dicho, el camín real costero sería el de abajo, pero se vería muy afectado por riadas, argayos, derrumbes, etc. en esta sinuosa y abrupta geografía costera, por lo que se tendería a emplear este de la montaña como alternativa, a veces incluso más empleada


Se sabe que en el siglo XVIII al de Las Ballotas se le hizo una buena reforma que permitió el paso de carruajes de líneas, las carrilanas de ocho caballos, por lo que sería el más usado hasta la construcción de la carretera, la cual también llegó a ser apodada La Torturadora por su "infame recorrido" según algunas crónicas. El paso de Las Ballotas fue pues un quebradero de cabeza, temible, hasta etapas históricas relativamente aún muy recientes


El que la alternativa fuese un camino por altas brañas y puertos da que pensar en las enormes dificultades de tránsito en siglos pasados. Hay datos de peregrinos como Antoine de Lalaing en 1502, cuyo plan inicial era esquivar este recorrido costero yendo en barco desde Avilés a A Coruña, pero los vientos contrarios impidieron esa travesía marítima y tomó el Camín de Las Ballotas


Casi tres siglos después, el viajero Luigi Salandra aún se planteó lo mismo pero al revés, viniendo de Galicia embarcó en el puerto luarqués rumbo a Avilés para eludir estas fragosidades. Aún bien avanzado el siglo XX, ya con las carreteras tiempo construidas, se organizaban viajes hacia Avilés y Gijón/Xixón en pequeños barcos de pasajeros haciendo cabotaje. Otro tanto pasó con las exportaciones e importaciones de ciertos productos y mineral de las minas de hierro del occidente costero


Los caminos del mar fueron por tanto, secularmente, más rápidos y rentables que los de tierra en toda esta costa, al menos hasta el arreglo de la antigua N-632 con nuevos trazados, los cuales serían el antecedente de la actual autovía, y eso pese a tempestades, naufragios y galernas


Y así, luego de un poco de cuesta, hemos bordeado por el norte el Picu Perina y seguimos camino por el canto del monte...


Al oeste siguen las praderías de pasto de la braña de Resiellas con su hábitat diseminado por la falda del monte, viendo ya muy cerca las alturas cimeras de la Sierra de Las Palancas, topónimo de origen prerromano, posiblemente incluso preindoeuropeo, que poco tiene que ver realmente con palancas en el sentido actual del término, sino de la raíz pal, con el significado de montaña o roca, presente también en los Alpes y los Pirineos


A la derecha, un poco más abajo que los otros, está El Picu San Roque, donde se celebra la romería de San Roque'l Picu en el campo de la ermita de esta advocación, uno de los santuarios donde se dan cita gentes de las brañas y de la marina, vaqueiros, marnuetos y xaldos

 A su izquierda, más alto es el Picu L'Arquera (474 m), también llamado Bosqueirubiu y Esqueirubiu. L'Arquera señala la existencia de arcas o túmulos, necrópolis pobladores megalíticos tras de los que podrían estar estos topónimos preindoeuropeos (recordemos que las alturas varían según las fuentes consultadas)

Justo a su izquierda y más lejos El Picu las L.liebres (632), hacia El Picu la Braña (566 m) y La Bobia (479 m).Más a la izquierda y más alto, el más alto de Las Palancas, el Picu Paradiel.la (716 m)


El Camín de Las Palancas tiene aquí su máxima altitud, subiendo hasta casi la misma cima de Paradiel.la pasando primeramente cerca del Picu los Huesos (444 m) que vemos en primer término, y luego, justo encima de él, el Picu Cabornin (532 m), y bajo el Picu Paradiel.la, muy fácil de identificar por la ancha pista que sube al repetidor allí instalado


Hemos de decir que, antes de acometer esas estas, sobre todo rematadas con la fuerte subida por Paradiel.la, seguida de la formidable bajada posterior de nuevo a la marina, los peregrinos, viajeros, arrieros y trashumantes de antaño tenían una estratégica parada en Las Ventas, este collado a la izquierda encima de Resiellas


Allí, donde ahora confluyen las carreteras locales entre Novellana y Arcayana, hay dos casas; eran estas las antiguas ventas que daban nombre al collado. Al estar una a cada lado del Camino, allí asfaltado, la primera o Venta Nueva está en el concejo de Valdés y la siguiente, la Venta Vieya, en el de Cudillero/Cuideiru


En la actualidad aquellas ventas son dos casas particulares, la primera habitada la segunda no y en ruinas. Este lugar, bien comunicado por carretera, podría ser ideal si algún día se decide algún refugio o punto de apoyo a los peregrinos que se deciden por hacer este Camín de Las Palancas


En caso de apuro, niebla, mal tiempo, etc. tenemos aquí dos opciones para evitar Las Palancas, una bajar por Resiellas a Novellana por la carretera, y otra hacerlo un poco más adelante, por San Roque'l Picu, hasta Ballota, enlazando en cualquiera de los dos lugares con el Camín de Las Ballotas


La verdad es que, a no ser en esas llanuras litorales donde se asientan las poblaciones, el Camín de Las Ballotas no deja de ser una verdadera ruta montañera aún estando al borde del mar. Las montañas parecen precipitarse sobre la línea costera a través de estos profundo barrancos, como el del río Cándano, que nace ahí mismo, bajo San Roque'l Picu y el Picu Cabornín, y desemboca en La Ribera del Molín


Con esta estupenda vista de Las Palancas y sus altitudes vamos a seguir camino hacia Las Ventas, con El Picu'l Gordu (445 m) ahora a nuestra izquierda


Ya nuevamente caminando en llano volvemos a la cresta de la sierra y sus pinares


Y enlazamos una vez más con la pista del gasoducto, que viene a nuestra izquierda de la cima del Picu Perina


Estamos en El Cantu'l Llanu, con El Picu'l Gordu delante mismo de nosotros. En la Enciclopedia del paisaje de Asturias dicen esto de él:
"Concejos de Valdés y Cudillero, parroquia de Arcallana (Arcayana) y Novellana, respectivamente. Cerro de unos 448 m de altitud que marca la frontera entre los citados concejos y está alineado con el pico los Huesos (Uesos) al oeste y el cerro de Perina al noroeste. Los materiales pertenecen a la serie Los Cabos y están parcialmente cubiertos de conluviones. La vegetación se reparte entre monte bajo de tojal-brezal, eucaliptos y praderías. Acceso por carretera asfaltada desde el pueblo de Foyedo (Foyéu) o desde Resiellas"

Como cuando avanzábamos hacia el Picu Perina, al principio el camino discurre llano y recto, ancho entre las arboledas


Pero seguidamente tomamos la pista a la derecha, que hace una importante curva para bordear el Picu'l Gordu por el norte


Esta señal nos lo indica: el camino sigue siendo muy llano y ancho, hermoso de caminar


Pinos y arbustos. El topónimo El Gordu no está claro, podría ser el apodo de alguien que viviese en las cercanías, que fuese el picu más gordu de esta línea de la cresta, o un evolución de la raíz prerromana gor-d- y kor-d-, con el significado de altura, montaña, como leemos en el Diccionario toponímico de la montaña asturiana, de Xulio Concepción


Hasta ahora este Camín de Las Palancas ha ganado altura bastante suavemente salvo un par de repechos, no muy largos, todo ello en un ligero pero continuo ascenso con muchos trechos llanos o casi llanos. Hasta el momento parece pues bastante llevadero, pero pronto nos aguarda la cuesta a Paradiel.la, con posterior bajada por las brañas de regreso a la costa


Aquí continuamos al lado de esta torre de alta tensión, mientras nuestro camino sigue llaneando


Zona de charcos en la falda norte del Picu'l Gordu. A ambos lados del monte nacen varios y regueros


La costa siempre a nuestra derecha, tan cercana como distante a la vez


El hondo y estrecho valle del río Prau Llagón y sus afluentes, que separa las parroquias de Novellana y Ballota. El 28 de febrero de 1502 (en pleno invierno), el célebre peregrino Antoine de Lalaing escribe:
"el lunes pasaron siete malas montañas, llamadas las Siete Hermanas, y luego pasaron las montaña de las Cabras, que es la peor, y pasaron el puente que tiembla, porque se tiende sobre un abismo en el que no se pueden asentar pilotes"

Como decimos, tanto por los altos de Las Palancas como por los barrancos de la costa de Las Ballotas, las descripciones del paso por ellos se asemejan a los de una ruta montañera. Esto coincidía plenamente con lo que siglos después dirían los automovilistas de la infernal carretera que los sustituyó. Solamente el paso por los pueblos, como este de Ballota, ofrecía una cierta tregua, donde se aprovechaba para parar...

Debajo de nosotros, la mayor parte de las casas de Resiellas se extienden a lo largo del camino, hoy carretera local, que comunica con Novellana. Poco más allá es el monte de El Cou del Cabo (279 m), con maravillosas vistas sobre Santa Marina, en la parroquia de Ballota

La línea de casas indica el paso del Camín de Las Ballotas. Al fondo se ve bien la vaguada del Ríu'l Molinón, bajada a Gueirúa y Calabón

Majadas de El Cabanón, Los L.leirinos, Los Cabaninos y Leirín. El Picu'l Bosque o Sabina ha quedado atrás


Y de frente El Picu Paradiel.la se nos muestra en todo su esplendor. Si desde aquí estuviese oculto por las nubes, o se apreciase densa niebla, pensémonoslo antes de subir a él. La bajada desde él por su ladera norte no es un camino tan marcado si bien señalizado como este y puede ser problemática si no conocemos el terreno y carecemos de referencias y orientación segura, aparte por supuesto de no poder disfrutar de las vistas que se nos ofrecen


La línea del cortafuegos-pista del gasoducto nos ofrece una buena referencia de esas que tanto nos gustan. Por el bosque de la izquierda subiremos hasta el vértice que hace allí el ángulo de esa pista. Allí empezará el largo y fuerte descenso a San Pelayo de Tehona (Samplayu)


Espléndido camino... hasta aquí, recalcamos, es muy llevadero sin duda, lo duro comenzará a partir de ahora, no en vano aquí se instalaron no una sino dos ventas, y no por capricho ni casualidad


Recordemos que desde aquí tenemos, en caso de duda o necesidad, la posibilidad de bajar a Novellana, si bien es cierto que sería como dar un poco marcha atrás. Un poco más allá de Las Ventas, siguiendo el camino, que en ese tramo transcurre por carretera asfaltada, podemos evitar la cuesta a Paradiel.la para bajar a Ballota por San Roque'l Picu, que vendría a ser lo más corto y directo en caso que nos viésemos obligados por circunstancias a dejar esta hermosa senda montañera


Incluso por Las Ballotas, si persisten circunstancias como fuertes lluvias, que aneguen los caminos, tenemos la posibilidad de continuar por la carretera N-632, ahora normalmente con escasísimo tráfico tras la construcción de la Autovía del Cantábrico


La montaña y el mar, que prácticamente se unen en este fragoso litoral, siempre tan complicado de cruzar por vía terrestre. Recordemos también que el ferrocarril tardó extraordinariamente en venir: hasta 1962 no se abrió este tramo ferroviario, pero la línea no quedó completada hasta 1972


Ahora vamos a tener otra muy importante referencia visual, volvemos a ver Castañeras, con la bajada al río Cándano en el camino a Santa Marina


A la derecha de Castañeras asoma la cima de La Punta Nocedal, con los acantilados de las Botas y Los Prietos, sitos sobre El Gavieiru o Playa del Silencio, ribera o playa que no llegamos a divisar, tapada por los campos de Los Valles. Sí vemos la parte de arriba del islote de La Cogolla, donde dice la leyenda existe escondida un ayalga o preciado tesoro de los mouros, que más de uno se empeñó en buscar infructuosamente


Caminamos y ya vemos delante de nosotros el collado de Las Ventas y la carretera de Novellana a Arcayana, a la que vamos a salir ahora


A nuestra derecha otro maravilloso paisaje de Resiellas, la braña con sus pastos y casas esparcidas escalonadamente o por la ladera,,,


Echemos de paso otro vistazo hacia Castañera, pues veremos otros detalles muy interesantes: a la derecha las blanquísimas peñas de La Percebera y La Cagona, que están enfrente de La Caladoria y la playa de La Barquera


A la izquierda es el barrio de La Calea Baxu; a la altura de la primera casa sigue a la izquierda el Camín de Las Ballotas. De frente por las casas de atrás va el ramal para visitar El Gavieiru, La Caladoria y La Ribera del Molín


Llegando a este collado de Las Ventas podríamos imaginarnos cómo sería este lugar hasta que las carreteras sustituyeron a los caminos reales de trashumancia peregrinación y arriería: campos con ganados en desplazamientos, mulas de arrieros, lechos de paja, refugio a de gentes diversas que compartían conversación y comida al calor de la lumbre, acaso algún mesonero o tabernera


La verdad es que no hemos recopilado información sobre cómo sería la vida cotidiana en estas ventas concretas, pues las había de varios tipos: en ocasiones eran simples refugios con un techo y un campo para caballerías y rebaños, y en otros habría efectivamente algo de tasca a cargo de un ventero. Por ejemplo, en el altamente recomendable Blog de Acebedo, y aunque relativo a un tipo de ventas ya muy evolucionadas, con paradas de carruajes, se recupera un artículo de Evaristo Casariego publicado en La Nueva España años ha...
"La vida de las posadas asturianas de antaño era pintoresca, aunque algunas veces pobre e incómoda. Ventero ladino, pero servicial, mozas generosas en lo suyo, mozos de paja y cebada llenos de marrullerías: todos pendientes siempre de la propina; tipos que han sido muchas veces citados en una literatura de costumbrismo convencional, que no siempre respondía a las realidades. Arrieros y viandantes del común se amontonaban en las amplias cocinas de inmenso lar (llar y char, en asturiano), donde en los escaños , mesas y banquetas toscamente labrados , los "tayuelos" , tenían lugar animadas tertulias en las que se cambiaban noticias nuevas o se recitaban , una vez más, viejas leyendas y romances"

Llegando pues a la carretera, seguimos a la izquierda, subiendo un poco al canto del collado


Y seguidamente, en el cruce a la entrada de Silvaoscura, dejamos esta carretera y tomamos el camino de la derecha


Aquí está La Venta Nueva, a la izquierda del camino y por eso en el concejo de Valdés


Como decíamos en la actualidad es una casa particular, con cuadra y ganados. Un poco más adelante a la derecha está La Venta Vieya, en términos cudillerenses, que veremos a continuación


Desde el mojón de la encrucijada disfrutamos de un bello paisaje de valle de Arcayana, en este extremo del concejo de Valdés lindante con Cudillero/Cuideiru, guardado al sur por las sierras de Los Vayos y Pumar
 

Conforme Las Luiñas formaban parte de la Pravia de Allende hasta la creación de este concejo de Cudillero en 1837, Valdés aparece como una entidad diferenciada ya en la alta Edad Media, en torno al año 1.000, en base a la cuenca hidrográfica del Valle del Ese (Val de Ese, Valdés), río Ese o Esva hacia el que concurren los cursos fluviales que nacen en esta vertiente de las montañas, mientras que los que lo hacen en la parte norte desembocan en el mar de Las Ballotas, en Las Luiñas


Seguimos estando en pleno territorio vaqueiro, si bien muchos pastos y montes comunales han sido transformados en inmensas plantaciones de eucaliptos para la industria papelera


Sin embargo quedan algunos prados de siega y pasto en los núcleos poblados, como La Mafalla, cuyo nombre puede que tenga que ver con Mafalda como antropónimo germánico, aunque no es demostrable fehacientemente


Silvaoscura, sugerente y claro topónimo, literalmente selva oscura, recuerdo de las espesuras boscosas de antaño, de las que apenas quedan restos, pues son terrenos ganados a pastos y más recientemente a eucaliptos


Enfilando entonces este camino por Las Ventas seguiremos plasmando las impresiones de Casariego recogidas en el Blog de Acebedo sobre la vida cotidiana en aquellas posadas camineras de antiguamente...
"Se dormía generalmente en las cuadras y cocinas, entre montones de heno y sacos de paja y cebada; unos candiles iluminaban la escena y a veces se apagaban para facilitar un episodio erótico entre el viajero galán o dadivoso y la moza servicial, como la Maritornes cervantina. Muchas comidas se hacían en común, cada uno con su cuchara de palo sacando directamente con ella la vianda de la olla donde había sido guisada. Sólo algunas posadas de los caminos reales importantes tenían habitaciones con camas completas arregladas; eran para los viajeros ricos que montaban caballo propio y llevaban también criado o criados ecuestres"

Pasando frente a La Venta Nueva continuamos plasmando aquellos aconteceres diarios que han pasado a la historia...
"En el lar barboteaban los grandes calderos colgados de la gramallera o se freían las truchas o la magra (Carnes), en amplias sartenes de asas, sobre los tréboles. De escarpias fijadas en la pared se colgaban mantas, capotes, escopetas, espadas y trabucos. En algún rincón sobre humilde mesa, se podía jugar a las cartas y generalmente los jugadores daban grandes puñetazos sobre el tablero al sacar los triunfos"

Y así amanecía en aquellos siglos de andanzas camineras por estas viajas sendas y ventas:
"La vida de las posadas se animaba singularmente al atardecer y al alba. A esa hora proseguía el viaje de la recua bajo el sol ardiente o entre la niebla lechosa o la lluvia insistente y monocorde. Todos se cubrían con sus capotes de capucha, arrebujándose en sus mantas o bajo los lienzos encerrados; algunos, ya en los últimos tiempos desenfundaban gigantescos paraguas de telas chillonas, rojas o amarillas. En determinadas épocas de guerras civiles y trastornos o en lugares donde se sabía que operaban bandoleros, las gentes iban con temor y recelo, y los valientes acariciaban los trabucos, escopetas o pistolas de arzón. Pero no eran frecuentes los asaltos a recuas numerosas, pues los bandoleros solían rehuir los posibles combates. Por eso, en esas circunstancias, los viajeros y arrieros solían esperarse unos a otros y unir sus recuas y caballerías, formando caravanas a veces de más de cien personas y animales; ello daba seguridad al camino, pero aumentaba las incomodidades de la posada, adonde entraba de repente tal multitud"

Nos fijamos en el hórreo, de grandes faldones, protección contra los vientos, que parecen, rememorando aquella expresión, soplar feroces en esta sierra. Los alerones del tejado parecen también firmemente asegurados por varias vigas. Abajo la bodega, almacén de enseres y aperos, está abierta como un cobertizo


Ya camino de La Venta Vieya, cuadra a la izquierda y casa, arruinada, a la derecha, compartimos del mismo blog y artículo el trabajo y vida de los arrieros, que tantísimo frecuentaban estos lugares...
"Los arrieros llevaban y traían toda clase de mercancías, pero los productos típicos eran el pescado, con exportación y el vino y el aceite de oliva, como importación; artículos que en Asturias alcanzaban altos precios hasta que , a finales del siglo XVIII, se importaron regularmente por mar desde levante y Andalucía , distribuyéndose al interior desde los puertos de Gijón, Avilés o Luarca. Las recuas que salían desde Oviedo por las rutas de Pajares y Peñaflor y la Mesa o las del Occidente , que iban de Luarca y Cangas por Leitariegos, solían contar de diez a veinte y hasta más machos o acémilas que llevaban y traían bultos de encargos o constataban sus caballerías a los pasajeros . A estas recuas se les solían unir otros viajeros para caminar juntos, con mayor amparo y pasar el viaje más entretenidos"

Viejas ruinas de La Venta Vieya, ¿cuantas historias guardarán?, por ejemplo, los viajes en las carlistadas...
"Durante las guerras civiles, los carlistas dominaban generalmente los campos despoblados y aldeas; y los liberales, las ciudades y villas. A lo largo del viaje podían surgir en cualquier recodo las boinas de los voluntarios del Rey o los morriones de los soldados de la Reina. Había que sonreírles a unos y a otros, en el camino, estar a bien con todos, pues un mal entendido exponía a graves riesgos tanto en mano de partidarios de la Tradición como en las de los defensores del liberalismo . En la primera guerra (1833-1844) se contaron algunas represalias, pero generalmente ni carlistas ni liberales causaban daño o molestias a los viajeros, limitándose a identificarlos por si entre ellos iba algún personaje o correo del bando contrario. La recua fue el único medio de viajar a Asturias durante siglos. Las últimas grandes recuas llegaron hasta mediados del siglo XIX, La época de su mayor importancia y animación son las tres centurias que van desde Carlos I a Isabel II. En el reinado de ésta fue cuando se instauró un nuevo modo de viajar; las modernas diligencias de línea regular. Pero eso ya es otra historia"

¿Cuántos arrieros, vaqueiros, viajeros y peregrinos acogerían estos muros?. En lo más concerniente a los caminos de Santiago sabemos que los peregrinos solían preferir, en caso de poder escoger, los centros asistenciales a ellos dedicados especialmente, los hospitales de peregrinos (y "de pobres y transeúntes" se solía añadir). En este aspecto es fácil que desde el hospital, o los hospitales (llegó a haber dos) de Soto de Luiña, se dirigiesen al de Cadavéu, al de Barcia o al Luarca/L.luarca, pero la distancia, las inclemencias meteorológicas, o la dureza del Camino, les harían buscar otras opciones, siendo sin duda las ventas una de ellas


Esta venta por ejemplo está en un cruce de caminos muy importante, el de Las Palancas que se dirige al oeste y el de Novellana que se dirige a Arcayana y comunica la costa con el interior. Tal vez evolucionase como sucesión de la tradicionalmente estipulada hospitalidad de los brañeiros para con quien atravesase estas montañas, o fuese fundada exprofeso. Cualquier documentación que pudiese haber sobre ello o se ha perdido o no se ha publicado de manera accesible, pero aquí está, testigo del paso del tiempo...


Y ahora, un poco en cuesta, pasamos las antiguas cuadras de La Venta Vieya


Y dejamos a nuestra izquierda el desvío a La Mafalla


Como hemos dicho comenzamos un tramo de carretera local antes de acometer la subida a lo más altos de la sierra...


Caminamos ahora en llano entre plantones de eucaliptos en El Fiensu, palabra asturiana equivalente a mojón. Es muy posible, como acece en muchos lugares, que viejas piedras dolménicas marcasen fronteras de pastos y por lo tanto entre vecindarios. Se solían poner lo alto de estos cumales y serían el antecedente de la posterior división parroquial y concejil


Es un trecho también muy recto y de buena visibilidad en lo que es la carretera, el tráfico suele ser escaso, aunque mejor ir siempre muy pendiente del tránsito de vehículos. Pasan tractores con cierta frecuencia
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Aunque no hay pérdida los mojones confirman nuestra buena dirección cada ciertos metros. Este vendría a ser el único tramo de carretera de toda la ruta del Camín de las Palancas. Cruzaremos alguna y encontraremos asfalto, pero ya al final, en los últimos kilómetros, en el valle


Recordamos de nuevo que si las circunstancias meteorológicas en la montaña se muestra adversas, esta carretera, que no ofrece pérdida, nos puede llevar después, bajando, a Ballota, tomando allí el Camín de Las Ballotas: un poco más adelante veremos ese cruce


El Camino sigue así serpenteando en la cresta de la montaña, si bien las plantaciones de eucaliptos nos tapan el paisaje en todo este trayecto...


.Este itinerario asfaltado viene a señalar también aproximadamente la mitad de trayecto de esta ruta, de la que nos aguradan aún los repechos más duros


Estamos a unos 400 metros de altura o poco más, en las proximidades del Picu los Huesos, que estarían a nuestra derecha y solo un poco más alto, pero que no podemos ver entre pinos y eucaliptos


Puede decirse pues que esto viene a ser un intermedio que divide en dos partes el itinerario por estas emblemáticas montañas


Este trecho del viejo camino, aprovechado como carretera, hubo de ser ensanchado en su momento, como demuestra la pared rocosa que ha quedado a la vista tras esas obras


 Caminamos al pie del Picu las Cruces (425 m), con sus plantaciones de pinares que nos ocultan la cima


Otra muestra de los trabajos de ensanche de la carretera en las inmediaciones del lugar de Los Arberdeirones, un topónimo referido, en aumentativo a arberdeiros, llamados en otras partes borrachinales, esto es, madroños. Seguramente los árboles han desaparecido pero el topónimo no


Aún siendo carretera el camino sigue caracterizándose por sus soledades. Si bien ahora pasan más peregrinos y montañeros, no es extraño no cruzarse con nadie en todo el camín. Por eso insistimos en llevar buena provisión de agua y comida. No es mala idea informar donde durmamos la noche anterior nuestra intención de hacer el Camín de Las Palancas, al ser menos frecuentado y apenas encontrar gente ni casas


Esta es la bifurcación con la carretera que baja a Arcayana o Arcallana por Las Cruces, Nosotros seguimos de frente subiendo un poco ahora...


Fijémonos en el mojón xacobeo que nos los indica


Ya allí vemos la bifurcación en la que decidiremos si continuar cordillera arriba hacia Paradiel.la o bajar a la derecha a Ballota


Volvemos a insistir que, si el tiempo es malo, no hay visibilidad, las fuerzas nos flaquean, no hemos calculado bien nuestro avituallamiento de agua y comida, u otras circunstancias similares, aún estamos a tiempo de, bajando sin pérdida por esta carretera, llegar a Ballota, en el Camín de Las Ballotas y en la N-632, donde hay forma de comer y alojarse, por ejemplo en Casa Fernando


El Camín de Las Palancas sigue de frente, la bajada a Ballota es por la carretera, a la derecha. Si hacemos noche allí podremos escoger, al día siguiente, entre seguir por el camino de abajo o, si las circunstancias mejoran, retomar el camino aquí (si no deseamos regresar andando la cuesta hay servicio de taxi)


A la derecha vemos el indicador a Ballota y a la ermita y campo de romerías de San Roque'l Picu, situado a mitad de trayecto y que puede ser un excelente lugar para hacer un alto y descansar antes de llegar a Ballota, a unos cuatro kilómetros cuesta abajo


Si no hay novedad, buena visibilidad y buen avituallamiento y fuerzas, tomamos aquí la pista que sigue de frente y continuamos subiendo


Y así, junto al hito conchero, dejamos el asfalto y caminamos pista arriba


A partir de aquí la senda se hace aún más plenamente montañera, de hecho grupos de montaña y senderismo la programan periódicamente en sus rutas


Realmente la ruta en sí no es de una gran dificultad salvo por su soledad, relativamente apartada de núcleos poblados. Se ha calculado en unos 20 kilómetros, pero hay que tener en cuenta que en estas serranías cada kilómetro puede llegar a contar el doble


Pasamos junto a un prado y continuamos subiendo poco a poco. Otra dificultad de esta ruta, insistimos hasta la saciedad, es la práctica imposibilidad de reponer avituallamiento, ni siquiera de fuentes de agua, a no ser que algún vecino u otro peregrino nos socorra y comparta. Más de una vez y de dos quien esto escribe ha echado agua por aquí en cantimploras secas y a convidado a su queso, pan o galletas. Por eso decimos que llevéis buen suministro (tampoco nos pasemos con el peso, que nos puede torturar), puede darse el caso que tengáis que ayudar a alguien en alguna situación de apuro por este motivo 


Aquí el camino, aunque no asfaltado, también se ha ensanchado y hecho pista, discurriendo por la falda sur del Picu Cabornín, que veíamos antes desde Resiellas. En esta zona de Las Palancas hay varias fincas y pastos de montaña, por lo que estamos en zona de tránsito ganadero


Atendiendo al mapa, el camino cuando entra en un concejo y cuando en otro. A sur tenemos una estupenda vista del valle valdesano de Arcayana, abajo del todo en estas profundidades


Arriba El Picu la Mosqueta (679 m), también, cómo no, con su correspondiente parque eólico, entre las brañas de L.landepena y L'Arquil.lina. Hay localizados sepulcros megalíticos y prospecciones mineras de época astur-romana. Nos acercamos a la gran veta aurífera del occidente astur, que se extiende también por buena parte de Lugo, Ourense, Bierzo... 


Más arriba es Garautes (721 m) con su Campu'l Zreizal y El Campu'l Mediu (724 m). Esa montaña es zona de paso a otras brañas y valle, ya en el concejo de Salas y sus capillas, cristianizando campos tumulares y viejas sendas ancestrales, hacen de ella un paraje totémico


Abajo la cabeza de la parroquia, con sus casas alineadas a lo largo de los caminos, que fueron antaño vías de peregrinación a estos santuarios locales. José de Arango, en su artículo Peregrinar en Arcallana, publicado en La Nueva España el 12-7-2008, con motivo de las fiestas del Carmen, da cuenta de esta tradición:
"Cuentan los vecinos de más edad de las brañas y pueblos situados en la comarca donde limitan los concejos de Valdés, Salas, Pravia y Cudillero que cuando el caballo era el único medio que existía para viajar, una peregrinación obligada de la temporada veraniega, después de recoger la hierba, consistía en salir muy temprano de casa para acudir a la misa de la Virgen del Carmen de Arcallana, a la que se le hacían rogativas -y siguen en vigor- de la más variada índole y con intenciones para todo el año. En las alforjas se llevaban las provisiones para la jornada, porque después de rendir culto a la imagen de la parroquia valdesana, había que participar en la fiesta, tras una suculenta comida campestre. 
Cuando el caballo fue sustituido por el utilitario, aquella tradición se fue perdiendo en lo que se refiere a ir a Arcallana por las sierras y los montes. Y ahora, en virtud de que hay una juventud, la que resiste en el campo, que vuelve a tener un caballo en la cuadra para participar en carreras de cintas y otras competiciones por el estilo que hay por estos contornos, las fiestas del Carmen de Arcallana necesitan casi más espacio para el amarre de las cabalgaduras que para aparcar los vehículos. Vuelve el caballo, que es una forma de viajar cómoda para quien no lleva mucha prisa y, además, muy económica, teniendo en cuenta la vuelta de tuerca que a diario les dan a los precios del combustible"

La crónica de la romería del Carmen de Arcallana continúa dando cuenta de los actos de esas fiestas, pues contienen algunas noticias y detalles que estimamos muy interesantes:
"Anoche comenzaron las fiestas patronales del Carmen de Arcallana. Y se iniciaron, no podía ser de otra forma, con un buen bollo preñao con chorizo casero elaborado en casa de Alán de Foyedo, que es el organizador, un año más, de unas verbenas y unas romerías que siguen concitando la asistencia de habitantes de brañas y pueblos de las cumbres y las laderas, a uno y otro lado de la raya fronteriza de los cuatro concejos antes indicados. El grupo «Ideas» de Cornellana y el «Dúo Marfil» abrieron anoche los festejos, tras el bollo. Y este sábado, víspera de la jornada que se dedica a honrar a la Virgen del Carmen, volverá a actuar «Ideas» en la segunda verbena, juntamente con «Charol». El día grande es mañana, domingo, con una misa de cofrades a las diez de la mañana. La misa solemne dará comienzo a la una y será cantada por Beatriz, que es una artista de Cangas del Narcea con una prodigiosa voz y con un acordeón al que le hace hablar. En la procesión intervendrá la charanga «El Felecho», de Corvera de Asturias, y después habrá comida especial en la parrilla de Alán, en Foyedo, con buen menú y unos precios de los de antes del euro. Se recomienda no perderse el arroz con leche que anoche habrá cocinado Alsira, antes de caerse rendida por el sueño y el cansancio, porque aquí se trabaja de firme"

La noticia también aquí dada, de cómo se fleta un autobús y por donde recorre los pueblos se alrededor para traer gente a la fiesta, refleja la zona de influencia de esta romería, a la que antes se acudía andando y a caballo, cosa que aún alguien hace:
"Los caballos entrarán en acción a partir de las cuatro de la tarde. Numerosos jóvenes de toda la comarca acuden cada año a la carrera de cintas, que tiene importantes premios. Cerrará las fiestas la canguesa Beatriz y para que los peregrinos que no van a caballo a Arcallana o que no quieren utilizar el coche viajen con comodidad en la peregrinación dominguera al Carmen de esta parroquia de Valdés, Alán, el organizador, ha fletado un autobús que saldrá a las diez de la mañana de Priero de Salas, para continuar por Mallecina, La Arquera, Malleza y valle de Arango, pasando por Pravia, donde recogerá a los viajeros en la plaza del mercado para continuar por Muros de Nalón y Novellana, desde donde se ascenderá hasta Foyedo, para bajar ya hacia Arcallana y llegar con tiempo suficiente para contemplar el paisaje, que es impresionante, para tomar algo y estar en la misa a la una. Mientras el autobús no esté lleno se irá recogiendo a cuantos viajeros hagan una simple señal para subir a bordo"

José de Arango nos da más noticias de esta romería y sus peregrinaciones, así como la historia más reciente, cuando mucha gente se ha ido pero retorna en días señalados como este:
"El Carmen de Arcallana, dicen también quienes llevan muchas décadas peregrinando a este santuario valdesano, siempre ha sido una fiesta de campo. Y continúa fiel a la tradición. El prado de la romería está situado al borde mismo de la carretera que va desde la costa de Cudillero hasta la ruta de La Espina a Canero. Por las cercanías aún se cultivan buenos maizales y el mismo Arcallana es pueblo con sus casas restauradas, con una plaza frente a la iglesia y un antiguo bar que se abre para las fiestas, aunque en el prado de la romería también lo hay, juntamente con el escenario de los músicos. No hay mayores dificultades para el aparcamiento y resulta un pueblo cómodo, con buenos accesos y con muchos cofrades que regresan a la casa donde han nacido para participar de las fiestas del Carmen. Arcallana se esfuerza para mantener viva la tradición y en lo religioso todo se centra, con su cofradía, en torno a la imagen de la Virgen del Carmen, a la que se le hacen ofrendas a la vez que se le piden favores -que guarde vidas y haciendas- igual que se ha hecho siempre.
Arcallana, pese a que muchas de sus familias se han marchado, es un pueblo vivo que retoma, en fines de semana y durante todo el verano, una actividad que contrasta con la quietud y la paz del invierno. Habría que tener muy en cuenta a estos colectivos, como el de Arcallana de Valdés, que se esfuerzan en conservar sus tradiciones y en enriquecer su historia ahora que parece que habrá apoyos para conseguir una sostenibilidad rural, que está haciendo mucha falta si es que, de verdad, se quiere salvar el acervo cultural de brañas y pueblos"

Toca ahora un poco de rampa por esta ladera sur del Picu Cabornín, diminutivo de cabornu o caborniu, tronco hueco, que puede referirse a antiguos bosques o ser un metáfora de cueva


Bordeamos así todo el Picu Cabornín por el sur subiendo ligeramente


Y ya contemplamos muy cercano el emblemático Picu Paradiel.la muy cerca, el mayor de esta sierra con sus 716 metros de altura y fácil de reconocer por su antena


El Picu Paradiel.la lleva en su nombre el haber sido un lugar de parada secular en los caminos de la trashumancia, aunque en documentación antigua parece un equivalente a braña, parada de ganado caballar, o incluso pared o pradería. El toponomista Xosé Lluis García Arias dice en Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos:
"Aunque es posible que en algún caso se trate de lugares donde se hacía una parada o alto en el camino o donde había alguna venta o posada, lo cierto es que caben fundadas sospechas para admitir que en ocasiones se trata de auténticas paradas de sementales equinos. No ha de desdeñarse, por otra parte, que otras veces pueda tratarse de auténticas majadas pues con este sentido aparece la palabra en las Actas de la Junta del Principado 

En algún otro caso podemos estar ante verdaderos continua dores de PETRAM ‘piedra’ (EM), con incrementación sufijal, o de paraya o incluso de PRATA (plural de pratum) —> *PRATELLA > *Pradiella —> *Paradiella, o de PARIETEM ‘pared’"

Por su parte Xulio Concepción, nos dice que parada es una majada donde el ganado acostumbra a pernoctar durante su estancia veraniega en la braña, por lo que sería una "parada pequeña o buena", del latín paratam


En este tramo el camino vuelve a crestear por el canto de un collado, marcando la frontera de concejos. 


Atrás a nuestra derecha va quedando El Picu Cabornín con sus 532 metros de altura. Las largas líneas de postes y alambradas reflejan los usos ganaderos de estos parajes


Pinares y más abajo, bosques, sotobosques y ocalitales, en la ladera que baja a nuestra izquierda, claramente más de uso forestal que ganadero


Este tramo, bastante abierto y con muy buena vista de Paradiel.la, tal vez sea el más característico de esta ruta y el más fotografiado. Aunque ya llevamos un buen trecho a nuestras espaldas desde Las Chabolas, cuidando el avituallamiento, el trayecto no ha sido mayormente dificultoso para nada


Pero ahí tenemos ya el fuerte repecho que nos aguarda: antes de lo que es propiamente la cima del Picu Paradiel.la hay otros dos importantes hitos montañeros, primeramente el Alto las Cogruzas (577 m) allí en primer término, hacia donde sube desde la izquierda una pista al lado de una línea de pinos en la cresta del alto: por allí iremos nosotros, pues el camino de abajo, llano y por la ladera norte, va a las brañas de Resillinas


Después del Alto las Cogruzas se reconoce perfectamente la pista que sube directa hacia la cumbre de Paradiel.la o Picu las Palancas. Esta pista asciende desde el Alto del Boláu o de Las Peñas del Bolado (634 m) donde nuestro Camino, en vez de subir a la cima, remarcada por esa alta antena con caseta, se dirige a la derecha por su ladera norte. Allí acabarán las subidas pero nos aguardan unas buenas e impresionantes bajadas


No es infrecuente la niebla, sobre todo en la cima. En ese caso extrememos las precauciones siguiendo las señales, los mojones xacobeos, y si vamos en grupo no nos separemos unos de otros. Veamos ahora aquí de cerca el Camino de las Palancas, que sube por el canto del Alto las Cogruzas arriba. Abajo la pista a las brañas


Después de unos años de bastante abandono se ha repuesto la necesaria señalización del trayecto


En los mapas y guías este lugar aparece denominado como Obtar de las Mujeres, el segundo término es una evidente castellanización de muyeres, que puede referirse literalmente a mujeres o a piedras mullares (blandas). Más extraño es el término obtar, pues no parece propio de la lingüística local de la zona, lo que nos hace pensar si no será una transcripción errónea mil veces repetida, pues hemos encontrado también la forma Outar, con el significado de lugar elevado, que revela ser más lógica


Popularmente este sitio también conocido como El Tarambicu, variante de tarabica o tarabilla, trozo de madera que cierra una puerta o una portilla, cosa que aquí abundaría y abunda, en los cierres de estos pastos fronterizos


Lo cierto es que al lado de esta pista, marcando la frontera concejil y de usos del monte, una larga alambrada cierra los pastos situados a nuestra derecha, evitando que el ganado salte al camino y pase también a otros terrenos


Al norte volvemos a ver el Cantábrico en la indómita costa de Las Ballotas...


A nuestra derecha, todo este gran socavón prados abajo es como una cuña de Cudillero/Cuideiru que se adentra en el concejo de Valdés en este punto


Abajo hay una verdadera "sima" de prados y bosques que caen al estrecho y profundo valle del Regueiru'l Cabanón, otro de los que conforman al desembocar uno de los profundos barrancos de Las Ballotas


Y volvemos a ver más brañas vaqueiras, que se extienden por todas aquellas crestas, al otro lado del socavón...


En primer término es la braña de Risillinas o Resellinas, la única de la parroquia de Ballota y actualmente deshabitada. Más lejos están El Picu la Sieche o Las Cugol.las con sus 441 metros de altitud. Por allí se extiende la braña de Gallinero o Gal.lineiru (Gallinero de Arcallana en algunos mapas)


La braña se alarga por todo el Monte de Tablizu hacia Los Ganzos


A nuestra derecha otra vista del Picu Cabornín y la pista por la que hemos venido en Outar de las Muyeres


Arrimados a al valla de la alambrada para no perdernos detalle, subimos ahora un poco hacia el collado de El Pocín, donde seguiremos admirando tan precioso panorama


Este collado es uno de los tramos más expuestos de este camino, en caso que te pille chaparrón o ventisca no hay lugar donde parapetarse, pero las vistas son magníficas


A nuestra derecha y en primer término Las Cogruzas y Paradiel.la, con sus pistas y sendas bien marcadas, aguardando por nuestra llegada


Cogruzas parece una de tantas evoluciones de la raíza prerromana kor, roca, monte, elevación, saliente, como cogolla y derivados, topónimos usuales en las montañas..


A sus pies, la gran hondonada de El Cabanón


Estos ríos, más bien arroyos, o regatos (regueiros), son muy cortos y de escaso caudal, pero bajan por fuerte desnivel y cuando llueve mucho lo hacen en torrente, constituyendo, junto con el mar, el gran agente erosivo que moldea este litoral montañoso de Las Palancas y Las Ballotas, al oeste de Las Luiñas y paso a Valdés


Ladera abajo y por el otro canto de la montaña, las abandonadas cabañas de Resillinas. Imaginémonos la dificultad de la vida en esas brañas, donde algunos prados parecen casi verticales


Vamos bajando por El Pocín hacia El Pozón: el paisaje es magnífico en esta soberbia atalaya natural de Las Palancas


Justo abajo a nuestra derecha están las fuentes donde nace El Cabanón


Más a la derecha otra impresionante vista de Resellinas, la braña abandonada... 
Más quiero ser de la braña
 ya que me chamen vaqueiru
que nun ser de la marina
ya me chamen sardineiru
Eran algunas de las canciones que se oirían en tiempos por estos andurriales
Mocines de la braña
¿quién vos mantiene?
los arrieros del puertu
que van y vienen

Entendemos que fuese este también tradicionalmente llamado Camín de los Vaqueiros, ya que comunica todas estas brañas de las cimas de la sierra...
Tengo los güeyos hinchaos
de mirare a la montaña
por ver si veo venire
al mió amor de la braña

Más allá de Paradiel.la aparece otra línea de cumbres, donde destaca El Penón (612 m)


Antes de iniciar la subida a lo más alto de Las Palancas vemos que se abren varios caminos. Aunque el de Santiago está señalizado permanezcamos ya atentos para evitar algún error que en ocasiones suele suceder


Vemos como que hay una bifurcación principal de dos pistas bien marcadas a derecha e izquierda, bien, pues nosotros no vamos a tomar ninguna de ellas.


Vamos a subir por otra, menos marcada, que sube entre las dos, en medio de ellas, entre los pinos


Antes de llegar al cruce invitamos a hacer un alto y volver a mirar desde aquí al norte, a nuestra derecha, hacia el mar... 


Al pie del Picu Cabornín veremos ahora un tramo muy importante del camino hermano de Las Ballotas


Vemos Ballota con el gran Viaducto Dionisio Fierros, formidable obra de ingeniería de la Autovía del Cantábrico que lleva el nombre de este pintor allí nacido en 1827, como hemos dicho


El Regueiru'l Cabanón, junto con el del Nalgón y el de Busmarzu, forman al unirse y antes de desembocar en el Mar Cantábrico, el río Ricabu, que pasa bajo el viaducto y desemboca en la playa de este nombre, haciendo de frontera en la costa entre Valdés y Cudillero/Cuideiru


Por allí, cerca de la desembocadura y Playa de Ricabu, estaba al parecer el famoso Puente que TiemblaLe Pont qui Tremble, para pasar el río. Era una pasarela de madera que a nadie dejaba impertérrito, la cual temblaba peligrosamente sobre el barranco, ya que carecía de pivotes, y ante la que se encomendaban viajeros y peregrinos antes de cruzar


El Puente que Tiembla llegó a tener una canción de los peregrinos francos, nombre con el que denominaba a los actuales franceses y centroeuropeos en general. De ella se sabe por una impresión de cantares de 1616 en Valenciennes:
"Quand nous viensme au pont qui tremble,
 nous etions bien trente ensemble,
 tan de walons qu'allemande. 
Et nous disions, si'l vous semble, 
Compagnon marchez devant"

 Podríamos traducirlo como:

"Cuando nos vimos en el puente que tiembla,
 estábamos juntos unos treinta,
 tanto valones como alemanes,
 y decíamos, su le parece, 
camine delante compañero"

En la foto se ve la N-632 con el aparcamiento de Casa Fernando, reconocible porque suele haber en él camiones, un poco a su izquierda está el enlace con la Autovía del Cantábrico, por donde llegarían además a Ballota los peregrinos que decidiesen dejar el Camín de Las Palancas en el cruce que hemos dejado atrás y bajar por San Roque'l Picu.

La N-632 baja de Ballota a pasar bajo el viaducto, pero mucho antes el Camín de Las Ballotas la deja para bajar a Riocabu, cuyo puente colgante y temblón fue sustituido en el siglo XVIII por uno de piedra 


Bien, este es el cruce que veíamos antes: recalcamos, ni a la derecha (el paso suele estar cerrado por una portilla), ni a la izquierda (comunicación con la braña de Argumosu). Iremos por el camino del medio


Aquí ya empieza la subida, será un fuerte recuesto pero tampoco nada muy diferente a muchos puertos de los caminos norteños. El problema llega cuando, tras subir, toque bajar todo casi del golpe, y al principio no por un camino tan trillado como estos. Es cuando el cansancio hará más mella en nuestro cuerpo y si nos falla la logística, agua sobre todo pero también comida, la echaremos bastante en falta 


Como siempre decimos, estemos siempre atentos a flechas y señales: he aquí el mojón. Aunque está bastante visible a veces pasa desapercibido


El inconveniente mayor de equivocarse en lugares como este, es que tal vez no encontremos a nadie que nos percate de nuestro error o despiste y podamos recorrer bastante metros antes de darnos cuenta, habiendo de desandar todo lo andado


Y ya vamos arrancando con la ascensión a Las Cogruzas, antesala de la cuesta a Paradiel.la


Volvemos a encontrarnos las balizas del gasoducto, otra referencia de buena parte de este camino


Aquí es donde comienza una importante serie de duros repechos, a pleno sol. Por temprano que salgamos de Soto de Luiña, pernocta recomendada, y no más atrás, para emprender el Camín de Las Palancas, esto nos va a pillar a mediodía más o menos (no es recomendable salir a oscuras antes de amanecer ni andar a muchas carreras por la cuesta que ya hemos dejado atrás salvo que seas un Rambo), por lo que si hace sol nos va a castigar duro y con fuerza, pero tampoco será mejor con lluvia o mal tiempo


El Picu Paradiel.la con su antena y caseta, así como los cortafuegos, nos sirve de referencia según nos vamos acercando a él


Primeramente fuerte ascenso recto y ascenso directo al Alto las Cogruzas, aunque no lo haremos todo por esta pista


Vemos las rodadas de vehículos, pues es este además el acceso al repetidor de la cumbre para los equipos de mantenimiento



Es muy posible que, con todo lo que llevamos ya atrás, en este recuesto  hayamos de parar, solo sea unos segundos o instantes


Y es entonces una muy buena ocasión para contemplar por donde hemos venido: El Pocín, El Tarambicu, el Outar de las Muyeres y el Picu Cabornín


A la izquierda del Picu Cabornín y algo más atrás, está  su "hermano" El Picu L'Arquera o Esqueirubiu, que también veíamos desde la braña de Resiellas. Ahora el Alto de San Roque, por donde baja la carretera a Ballota, lo veremos a su izquierda


En el citado alto está El Prau San Roque, donde se celebra la romería de San Roque'l Picu. En la página Vive Cudillero hablan así del lugar: 
"A las afueras de la localidad de Ballota podemos visitar la ermita de San Roque, la cual se encuentra en lo alto del monte que lleva el mismo nombre. Se trata de un lugar desde el que se tienen unas excepcionales vistas, aunque no debemos dejar de visitar el interior de esta construcción. 
Las últimas remodelaciones de la ermita fueron entre los siglos XIX y XX pero puede que su antigüedad sea mayor. A pesar de no ser una edificación grande, en su interior podemos encontrar mucha tranquilidad y una talla de San Roque en una vitrina. 
Es paso del Camino de Santiago, por lo que además de hacer una ruta natural también nos encontraremos en un paso histórico que se lleva recorriendo desde hace siglos, aumentando el valor de una visita como estas. 
Todos los años en el mes de agosto se celebra una romería tradicional asturiana en el Pico San Roque. Una excelente oportunidad para poder conocer parte del legado etnográfico de esta zona. Si de etnografía hablamos, hay que recordar que próximo a la ermita puede verse un típico hórreo asturiano. 
Desde este lugar se pueden obtener fantásticas vistas como las del Cabo Busto al oeste o todo el concejo de Cudillero al este y en los días de buena visibilidad se alcanza hasta el Cabo Peñas, convirtiendo a este pico en una atalaya natural de visita obligada, donde poder disfrutar de gran parte del Paisaje Protegido de la Costa Occidental Asturiana"

Con unos prismáticos o un zoom podremos contemplar de cerca el lugar, con la capilla y, en primer plano, el emblemático hórreo allí instalado. Existen varios casos de hórreos en campos de romerías en esta zona. No dejemos de ver, por ejemplo, el de La Regalina, suelen ser alguna donación u ofrenda de fieles, romeros, etc.


Y abajo, otra estampa de Ballota, y a la izquierda de Ballota vemos unas casas, que pertenecen ya a Tablizu, concejo de Valdés


En Tablizu La Casa Baxu y La Cartería, por donde sube de La Playa Ricabu y Le Pont qui Tremble el Camín de Las Ballotas



Proseguimos la cuesta por la pronunciada pista, pero muncha atención ahora, pues vamos a dejarla enseguida
 

Y es que aquí también se ha recuperado el trazado del camino original, por lo que nos separamos de esta pista del gasoducto para ir a la izquierda


Nos metemos de nuevo en un pinar mientras vamos dejando a nuestra derecha el Alto las Coguruzas o Cogruzas


 El sendero también sube, pero más suavemente y a la sombra, al menos parcialmente, no llegando a la misma cima del citado Alto de Las Cogruzas, sino flaqueándolo por su ladera sur


De todas maneras la ascensión es continuada y tiene mucho mérito remontar este importante desnivel montañero


Bajo nosotros el profundo valle de valle de Argumosu. De frente El Rebol.lal (513 m) Picu'l Sanguñidal (646 m), dentro del Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva. Más lejos los parques eólicos imperan en las cordilleras



Contemplamos una espectacular línea de cumbres al sur, sobre el valle de Arcallana: El Picu'l Cul.láu, Las Penas del Obispu, La Sierra los Baos, Las Penas de Rumiegu, El L.lanu la Muela, El Picu Aguichón, El Picu Trescuetu...


Y el hondo valle de Arcayana a nuestros pies...


El viejo camino, en desuso, se estrecha y se torna sendero


Bordeando la falda del Alto Las Cogruzas volvemos a ver El Picu Paradiel.la con El Penón (612 m) y La Pena'l Gallu (645 m) a su izquierda


Del picu dicen esto en la Enciclopedia del Paisaje de Asturias:
"Concejos de Valdés, parroquia de Muñás y Arcallana (Arcayana), y Cudillero, parroquia de Ballota, Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva. Agudo pico de 716 m de altitud situado entre las brañas vaqueiras de Busmarzu, La Candanosa y Argumosín (Argumosu). Lo forman cuarcitas de la serie Los Cabos, cubiertas parcialmente por derrubios de ladera. El paisaje vegetal está compuesto por monte bajo de tojos y brezos, ladera abajo abundan los pinares. En la cumbre hay un vértice geodésico y una antena de telefonía. Acceso desde Mones por pista sin asfaltar. También llamado pico Palancas"

Volvemos a ver también la pista del gasoducto, que sube a El Boláu o Las Penas del Bolado


Abajo Las Pasadas y enfrente Brañabona (543 m), Pena Sombreiru (529 m) y El Picu Capiel.la (513 m), sobre el frondoso valle del  Regueiru Argumosu


Llegados a Las Cogruzas a unos 580 metros de altura, enlazamos de nuevo con la pista balizada  y acceso rodado a Paradiel.la y continuamos la cuesta...


Ahora, como siempre, prestemos mucha atención a los mojones, pues al igual que antes, tomaremos esta pista pero la abandonaremos sólo unos pocos metros más allá


Ante Las Penas del Bolado (634 m) subimos otra cuesta, pero no será hasta la cima...


Haciendo caso al siguiente mojón dejamos la pista y tomamos esta senda a la izquierda, que es el trazado original del camino, el cual rodea más y asciende algo más suavemente


Hasta la recuperación de este trazado, más sinuoso pero un poco más liviano, se tendía a subir todo por la pista, en un ascenso directo que requería un mayor esfuerzo y con mucha piedra suelta y profundas rodadas


Piedras de los peregrinos depositadas sobre el hito jacobita, muestran el paso de gentes de nuevo por estas milenarias sendas...


No obstante, viene ahora, para culminar, un recuesto importante


Si nos fijamos, destaca destaca en medio del monte, abajo, una verde pradera: es la braña de Argumosu, en algunos planos de Argumosín 


Los prados están cuidados y se siegan, sin embargo es esta otra braña despoblada en la actualidad. Su nombre viene del árguma o toxo


Nosotros seguimos subiendo, con la antena del Picu Paradiel.la de nuevo asomando entre los pinares


Vemos bien la antena del repetidor, las casetas y el vértice geodésico (este a la izquierda). No subiremos a la cumbre, a no ser que deseemos visitarla, el camino se dirigirá a la falda norte cuando volvamos a salir a la pista, la cruzaremos y empezaremos el descenso de la sierra al valle


Paisajes montesinos sobre el valle que comunica el Esva con las Luiñas


A lo lejos La Cogol.la (819 m), sobre la aldea de La Mortera. A la izquierda El Chanu la Cueva (861 m)


Hay una gran extensión de pinares arrasados, de los que solo queda un poco de tronco, señales de un antiguo incendio forestal.


La subida se empina un poco más. Aquí tenemos una de esas rocas cuarcíticas de la serie Los Cabos tan presentes en toda la comarca. Vamos a transcribir parcialmente algo lo que nos dicen de ella en la Wikipedia:
"La Serie de Los Cabos es una formación geológica que forma parte de la zona geológica Asturoccidental-Leonesa (ZAOL), en el noroeste de la península ibérica. Data del Cámbrico medio y superior, hasta la transición con el Ordovícico. Cuenta con varios miembros, compuestos por distintas proporciones de pizarrasareniscas y cuarcitas. Es relativamente pobre en fósiles, aunque existen numerosos depósitos de trilobites en la parte inferior y yacimientos aislados de moluscosequinodermos y braquiópodos en los niveles superiores. El nombre se debe a la presencia de materiales de la formación en varios cabos de la costa asturiana (...)
La Serie de los Cabos contiene pocos fósiles, a excepción de su miembro inferior donde se han hallado muchos restos de trilobites datantes del Cámbrico medio, como Acadolenus cf. decorus, Peronopsella p. prokovskajae, Condylopyge cf. carinata y el subpiso de Solenopleuropsis descrito por Sdzuy 1971.​ En los demás miembros existen pocos restos fósiles, aparte de icnofósiles, como Rusophycus, y Cruziana, entre otros, pero se ha constatado le presencia de moluscosequinodermos y braquiópodos; Jaritz encontró lumaquelas de órtidos y lingúlidos en los miembros superiores.​ En 1994, Villas et al. publicaron un estudio sobre un yacimiento de Protambonites primigenius cerca de La Caridad, en Asturias, datado por los autores en la transición entre el Cámbrico y el Ordovícico y que ha aportado nueva información sobre las características del género y su relación con otras especies. 
Se considera que las pizarras del miembro inferior de la serie se depositaron en un medio marítimo poco profundo, consistente con la presencia de trilobites y equinodermos en este nivel. Las Capas de Bres parecen haberse formado en un ambiente marino de menor profundidad, como una playa, por lo que se presume una regresión del nivel del mar con respecto al nivel precedente. La aparición de estructuras sedimentarias lenticulares es característcia de fases de oleaje y corrientes turbulentas seguidas por periodos en aguas más tranquilas, durante los que se depositan las pizarras, lo que sugiere un ambiente submareal o intermareal. Las Capas del Eo, por su parte, sugieren otra regresión del medio marino..."

Otro gran pinar en el último repecho. Se trata de plantaciones repobladas. Existe debate sobre lo que queda de pinos autóctonos en Asturias. Del foro de MeteoAsturias.com sacamos esta información:
"Parece ser que el Pino Silvestre era muy habitual en Asturias y en toda la Cordillera Cantábrica después de la última Glaciación, y aun abundante hace 2000 años con la entrada de los Romanos (los estudios polínicos y de turberas lo confirman). El calentamiento climático, los incendios, alguna posible enfermedad.... mermaría estas poblaciones hasta prácticamente eliminarlo, aunque disponemos de alguna joya del pasado como el bosque de Lillo. La disminución de estos bosques Boreales en Asturias estaría muy relacionado con la disminución de la población de Urogallos ya que tuvieron que cambiar sus hábitos alimenticios.
De este modo, la Cordillera Cantábrica es hoy una gran cadena montañosa 'sin prácticamente pinares naturales', con algunas 'reliquias muy localizadas puntualmente' como el pinar de Lillo, en la provincia de León. 
Lejos de esta ubicación, en la zona occidental de la cordillera, estos científicos encontraron en 2005 restos de un bosque fósil, un hallazgo que permitió 'comprobar que su extinción se produjo hace menos de 2.000 años, una cifra muy reciente en la escala temporal paleobotánica'. 
Según los resultados del estudio, se produjo un decaimiento de los pinares montanos o silvestres a lo largo de los últimos 10.000 años en las zonas más oceánicas de la Cordillera Cantábrica y se conservaron mejor en 'zonas con peor valor de explotación para el uso del hombre', refugiadas de los fuegos y con una orografía que favorece la discontinuidad y reduce la vulnerabilidad de esas formaciones.

Por su parte en Agroinformacion.com la voz del campo leemos estos datos ya del año 2013...
"Disminuye el bosque autóctono y aumentan los pinos y eucaliptos en Asturias

" (...) la superficie ocupada por los pinos ha aumentado un 51,1 por ciento, al pasar de 31.693 hectáreas a 47.908, y la de eucalipto se ha incrementado en un 15,32 por ciento, al pasar de 52.295 hectáreas a 60.311, es decir 8.016 más.

   La CEA advierte de que "si la superficie de pinos y eucaliptos ha aumentado un 51,1 por ciento y un 15,2 por ciento respectivamente y la arbolada total de Asturias lo ha hecho tan solo en un uno por ciento quiere decir que el bosque autóctono asturiano en los últimos diez años ha disminuido en 18.891 hectáreas, algo así como tres veces el bosque de Muniellos".

A juicio de la CEA "el caso del eucalipto resulta especialmente grave, ya que el plan forestal de Asturias fijaba como objetivo para el año 2060 que la superficie de estos árboles en el Principado fuese de 61.838 hectáreas con un crecimiento gradual año a año, pero ya estamos en la cifras previstas para 2053 y si continúa este ritmo de crecimiento para 2060 no habrá en la costa asturiana otro árbol".

En el caso del pino considera que está dentro de los parámetros establecidos por el plan forestal que contempla 93.609 hectáreas para el año 2060, aunque a la CEA le sigue pareciendo "excesivas".

La coordinadora ve muy preocupante la situación de las especies autóctonas pues "en el plan forestal se planificaba alcanzar un aumento de 113.220 hectáreas para  2060, pero la superficie total de arbolado autóctono parece que esté disminuyendo".

"Los incendios forestales, las infraestructuras, las cortas que no se reponen y la sustitución de especies autóctonas son causas determinantes de esa disminución", estima la CEA"

 En El monte, fuente de vida y economía de la Consejería de Medio Rural y Pesca del Gobierno del Principado de Asturias se habla así del pino:
"Las repoblaciones con pinos se hacen normalmente con la finalidad de producir madera. Las principales especies de pinos utilizadas en Asturias para repoblación son: Pino insigne (Pinus radiata), Pino pinaster (Pinus pinaster) Pino silvestre (Pinus sylvestris)

El Pino insigne (Pinus radiata), también denominado Pino radiata o pino de Monterrey, este último nombre debido a su lugar de origen en la comarca californiana de Monterrey (Estados Unidos), es un árbol que alcanza una altura de 20-30 m, presentando generalmente un porte en forma cónica. Crece mejor en zonas con abundancia de precipitaciones a lo largo de todo el año y donde no haga demasiado frío

El Pino pinaster (Pinus pinaster), también denominado Pino negral o Pino rodeno, es un árbol que alcanza normalmente una altura de 20-30 m, con un porte característico en forma de seta. Las acículas son muy largas y gruesas, miden de 10 a 25 cm y se disponen en grupos de dos. Las piñas son muy grandes, producen piñones de pequeño tamaño que se desprenden de la piña cuando está madura y se abre por efecto del calor. Este pino puede vivir y desarrollarse en suelos poco fértiles, tiene una gran facilidad para regenerar de form

El Pino silvestre (Pinus sylvestris), también denominado Pino albar o Pino roxu, es un árbol que puede alcanzar alturas superiores a los 40 m. Su característica principal es el color rojizo asalmonado que presenta la corteza en la porción superior del árbol y su copa verde azulada. Las acículas son cortas, miden de 3 a 6 cm de longitud y se agrupan envainadas de dos en dos. Las piñas también son pequeñas. Es un pino asociado a las zonas montañosas, se le puede considerar como el pino de altura, pudiendo vivir por encima de los 2.000 m de altitud. En la Península Ibérica existen importantes formaciones naturales autóctonas de esta especie" 

Ya llegamos a rebasar el alto de Las Penas del Bolado, al pie de Paradiel.la y por fin acabamos de subir


Y salimos una vez más a la pista, que cruzaremos al otro lado, hacia el mojón caminero y aquella portilla, pues el Camino sigue a partir de ella por esa pradería


En este cruce puede haber barro y charcos al salir del pinar, pues el aprovechamiento del terreno cambia, llegamos a las praderías de la falda norte de la montaña


El Picu Paradiel.la ante nosotros: a la izquierda pinares y a la derecha praderías


Tal y como hemos dicho, salvo que queramos visitar la cima no hay porqué subir a ella: abrimos la portilla y seguimos por el prado


Y luego la cerramos a nuestras espaldas. No está puesta para que no pasemos nosotros, sino para que no lo haga el ganado


Y esta sería la "pequeña y buena parada" de Paradiel.la, donde pernoctaría el ganado de estas brañas, que pastaría libre por estos prados. Esta sería la zona que, con niebla densa, se haría un tanto complicada al emprender la bajada


Con visibilidad se ve bien el camino, marcado en su "caja milenaria", si bien no tanto como la pista del gasoducto, que también hemos dejado atrás. La senda discurre por esta campera de hierbas y piedras, pero con deficiente señalización a lo largo de un buen trecho, un par de postes y alguna flecha amarilla ya muy tenue pintada en las piedras del suelo o en las rocas, salvo que últimamente se haya mejorado


Esta es una de esas flechas. No hay muchos lugares para ponerlas. Los postes suelen tirarlos más pronto que tarde los fuertes vientos...


El paraje es pelado y agreste, a expensas de los vientos, pero sumamente bello. situado a unos 700 metros de altura y a unos kilómetros del mar en línea recta. Esta ladera pertenece a Cudillero/Cuideiru hasta el monte que vemos abajo. A la derecha El Picu la Siecha o Las Cugol.las, de 441 metros, solar de la braña de Gal.lineiru o Gallinero de Arcallana, que ya veíamos antes desde el Outar de las muyeres


A la izquierda es el monte de La Rondiel.la o de Busmarzu con 436 metros de altitud, donde está la braña de este nombre


Y en la rasa litoral, Cadavedo o Cadavéu es el pueblo donde el Camín de Las Ballotas gana las llanuras costeras de concejo de Valdés, dejando atrás su sinuosa orografía. Es cabeza de la parroquia valdesana de este nombre, a la que también pertenece la aldea de Villademoros o Vil.lamouros, justo al este, donde se unen este Camino de Las Palancas con el de las Ballotas. Hay además albergues, el público, el Albergue de Cadavedo y la Casa de Peregrinos de Covi y Peter, así como el camping La Regalina y otros alojamientos, algunos especializados en peregrinos


En esta localidad, hay mucho y bueno que ver, además de recorrer el trazado del Camino por el barrio de Los Campos, visitando la casa del sacerdote-poeta Fernán Coronas, El Padre Galo, es recomendable acercarnos a la playa de La Ribeirona, extasiarnos con las vistas de la costa de Entrecabos en el emblemático campo de La Regalina, o acercarnos a La Torre Vieya, entre otras muchas cosas...


El camino, verdadera senda de alta montaña, es sumamente pedregoso. con vegetación de monte bajo, cotolla y espineras


 Al fondo El Picu las L.liebres (672 m), gran montaña calva donde asoman varios afloramientos rocosos, la cual será una referencia en estos primeros metros por la vertiente norteña de Las Palancas


Aquí hay bastantes morrillos de piedra suelta, y durante unos metros el itinerario es bastante llano a lo largo de esta falda norte del Picu Paradiel.la


Algunas viejas balizas camineras también son de ayuda para orientarnos en este trayecto singularmente montaraz


Después de tanto subir, esta senda es una bendición, si bien se trata solo de una tregua: todo lo que hemos ascendido desde Soto de Luiña toca ahora bajar casi del golpe, hasta San Pelayo de Tehona (Samplayu)


Nos dirigimos a aquel llano verde a la derecha, El Campu l' Árguma, lo que sin duda sería otra parada de los rebaños de las montañas y también de arrieros, peregrinos y vaqueiros


Otra baliza, especialmente útil en caso de nieblas. También con la nieve, si bien y aunque estamos altos, la cercanía la mar hace que normalmente no nieve mucho, y si nieva raro es que cuaje, y si cuaja se va en un par de días a lo sumo


Si esto es así aquí, contemos en las brañas de más abajo, orientadas además al sur y más protegidas


Desde Busmarzu, nos parece evidente la cercanía a Cadavéu, pero esto sería por el aire y en línea recta,  aún nos aguardan unas horitas...


El paisaje característico de las brañas, prados cuestos en las laderas...


Avanzamos por el pedregal. Es una maravilla encontrar así este camino. Si bien se ha deteriorado ante la falta de uso y mantenimiento, no ha sufrido peores alteraciones, movimiento de tierras, plantaciones intensivas, hormigonados, etc. que han acabado con tantas sendas históricas, muchas veces sin necesidad


Por ahí abajo nace en las profundidades el río Nalgón, uno de los que formarán el río Ricabu, que desemboca al pie de Ballota, que podemos volver a ver si miramos al este


Ballota con sus barrios de Calearriba, Caleabaxo, Santa Marina, El Campu, L'Espín... y también el Viaducto Pintor Dionisio Fierros.Más cerca a la izquierda Gal.lineiru (Gallinero de Arcallana)


Aquí la senda está muy bien marcada, una pista muy ancha que en tiempos debió estar empedrada. Nos recuerda a las calzadas romanas localizadas en los puertos de la Cordillera Cantábrica


Al ir contorneando la montaña se ofrecen nuevas vistas del paisaje costero


Ahora, más allá de Ballota, volvemos a ver  Santa Marina


Y más allá aún una buena imagen de los acantilados de El Gavieiru en la Punta Nocedal, si bien su playa o ribera no la llegamos a ver por poco. A la izquierda La Cogolla con los islotes de La Sarna y La Sarnina, así como detrás La Percebera con La Cagona y La Cagonina


En la lejanía Albuerne, Valdréu y el Cabo Vidío con sus altos acantilados, playas, el faro, la cueva de La Iglesiona y el islote de El Chozano


Un buen momento para el descanso al pie del camino...


A nuestra derecha el tramo de camino que hemos dejado atrás, desde El Bolado


Llegamos así a la pradería del Campu L'Arguma, a unos 616 metros de altitud, lugar donde ya entramos definitivamente en tierras valdesanas


Tal y como pasó antes, durante unos metros el rastro caminero parece perderse en el prado. Con visibilidad no hay mayor problema, pues distinguimos allí enfrente un mojón del Camino después de otra portilla


El problema es cuando se mete la niebla, entonces, sobre todo si es muy densa, toca tantear ver donde pones cada paso, fijarse en lo que podamos ver del suelo, piedras, alguna flecha...


Y llegamos a la otra portilla, que también cerraremos a nuestro paso (fijémonos en las flechas en los postes de cada lado)


El mojón nos indica seguir de frente prado adelante... volviendo a ver El Picu las L.liebres



En este lugar el sendero se nota más marcado...


Aquí empatamos con la pista que baja de la antena del Picu Paradiel.la y seguimos a la derecha


Estamos en las camperas de otra braña, La Candanosa, si bien sus cabañas, situadas monte abajo a nuestra izquierda, no llegaremos a ver desde aquí


Subimos este pequeño collado y un nuevo paisaje se mostrará ante nosotros...


El camino vuelve a perfilarse, recto y ancho, ante el picu, con buena caja entre los toxos o árgumas


Vemos por donde sigue en suave descenso (de momento) nuestro camino, en dirección ahora al Picu la Braña (556 m), que reconocemos a la derecha


Murias de piedras que delimitaban antiguos pastos de estas brañas, ahora campos de matojos. Más al occidente la costa valdesana por La Punta Percebeiros, Santa Ana, La Osa y el Cabo Busto o Cabu Bustu, el límite occidental de este litoral de Entrecabos


Y aquí tenemos otra parte de la braña vaqueira de Busmarzu. Los topónimos de raíz bus y busto se les considera derivados de combustum, terreno montaraz quemado y ganado para pasto, como debieron ser estas brañas en el pasado, práctica atestiguada ya en la prehistoria. Marzu sería un posesor, Martius o Marcius. En la distancia los prados de Cadavéu


Destacan los acantilados de La Punta del Cuernu, que guardan La Ribeirona. A la derecha de la foto asoma una de las casas de Ribón, donde sale a la carretera el Camín de Las Ballotas, procedente de Tablizu, Riocabu y Ballota. Allí estaría la última de las ballotas, con la bajada al río Ribón y posterior subida a Cadavéu. Sin embargo este barranco se salva siguiendo la carretera, que podemos ver, asomando en una curva a la izquierda, en los prados de Las Eras


El Campu la Garita, antiguo campo de vigilancia de los atalayeros del que fue el puerto ballenero cadavedano de La Ribeirona. A la izquierda las peñas o islotes de La Furada, a la derecha la capilla de La Regalina con sus hórreos. En 1931, el sacerdote y poeta Fernán Coronas, El Padre Galo, instauró la romería de la Virgen de la Riégala, La Regalina, patrona de la parroquia, recuperando una venerada tradición romera patronal que había caído casi en el olvido. A partir de entonces esa romería, en un marco natural impresionante, se ha mantenido y consolidado como una de las más importantes de Asturias


Esta romería se celebra en El Campu la Garita o La Garita, que empezó a ser más conocido como Campu la Regalina, o sencillamente La Regalina, como la capilla allí construida para esta Virgen (año 1931 o 1932), que se hizo centro de importantes peregrinaciones, dado que el lugar es además de una suprema belleza. Una de las cosas que no deberíamos perdernos...


Atentos, nos vamos a seguir de frente aquí tampoco el camino a la cima del Picu Las L.liebres: vamos a dejarlo antes


El camino continúa a partir del mojón a la derecha, por la falda del monte, como hemos visto antes


Un estrecho sendero entre los tojos y las hierbas que nos ofrece más vistas costeras de Busmarzu, Ribón y La Punta de Cuernu


La verdad que es una preciosa estampa del verde de la braña y el azul del mar, simbolizando dos paisajes y dos modos de vida que se unen. De los brañeiros seguimos leyendo en su página Los vaqueiros de alzada:
"Entre 8 a 6 meses al año, la familia vaqueira está en las brañas de arriba en las montañas, y el resto en las de abajo, junto a la costa, con períodos transitorios en que la familia se divide. El viaje hacia arriba es feliz, frente a la tristeza del regreso. La subida es una gran algarabía, casi una romería: la gente canta, las vacas llevan las correas y hebillas más lustrosas y hacen sonar las lluecas (cencerros) lo más alto posible, para ir anunciando su paso a la alegría de los vaqueiros. 
El ansia por encaminarse a los puertos de las montañas de Somiedo es general, lejos de la codicia de la nobleza, de la discriminación de la iglesia y la incomprensión de los xaldos. Los vaqueiros de alzada ocupan desde el otoño a la primavera los pastos bajos con sus ganados, para subir a las montañas altas en primavera. 
Era una forma de vida claramente trashumante, totalmente distinta a la de la población sedentaria que vivía cerca de ellos en la costa, muy apegada al terruño"

Mismamente Ribón, más abajo, aunque no censada como braña vaqueira en 1974, es en la práctica una continuidad de las mismas en ese aspecto, con sus pastos que llegan al borde del acantilado. Han sido localizados útiles del Paleolítico Inferior y Medio, lo que delata un antiquísimo poblamiento de estos parajes. Abajo asoma parcialmente otro de los viaductos de la autovía


Al este divisamos nuevamente Ballota, Santa Marina y Cabo Vidío: tenemos ante nosotros pues toda la costa de Entrecabos 


Santa Marina y los acantilados de la Punta Nocedal, reconociendo muy bien los de L'Óleo, Los Prietos y Las Botas. A la izquierda La Cogolla, La Percebera, Las Sarna, La Sarnina, La Cagona y La Cagonina...


Y el Cabo Vidío una vez más desde la distancia. Una buena referencia para darnos cuenta del largo trecho que hemos recorrido desde allí hasta aquí


Monolito de piedras. A falta de otras señales bienvenido sea. Muy eficaces también con la niebla


Flechas pintadas en la roca, otro gran aliado. Aunque no hay en principio posibilidad de pérdida tras el cruce anterior, si un caminante no encuentra ninguna referencia a partir de, digamos unos 100 metros, puede llegar a temer que se haya dejado atrás algún cruce que no vio. Estas señales confirman que va en buena dirección. Si son un alivio en circunstancias normales figurémonos con niebla


Viejo empedrado. Hay que tener un cierto cuidado al pisar, siempre hay algún pequeño pozo o piedra suelta...


Senda bien trillada: el paisaje es maravilloso. La verdad es que así sí que hacen mella los kilómetros andados y el ver que aún nos resta un buen trayecto antes de llegar al siguiente pueblo con albergue, tienda o bar. Este sí que es un lugar donde es posible que nos encontremos a alguien que haya agotado el agua de su cantimplora, máxime en verano


De todas maneras estas soledades por las montañas constituyen la esencia del Camín de Las Palancas


A nuestras espaldas seguimos viendo la antena de Paradiel.la y Las Penas del Bolado. El descenso aún no es muy acusado pero sí continuo y prolongado por esta ladera


Peñascos caídos por la falda del monte. Las cimas rocosas de los picos más altos atraen frecuentemente a los rayos, que desmenuzan la piedra y forman cantos morrillos, algunos bastante grandes


Insistimos, atentos al pisar, a ver donde ponemos el pie


El paso es relativamente estrecho, el corrimiento de tierras en la falda de la montaña lo ha ido convirtiendo con el paso del tiempo en un sendero en este tramo. Si el tramo anterior pasaba por ser camino de carro este ya sería de herradura, apto para los caballos de los vaqueiros o las recuas de mulas de los arrieros, además por supuesto de los viandantes


Más hitos de piedra puestos por peregrinos y montañeros. Dentro del debate sobre cuál de los dos caminos sería el más empleado, ambas posturas coinciden en que sería en el siglo XVIII, con la adecuación del camín real costanero de Las Ballotas para paso de carruajes, triunfaría este definitivamente sobre el de Las Palancas


Morrillos sueltos. Se forman como hemos dicho cuando los rayos caen en la roca madre de la montaña


Flecha pintada. Otra cosa sería si más atrás, desde la Edad Media hasta el siglo XVIII, este de Las Palancas llegaría a ser más usado que el de Las Ballotas o no. Se sospecha con fundamento que, siendo como es o fue el de Las Ballotas más proclive a resultar afectado por riadas y fanas o argayos (desprendimientos o corrimientos de tierra), se emplease más este de Las Palancas 


Pero este de Las Palancas también tendría sus inconvenientes, mucho más alto, menos poblado, y cubierto muchos días por las nubes, pero eran las dos opciones para pasar las quebradas Ballotas y sus continuos barrancos, que siguieron siendo un problema en la carretera N-632


Este sería, digamos uno de esos motivos para repetir Camino, en una ocasión hacerlo por unas variantes, en otro por las otras, y conocerlo todo: merece la pena


La Punta Perceberos y el Cabo Busto nos sirve también de orientación visual  cuando asoma al oeste, en lontananza


En la alta montaña, al haber menos árboles el campo visual es enorme y en días claros abarca muchísimos kilómetros de distancia...


Mar y montaña. Asoma ahora, a la derecha del Picu la Braña el de La Bobia (494 m), más allá de las cabañas de Busmarzu


Encima de la cabaña de la izquierda de la foto vemos la bajada acusada que hace el camino: por allí vamos a pasar dentro de poco...


El hábitat de las brañas es muy disperso, se aprovechan al máximo los terrenos para pastos y las casas están a cierta lejanía unos de otras, si bien en ocasiones forman Algún pequeño grupo. Así leemos en la muy recomendable página Vaqueiros de Alzada:
"Las brañas están ubicadas en las laderas de los valles y suelen estar rodeadas de campos ricos en pastos y abundantes recursos acuíferos, donde el ganado se alimenta en semilibertad. Aunque la compleja tipología de las brañas se ve influida por las distintas evoluciones de estas rudimentarias construcciones a lo largo de la historia y por las variaciones en el tamaño, estas se pueden clasificar básicamente en dos tipos. Las habitadas durante los meses de verano y las de invierno. 
Cercadas en algunos casos por muros de piedra, estas propiedades albergan en su interior unas de las construcciones más interesantes y arcaicas de toda la Península Ibérica. Además, hay una característica muy común, las brañas están situadas en zonas con grandes pendientes y desniveles en un principio por su carácter defensivo evitando así las constantes invasiones que sufrían las poblaciones de la costa. Esto influye también en el modo de vida, aprovechándose los terrenos principalmente para el pasto del ganado y de forma secundaria para la agricultura. La altura y las características de los suelos marcan el modo de vida aislados del resto de poblaciones en la costa y dedicándose en exclusiva a la ganadería y el comercio de mercancías con León. 
las zonas altas es mas difícil dedicarse a cultivar, porque las condiciones no son las mas idóneas. Por eso los vaqueiros siempre se dedicaron a la cría de ganado como actividad principal para poder subsistir. Hay algo muy común dentro de las brañas, y es el cuidado y el abonado de los prados, que hacia que estos obtuvieran un rendimiento mucho mayor del que se le podía esperar"

Las Foces, barranco o desfiladero (foz) del río Ribón, que desemboca en la playa de este nombre o de Los Cuervos. Vemos el viaducto de la autovía, vemos la carretera salvar Las Foces en una pronunciada curva hasta Las Eras. Vemos la aldea de Ribón a la derecha y la preciosa y acantilada Punta de Cuernu


Por aquí iremos dejando la ladera del monte Las L.liebres para ir acercándonos al Picu la Braña, sobre la Braña de Busmarzu


Aunque no es una altura descomunal ni mucho menos, el desnivel es tal que en ocasiones pueden llegar a percibirse sensaciones de un cierto vértigo. Recordemos una vez más que entre Las Palancas y Las Ballotas las montañas caen literalmente al mar, que las desmorona formando los característicos acantilados de estas costas 


También hay discusión con la palabra braña, tan extendida en el habla como presente en los topónimos. En Toponimia asturina. El porqué del nombre de nuestros pueblos, García Arias manifiesta:
"En asturiano braña es apelativo de gran vitalidad especialmente en la acepción de ‘pasto alto de montaña donde residen los ganados desde la primavera al otoño’ y ‘aldea de vaqueiros’; sobre braña se forma el verbo brañar que equivale a faer la braña ‘realizar el conjunto de cui dados diarios que exigen los ganados, previos al ordeño y ordeño incluido’. El verbo embrangar o emberangar ‘veranear el ganado en una zona’ supone un étimo *IN VERANICARE. 
Acerca de la etimología de braña se ha discutido ampliamente y, como en toda cuestión muy debatida, las opiniones son variadas; así para Corominas podría pensarse en un origen céltico, *BRAKNA ‘prado húmedo’ . García de Diego cree que se trata de un conti nuador del latín VORAGINE. Más convincente resulta la opinión de quienes quieren partir del latín *VERANEAM con un posible sentido de ‘pastos de verano’  
Los que parten de esta propuesta admiten que del neutro plural de ver, veris ‘primavera’ se formó el adjetivo VERANUM (EM) > ast. branu ‘vera no’, de donde se siguen los derivados *VERANEUM ( > ast. verañu ‘verano’), *VERANEAM (REW) > ast. braña ‘lugar donde pastan los ganados en verano’. Aparece documentado tempranamente en documento del año 853 “braneas pascua quas uulgus dicit seles’  que libremente podríamos en tender como una definición de brañas, ‘pastos que la gente llama seles’

Y en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana, Xulio Concepción abunda en esta explicación, primero con una definición más o menos general :
"Una braña es en asturiano "el pasto alto para el ganado en el verano", sinónimo de puerto en muchos conceyos: con cabañas, mayada, veyares, cuerrias... según los casos. En la documentación medievla , brania, branna, brannea... En muchos conceyos de montaña, brañar es "pasar el verano en el puerto con el ganado (...)

Había varios tipos de brañas según la distancia al poblado, hasta el punto de que sobrevive hoy la expresión dir pa la braña con el sentido de ir a poblar el ganado a las caserías de los cordales (...)

En la mayoría de los casos, en cambio, la vida del brañero, o dela familia entera, transcurría en los puertos altos la temporada del verano..."

Efectivamente, esto son descripciones generales del término braña, que en el occidente asturiano ya adquiere un perfil mucho más singular con los vaqueiros de alzada, que tienen brañas de invierno y de verano, pues vivían de la trashumancia, o malvivían, y llegan a constituir un grupo social aparte por su manera de vivir. Otro gran investigador, Ramón Baragaño, escribe esto de las brañas en su libro de 1977 Los Vaqueiros de Alzada:

" No obstante, hoy, generalmente, se admite como más probable la procedencia del latín ver, "primavera", y de la forma verania o veranea, "lugar de pastos de verano". Hay que advertir que hasta principios del siglo XIX se usaba la palabra verano con la significación de primavera, en vez de la actual de estío, y que es precisamente en la primavera cuando los vaqueiros subían y suben con sus ganados a los pastos de montaña. Idéntico sentiudo tiene la branda portuguesa y la braniza o veraniza santanderina.

Podría extrañar, de acpetarse este significado de "lugar de pastos de verano", que las brañas bajas o de la marina, habitadas por vaqueiros durante el invierno, se denonminen de tal modo. La explicación, sin embargo es sencilla. Los habitantes de dichas brañas se veían obligados, al llegar la primavera, a abandonarlas para llevar el ganado a otros pastos más altos, momento que aprovechaban otros aldeanos no vaqueiros para ascender con sus vacas a las vacías brañas, por lo que el nombre de estas como "pastos de verano" estaba suficientemente justificado.

De esta manera, al primitivo significado se fue yuxtaponiendo el de lugar habitado por los vaqueiros de alzada, tanto en invierno como en verano (...)"

"Es indudable que la vida eminentemente pastoril que practicaban es la característica que ha conformado la comunidad vaqueira. De la vida trashumante nacieron los enfrentamientos con los aldeanos y los roces con las autoridades civil y eclesiástica, que, a su vez, motivaron el aislamiento de los habitantes de las brañas respecto a sus vecinos y la unión, cada vez más estrecha, entre los componentes del grupo despreciado (...)"

De ellos volvemos a consultar y aprender más en la página Vaqueiros de Alzada:
"Los vaqueiros de alzada constituyen una de las culturas vivas más importantes de Asturias por su inalterable variación a lo largo de los siglos pese a las discriminaciones sufridas por la Iglesia y los xaldos, población asentada en las zonas agrícolas de Asturias desde la edad media. La cultura vaqueira debe ser motivo de apoyo en la recuperación de valores y tradiciones para las futuras generaciones. 
Los vaqueiros se extienden por todo el Occidente de Asturias, el norte de León y parte de Galicia así como en una amplia diáspora en el resto de España y América que supera ya el 50% de la población total vaqueira. A los vaqueiros se les identifica por apellidos propios entre los que destaca Gayo, Cano, Feito, Garrido, Barrero, Parrondo, Freige, entre otros"

De todas maneras, y al menos hasta fechas recientes históricamente, si bien existía una fuerte vinculación social entre las familias vaqueiras de cada braña, e incluso con brañas próximas, parece ser no tenían asumida una identidad como grupo social diferenciado a nivel general en Asturias. Al menos en épocas pasadas, o eso se entresaca de este escrito de uno de sus grandes valedores, el ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos:

"Tanta unión, tan fraternal concordia como se advierte entre los individuos de cada braña, debiera persuadir que su espíritu común las unía y enlazaba a todas muy estrechamente. No es así: cada pueblo, reducido a sus términos y contento con su sola sociedad, vive separado de los demás, sin que ellos se advierta relación, inteligencia, trato ni comunicación alguna. Acaso por esto no han podido hasta ahora vencer la aversión y desprecio con que generalmente son  mirados. Nunca se congregan, jamás se confabulan, no conocen la acción  ni el interés común; y de ahí es que defendiéndose por partes, siempre separados y nunca reunidos, la resistencia de cada unos no puede vencer el influjo de los aldeanos, que conspiran a una a menospreciarlos y envilecerlos"


Estos caminos además de la trashumancia, vieron otro de los grandes oficios vaqueiros, el de la arriería. Volvamos a la fuente de información que es la página de Los Vaqueiros de Alzada:
"La trashumancia trajo consigo actividades como la arriería y trajinería que aparecen asociadas a los vaqueiros desde tiempos inmemoriales, casi como una serie de actividades connaturales al grupo. Obtenían con ellas unos ingresos muy importantes con los que poder adquirir el maíz y el lino que no crecía en sus tierras. La braña no produce los bienes necesarios por la falta de desarrollo de una agricultura en un terreno hostil. Así es que muchos vaqueiros formaron recuas y se dedicaron al transporte de mercaderías a las poblaciones del interior, y al alquiler de sus mulas para largos viajes hasta Madrid, viaje que se hacía en trece días desde Argumoso y es hoy los antecedentes más remotos de Alsa. Esta actividad comercial conocida por el nombre de arriería comenzaba con la llegada del verano entorno al 8 de Mayo, dirección a las montañas para volver aproximadamente alrededor del 29 de Septiembre, coincidiendo con las alzadas"

Aparte del ganado vacuno, los vaqueiros tenían caballerías para desplazarse, con ellas se dedicaron a la arriería

Los vaqueiros poseían mulas y caballos (entre 3 y 5, normalmente), muy preciados por ellos, mejor tratados incluso que las vacas, pues obtenían de ellos las mayores riquezas, más de un tercio de los ingresos totales. Poseían buenas recuas de animales, como las catorce de la casa Catorcillo en Argumoso, lo que junto a su conocimiento de las vías de comunicación entre Asturias y León, la abundancia de pastos en sus tierras. Así, los vaqueiros desempeñaron un papel importantísimo en el comercio entre Asturias y Castilla desde hace más de siete siglos. Llevaban manzanas, castañas, pescado en salazón y hasta carbón a Castilla; comprando para Asturias centeno, lino –sobre todo–, patatas, vino… Con las ganancias así obtenidas podían comprar el maíz en el que basaban fundamentalmente su dieta alimenticia"

Como la trashumancia, la arriería estaba sujeta también al calendario de las estaciones

"Este comercio interregional era propio del verano (arriería), cuando los pasos de la Cordillera estaban libres de nieve y el ganado pastaba libre en las montañas de Somiedo. En invierno se dedicaban al comercio dentro de Asturias (trajinería), poniendo sus recuas al servicio de madereros o carboneros, entre otros. Estas relaciones forjaron una estrecha unión con las cuencas mineras que posteriormente, una vez se produjo el éxodo de vaqueiros a Madrid en los años cincuenta para establecer numerosas carbonerías, como la de Xuan Gayo  en Montesquinza, Madrid y se fundó la Unión Carbonera. De hecho, las carbonerías fueron un importante polo de atracción de vaqueiros que emigraban de Asturias a Madrid mientras se iniciaba el despoblamiento de las brañas. Hoy en día el 40% de los apellidos Gayo están Madrid y otro 40% en Asturias, el resto muy disperso por España y el mundo"


Ramón Baragaño, por su parte, también se ocupa en su libro de este trabajo cuando dice:
"El oficio más generalizado entre ellos era, por supuesto, el de pastor, pero también ejercían muchos vaqueiros la arriería, tarea en la que eran muy duchos
Los arrieros vaqueiros, con sus recuas de mulas, desempeñaron un papel importante para el comercio en una época en la que las comunicaciones resultaban muy dificultosas. Transportaban pescado desde los puertos de la costa asturiana y traían de la meseta trigo y vino. También tenían servicio de viajeros "a media mula" o "a mula entera", según se hiciese el viaje completo en caballería, o sólo la mitad"

Ya en el siglo XVIII escribía Jovellanos...
"Vaqueiros de alzada llaman aquí a los moradores de ciertos pueblos fundados sobre las montañas bajas y marítimas de este Principado, en los concejos que están a su ocaso, cerca del confín con Galicia. Llámanse vaqueiros porque viven comúnmente de la cría de ganado vacuno y de alzada, porque su asiento no es fijo, sino que alzan su morada y residencia y emigran anualmente con sus familias y ganados a las montañas altas"

También la gran etnógrafa María Cátedra Tomas, plasma en Vacas y Vaqueiros. Modos de vida y cultura en las brañas asturianas la situación de las brañas en el ya lejano año de 1979
"En la zona occidental de Asturias se encuentra un grupo de pastores llamados los "vaqueiros de alzada", cuyo número puede calcularse en unos 15.000 individuos. Los vaqueiros viven en las brañas, pequeñas comunidades diseminadas en las cimas y laderas de las montañas bajas del área, en altitudes que oscilan entre los 400 y 600 metros sobre el nivel del mar. Cada braña alberga aproximadamente unas diez casas, aunque las hay más numerosas y otras que cuentan tan sólo con un par de vecinos. Debido a su altura y situación, hasta ahora las brañas han tenido difícil acceso por otros medios que no fueran a lomos de las caballerías o a pie. Asimismo y hasta hace muy poco y aun ahora, la electricidad no ha llegado a alguna de las brañas más alejadas: el agua corriente los servicios higiénicos y otras comodidades de las casas han sido un lujo para muchos vaqueiros. La iglesia parroquial, el cementerio, los "chigres" (bares) y comercios se encuentran siempre en las "aldeas" que ocupan el valle y nunca las brañas"

Y así, hablando de los pobladores seculares de estor parajes, sigue la preciosa senda por la falda del Picu la Braña, atendiendo siempre a hitos y mojones en estas majadas vaqueiras. Un gran especialista, de reconocido prestigio en este tema, es Adolfo García Martínez, de quien transcribimos este texto recogido en la Enciclopedia de la Asturias popular, de La Voz de Asturias:
"Los vaqueiros de alzada de Asturias representan un fenómeno sociológico peculiar y complejo que comienza a gestarse a fionales del siglo XV, en el marco de una serie de concejos del occidente de Asturias que forman una extensa franja entre la costa y las montañas astur-leonesas (...). Este escenario constituyó primero el núcleo principal de la primera y segunda *Hermandad y estuvo dominado por monasterios de claro signo ganadero como Corias, Cornellamna o Belmonte y, posteriormente, lo controlan casas nobles  cuya riqueza era la ganadería vacuna en régimen de trashumancia, como los Quiñones o los Miranda. Estos datos parecen indicar que el fenómeno vaqueiro de alzada aparece allí donde existía una trashumancia ganadera de largo recorrido entre zonas bajas y zonas altas, un sistema extensivo que utilizaron durante siglos los monasterios y la nobleza laica, con siervos vaqueros o criados y controlando zonas bajas, de paso y de altura. La decadencia de estos grandes propietarios camina paralela a la formación y consolidación de los vaqueiros de alzada, sin que se pueda precisar la relación causal que existió entre ambos hechos" 

*La primera Hermandad de concejos asturianos de celebró en La Espina en 1277 como unión frente a abusos y competencias de la nobleza y los monasterios

Llegados a este punto dejamos atrás el Picu Las L.liebres y miramos al este...


Bajo nosotros apreciamos la profundidad del valle del río Busmarzu bajo La Sieche a la izquierda y L'Arquera y San Roque'l Picu de frente. A lo lejos los pasos de Las Ballotas y el Cabo Vidío


Una  larga muria de piedras separa la braña del camino, ruta de pastoreo, trashumancia, peregrinación y arriería. Sigue diciendo Adolfo García de estos seculares desplazamientos:
"Uno de los pilares de la identidad y uno de los aspectos más característicos del modo de vida vaqueiros es la trashumancia ganadera biestacional, originando dos residencias que se denominan braña de arriba, la de verano, y braña de abajo, la de invierno. No obstante, según nuestras hipótesis, las brañas, al menos las de un tipo, y la trashumancia, una forma económica derivada del nomadismo, son fenómenos anteriores a los vaqueiros de alzada"

También en las brañas había huertos, aunque como dice María Cátedra Tomás:
"Los cultivos de la braña, excepto una muy  pequeña parte destinada al consumo de la familia vaqueira, están dedicados a la alimentación del ganado. La braña es fundamentalmente ganadera y el objeto  de los más regulares cuidados es, sin duda, el ganado. Hasta hace unos años, además de cerdos, vacas y caballerías, los vaqueiros tenían rebaños de ovejas que solían "curear" (cuidar) los niños de la braña en los montes cercanos (...) 
Los vaqueiros mantienen unas seis u ocho vacas y y unos cuantos terneros. A ello se añade, a veces, un toro o un par de bueyes, aunque no es frecuente. La cantidad de ganado está condicionada por el tamaño de las explotaciones y en muchas ocasiones se hace necesario comprar harina de maíz o piensos para mantener el rebaño"

Los usos ganaderos de estas montañas son sin duda muy anteriores a la configuración de los vaqueiros como entidad social diferenciada, si bien están en su base. Ya las civilizaciones pastoriles protohistóricas dejaron sus necrópolis megalíticas en forma de túmulos, arcas sepulcrales que, como verdaderas cámaras del tiempo, constituyen el legado físico de su memoria que ha llegado a nosotros, si bien muchos han desaparecido con las repoblaciones forestales o yacen ocultas entre los matojos


También la toponimia, con El Picu la Bobia (494 m), que ya tenemos enfrente, muestra esta ancestral ocupación ganadera de estas sierras, pues su nombre hace referencia al ganado bovino en general


Aquí, en La Carrilona, dado lo pedregoso y hondo del sendero al pie de la muria, y que cuando llueve se torna en riachuelo, peregrinos y montañeros han caminado pisando un poco más arriba a la izquierda y hecho otro paralelo, por tierra


La costa de Valdés, Quintana, San Cristóbal, y Queirúas, nos señala el final de las antaño temidas ballotas y el paso a las grandes llanuras costeras. Habrá bajadas y subidas, en el cruce del Esva, en el paso por la villa luarquesa o el paso al concejo de Navia, pero ya habremos dejado atrás estos antaño dificultosos tránsitos de Las Ballotas y Las Palancas, verdadero cuello de botella, también con la carretera


Tiempo debe hacer que no hay bovino en La Bobia, las árgomas y los pinos ocupan los antiguos pastos de la braña...


Vamos así despidiéndonos de la vista de la costa de Las Ballotas divisando a lo lejos parte de Tablizu, por donde ese camino entra en Valdés subiendo de Riocabu


Y proseguimos rumbo oeste, dejando ya la muria... que nos servía también de buena guía


Por la ladera norte del Picu la Braña no hay problema si la visibilidad es buena, se reconoce bien el camino


Se vislumbra muy bien además el histórico paso del Esva, que los peregrinos de antiguamente cruzaban en barca. En esa zona, donde ahora se unen las carreteras N-632 y N-634, anteriormente se unían otros sendos viejos caminos, este de la costa con otro procedente del interior, vía La Espina (Camino Primitivo), Brieves y Trevías, que también fue ruta de peregrinaciones. Si tenemos oportunidad, no dejemos de acercarnos allí a la Playa de Cueva o L'Arena


Seguimos las flechas amarillas pintadas en las piedras. Si nos pillase la niebla (en ocasiones puede surgir en un instante, sobre todo al ir cayendo la tarde) estemos especialmente atentos, pues pa a haber un par de cruces importantes en los que no sería difícil dudar


Este lugar se llama Cándano Blanco, donde El Picu la Bobia sigue siendo para nosotros una buena orientación y referencia. Con niebla podemos perderla por lo que se hace obligado ir fijándonos en el camino pisado...


Las flechas nos dirigen, siempre bajando, hacia aquel pinar


Seguiremos de frente, peor un poco más allá llegaremos a un mojón muy importante


El mojón nos indica seguir bajando por donde el camino sigue este cortafuegos


Y ya vamos directos al Picu La Bobia, pero mucha atención, el siguiente cruce y desvío no es fácil siempre de ver


Caminamos unos metros cuesta abajo y en recto, pero estemos muy pendientes a la izquierda...


Aquí en esta campera hay que ir a la izquierda. Al principio tal vez no veamos nada


Con suerte, porque a veces lo tapa la hierba al crecer, veremos un poco en medio de este rellano


Y es que por aquí hemos de continuar, ya entre los pinos


Al fondo Los Piqueros y El Campu San Xuan (516 m). Es muy posible que hubiese alguna ermita u oratorio con esa advocación o que fuese uno de tantos lugares vinculados a los rituales y tradiciones de la mitológica alborada de ese día


Muy muy atentos también al siguiente mojón, que nos indica ir a la derecha, en bajada...


A partir de aquí la bajada va a ser a pico, no dejando de ser un buen rompepiernas con todo lo que ya hemos dejado atrás. El Camino de Las Palancas básicamente es una continua subida y luego un continuo descneso relativamente rápido a partir de ahora. Las Ballotas, también duras, es un continuo bajar y subir, no tan altos, pero sí seguido, como una montaña rusa


Abajo, bajo el Monte Llamas (353 m), el valle de San Pelayo de Tehona o San Playu Teona, donde terminará este gran descenso de Las Palancas 


Más allá del Monte Llamas o Sierra de Ranón otra importante serranía: Concieiro, Conciyeiru y similares nombres que veremos para denominarla, por donde iba otro importante camín real, el que unía la capital de Valdés con La Espina. Fue llamado Camín Real de Madrid pues era la ruta directa a la capital de España, y hay en sus cimas otro santuario de peregrinación y tradición romera, el de San Antón, donde se unían vaqueiros, xaldos y marnuetos a bendecir sus animales y festejar al santo


Estamos en El Zarrón, que es como cierrón o cerrón un aumentativo de "cerro grande. Toda esta ladera ha sido intensamente plantada de pinos


Vemos desde aquí un poco más del valle, formado por el Regueiru San Playu. El Camino proseguirá por allá abajo, por las casas del , barrio de La Col.lada, para cruzar la carretera de Trevías (AS-268) y luego ir por el bosque a la derecha, cerca de la citada carretera, que vemos desde aquí, para tomar rumbo hacia Villademoros o Vil.lamouros, enlazando con el Camino de las Ballotas, un par de kilómetros más al norte


No nos queda mucho pero sin duda hay ganas de llegar. Aún hemos de tener un poco de paciencia pues la bajada se suele hacer un tanto prolongada


En esta bifurcación seguimos el camino principal, el de la izquierda, el que baja


Está bien señalizado y a partir de ahora, todo por pista, va a estar bien marcado, no tiene porqué haber extravío o pérdida


Pinares y mantos de helechos componen sin duda la vegetación predominante en esta falda la montaña, Las Estazadas Nuevas


En la umbría, entre los pinos, hay algún hueco para seguir contemplando el paisaje de San Playu


Divisamos perfectamente la recta de la carretera AS-268 que cruzaremos pronto para tomar el camino de vuelta a la costa


Tramo pedregoso en este descenso recto y directo


Bastante piedra suelta, morrillos, cuidado también con dónde ponemos el pìé: parece que a la izquierda hay menos


Curva a la izquierda: el camino zigzaguea para ir perdiendo altura rápidamente por estos bosques de Las Estazadas Nuevas


La pista es muy ancha, apta para vehículos forestales, si bien lo normales que también por aquí transcurra el camino en soledad... 


Mojón con concha y flecha amarilla. Es lo adecuado para evitar discusiones sobre la orientación de los rayos de la concha, circunstancia que ha dado lugar a varias leyendas en los caminos  de Santiago. En principio la concha avisa que estás en el Camino. La flecha amarilla es lo que indica la dirección a seguir para ir a Santiago


Entre los pinos divisamos la Autovía del Cantábrico y Cadavedo/Cadavéu. Más allá están Villademoros/ Vil.lamouros, donde nos uniremos al Camín de Las Ballotas. Luego, siendo el camino ya uno solo,  ya seguiremos por Quintana y San Cristóbal hacia Queirúas y el paso del Esva en Caneiru, al sur de L'Arena o Playa de Cueva


Y también se distingue muy bien la recta línea del ferrocarril, referencia visual muy importante: justo encima de la línea de casas de abajo, el barrio de Rapa, vemos junto a las vías la estación ferroviaria, actual apeadero. Justo a su derecha está la nave e instalaciones de la serrería allí existente y, justo encima  el albergue público de peregrinos

El Camín de las Ballotas cruza la vía del tren desde poco más allá el albergue y, antes del puente (se ve en la foto), seguidamente cruza la carretera y entra en Villademoros/Vil.lamouros.


La proximidad nos anima pero ciertamente el descenso se prolonga. Aún nos queda como una hora o algo más antes de llegar a la unión de caminos, yendo a buen paso, pero no andemos con prisas a poder ser y disfrutemos plenamente de este entorno sin ansiedad en el reloj


Curva a la derecha bajo El Campu San Xuan y Monte los Piqueros


Los tramos de sombra se van a agradecer en días de calor, sobre todo si nos ha pegado fuerte todo el trayecto por la montaña 


Los mojones asoman entre los helechos, siempre es una alegría verlos pues sabemos que vamos bien...


 Bifurcación: seguimos bajando, a la izquierda


Si hay dudas el correspondiente mojón xacobeo nos lo indica


Inmersos en el pinar, las ramas forman sobre nosotros un túnel vegetal
 

Por fin se ve ya el final de la gran bajada... allí enfrente


El El Campu Rudil.lera, en el que hay un cruce: nosotros vamos a la izquierda


Ya por aquí caminamos en llano... o casi


Es una bajada mucho más suave, que atraviesa este bosque


El valle de San Playu Teona. El Regueiru San Playu nace a nuestra izquierda, también llamado de La Guía


El hábitat es muy disperso, si bien la mayor parte de las casas se concentran en la zona más espaciosa y llana de este valle de la parroquia de Trevías, uno de los corredores naturales que, en torno a la cuenca del Esva, enlazan costa e interior, este y oeste, fundamente de la identidad valdesana que se configura tempranamente, ya en torno al año 1000, sin duda favorecida por estos pasos que permitieron el contacto de las gentes que configuraron el territorio y su poblamiento


A nuestra izquierda, en aquella ladera boscosa, unas casas: Silvamayore, otra braña vaqueira catalogada como tal en el censo de 1974, pertenece también a Trevías


Esta sería la parte de Cándano Blanco, en medio de los prados de esta boscosa ladera. Con el título de Silvamayor, una braña semiolvidada, Luis García Oliveira, representado a la Asociación de Vecinos Amigos de Silvamayor escribe en La Nueva España el 18-9-2016:
"El medio rural asturiano, en general, viene perdiendo desde tiempo atrás buena parte de su población. A ello contribuyen, de forma determinante, las muy mermadas posibilidades de subsistir en él hoy día, si se pretende hacerlo mediante la explotación de sus actividades tradicionales: la ganadería y, en menor medida, la agricultura. 
Así, en unos pueblos en los que hace 25 o 30 años latía la vida de los numerosos vecinos que dependían de esas actividades, la realidad actual de los que siguen vinculados a ellas ha cambiado enormemente, teniendo que hacer frente a un desafío evolutivo de difícil gestión. 
Particularmente dificultosa resulta la adaptación para las personas que vivimos o estamos laboralmente vinculadas a las brañas, tan numerosas en el concejo de Valdés, ya que la diaria realidad se encarga de demostrarnos que somos los parientes pobres de todas las instancias administrativas de las que dependemos, resultando tremendamente laborioso lograr que hasta aquellos servicios de carácter público más básicos y elementales sean aquí objeto de atención por parte de dichas instancias. 
Algo tan indispensable como disponer de un acceso rodado mínimamente mantenido y apto para el servicio es algo por lo que los vecinos de Silvamayor llevamos años batallando ante nuestro Ayuntamiento, con muy escasa fortuna hasta ahora. 
Actualmente, el escaso recorrido existente entre Silvamayor y San Pelayo, localidad a través de la que accedemos a la carretera VA-3, está jalonado por maleza de todo tipo que ya ha invadido buena parte de la estrecha y maltrecha pista que une ambas localidades, lo que dificulta notablemente la visibilidad en determinados tramos y recodos del trayecto. Por ello, en absoluto sería de extrañar que de esa circunstancia deviniese algún accidente de circulación, aunque quizá lo realmente extraño es que aún no haya tenido lugar ninguno con consecuencias. 
Desafortunadamente, ni para mantener ese vial en un mínimo estado de conservación han servido los cientos de firmas presentadas ante nuestro Ayuntamiento por toda la vecindad y otras muchas personas vinculadas a esta braña, demandando de una intervención definitiva sobre su principal acceso rodado. 
A pesar de la insistencia con que venimos trasladando nuestros argumentos a las sucesivas autoridades municipales, empezando ya por el señor Pereiro, no se ha logrado que ninguna de ellas diese instrucciones a la oficina técnica municipal para la elaboración de un estudio previo mediante el que se determinen y cuantifiquen las partidas de obra que sería necesario llevar a cabo, algo absolutamente indispensable para poder determinar el importe económico que supondría y la posterior gestión de esos recursos ante la Consejería de Medio Rural del Principado o la de Fomento. 
Si bien es de agradecer toda intervención que mejore el deficiente estado del vial en cuestión, como el puntual parcheo de baches, algún que otro riego asfáltico en frío o la ocasional rehabilitación de cunetas con la pala mecánica municipal, no es menos cierto que dichas intervenciones no pasan de ser pan para hoy y hambre para mañana, ya que el beneficio derivado de los recursos económicos sucesivamente invertidos en ese género de actuaciones es de un breve recorrido temporal. 
Si las administración locales y autonómica, entre ellas la de Valdés, están realmente interesadas en hacer lo posible por evitar que el medio rural se desertice humanamente de forma irreversible, tendrán que esforzarse algo más en colaborar y en prestar una mínima atención a quienes ya estamos haciendo un denodado esfuerzo por mantener nuestra residencia y nuestra actividad en él. 
Es posible que casos como el de Silvamayor haya otros más en el concejo de Valdés, pero es que nuestra braña viene siendo, desde siempre y casi siempre, uno de los últimos lugares a los que llega la atención municipal, cuando ésta llega y en la medida que lo hace, bien sea sobre su acceso rodado, el servicio de aguas o el alumbrado público"

Atrás han quedado ya las estribaciones de Las Palancas. A partir de ahora el trayecto va a ser en comparación casi un paseo, aunque sin duda el esfuerzo de la que ha sido una larga etapa de montaña se ha cobrado su tributo


Bajamos un poquito más y se acaba la pista de tierra...


Y salimos a esta carretera local, ante el Monte L.lamas, topónimo vinculado a barro y lodazal


Es la zona de El Chanu San Playu, donde seguiremos bajando, si bien más suavemente aún, antes de llegar al pueblo...


Pisamos ya el asfalto, pero la carretera es tranquila, sólo ocasionalmente pasa algún vehículo


El pinar sigue siendo el bosque predominante también al ir llegando al valle. Se ve también que la carretera ha sido ensanchada para mejorar los accesos a esta braña, de la que se dice es la mayor de Asturias, aunque desde aquí solo veamos una mínima parte


Pasamos junto a un depósito de agua con concha xacobea indicadora. Toda referencia visual es buena


Dicha concha está en una de las esquinas, en la pared de hormigón, bien visible


Las arboledas autóctonas, bellísimas, empiezan a verse un poco más según nos acercamos al  valle


Tras esos árboles, preciosos pastos, verdísimos, en esta paradisíaca entrada del valle


Las vacas, que dieron nombre a los vaqueiros. Nuestra fuente es de nuevo la página Vaqueiros de Alzada:
"La principal actividad económica de la comunidad vaqueira, como su propio nombre indica, es la ganadería vacuna. Esta práctica constituía el principal sostén de una sociedad rural autosuficiente cuya principal fuente de ingresos es la venta de leche y terneros. Los vaqueiros asturianos al igual que los pasiegos cántabros y los vecinos maragatos leoneses, ejercían una ganadería de tipo trashumante que se fundamentaba principalmente en el ganado vacuno y que trajo consigo actividades como la arriería y trajinería que aparecen asociadas a los vaqueiros desde tiempos inmemoriales. 
La economía del Occidente de Asturias se basa principalmente en la ganadería vacuna si bien existen importantes explotaciones lácteas, las hay también de carne, destacando Tineo y Allande. La madera es fuente de recursos y germen de pequeñas empresas que cuentan ya con una tradición, que se van modernizando y adaptando, así como las de nueva creación: aserraderos, empresas de transformación, secado de la madera, carpinterías, etc… En definitiva, microempresas diseminadas por todo el territorio que confieren un importante valor añadido a esta materia prima. 
Las empresas agroalimentarias, de embutidos constituyen un verdadero subsector en la economía y Tineo es el municipio donde se encuentran la mayor parte de estas industrias, aunque también las hay en Salas y Valdés"

En la misma página incide en la arriería, un fenómeno muy común en no pocos aspectos con las peregrinaciones, al buscarse normalmente los caminos más directos, cómodos y transitados, dentro siempre del contexto de cada época:
"Pero, aparte de estas labores ganaderas, otra de las actividades reseñables de los vaqueiros es la arriería. Para ello, se valen de mulas y caballos, pero nunca utilizan carros al estilo maragato, sobre todo porque el recorrido trazado para sus idas y venidas a través de las montañas, impediría en muchos casos emplear estos vehículos. Debemos pensar que las rutas en camino llano, las que surcaban Castilla y enlazaban con Galicia, eran patrimonio sobre todo de los maragatos, especialistas en mover grandes cantidades y género valioso, en ocasiones a distancias considerables. La trajinería de los vaqueiros era, en general, de carácter mucho más modesto, más similar a la practicada por otros asturianos, los caldereros de Miranda.
No obstante, Ángel Ardura nos cuenta cómo algunas brañas del concejo de Tineo eran atravesadas camino de Luarca por las reatas de muleros que transportaban el vino de Cangas y León y retornaban con maíz o sal. Y continúa con algo bastante insólito, aunque señala que no era mayoritaria la actividad y que se produce a finales del S.XIX, lo que coincidiría con la decadencia del trasiego maragato, y la decadencia misma del sistema de alzada practicado por los vaqueiros durante siglos. 
Según esto, por dichas fechas, ciertos vaqueiros de Las Luiñas, transportaban personas a Madrid con la doble modalidad de “doble burra” y “burra entera”, en la que la persona contratante tenía derecho a disfrutar de la caballería todo el recorrido o solamente la mitad. 
Pero, pese a la importancia que para muchos vaqueiros tuvo la actividad arriera, este fenómeno está escasamente estudiado y, en consecuencia, poco documentado. Aunque todos o casi todos los autores que escriben sobre los vaqueiros lo mencionan, pocos son los que ofrecen datos concretos, cuando todo apunta a que esta actividad constituye por sí misma una de las causas que desencadenase la animadversión que se les profesó"


Atrás ha quedado la serranía. Es ahora cuando reparamos en la imponente bajada que acabamos de realizar desde El Picu Paradiel.la hasta aquí, bajando por aquellos bosques hasta estos intensamente verdes pastizales, Releemos de nuevo a María Cátedra Tomás cuando dice:
"El ganado tradicional de la braña, la vaca "roxa", es un animal duro y fuerte, bien adaptado al medio geográfico en que se desenvuelve. De esta vaca se dice que es muy "monteadora", cualidad que significa que "anda por todos lados y sabe buscar la vida (es decir, el pasto)". Este tipo de ganado suele pacer en los prados casi todo el año, aun cuando el tiempo sea frío, y si es preciso puede pasar temporadas en el monte durante la época de verano. La vaca "roxa" es también compañera de muchas de las labores de la braña: un par de ellas "xuncidas" cargan los tojos, llevan la leña a la casa y la hierba seca al pajar. Además se utilizan en las labores de las tierras, siempre que el terreno lo permita, arrastrando el arado, sacando las patatas o tirando de la roldana que sube la tierra deslizada en terrenos pendientes"

La misma autora plasma sus entrevistas con los vaqueiros:
"La vaca "roxa" realiza todos estos trabajos con eficacia e "inteligencia", tal como indican los propios vaqueiros:
"El ganao, de unas a otras (vacas) hay un distinto muy grande .Las mejores de todas son las roxas, la vaca asturiana... las que trabajan. Las otras ¡nada!... Las vacas "roxas" son las más inteligentes, más listas, más nobles, más completas, aguantan más el frío. Las otras están más alocadas, no tienen esa serenidad, esa tranquilidad que tiene el gano roxo. Pare leche de calidad, terneros y, en una palabra, vacas, la de la braña, la vaca roxa"
La vaca "roxa" es poco lechera comparada con otras, aunque su leche es muy rica en grasa e idónea para alimentar terneros; esta es la principal función del ganado de la braña, la producción del ganado de carne, la venta de las crías. Le leche sobrante, dadas las condiciones de aislamiento tradicional en las brañas, se ha dedicado a la producción de "manteca" o mantequilla que se ha vendido en las ferias y mercados. La leche es también uno de los productos más importantes en la dieta del vaqueiro, acompañando prácticamente todas sus comidas"

Más a lo lejos tenemos San Playu Teona con sus barrios: El Cutel.lón, Norte, o La Ermita, solar del santuario de San Pelayo y Santa Rita. Teona o Tehona está vinculado con tahona, vocablo de origen árabe que denominaba primeramente al molino de cereales, el cual pasó luego a llamar al horno en el que se cocía el pan y a la panadería en la que se vendía 


Si nos percatamos del detalle, hay algo diferente respecto a los pueblos que hemos visto anteriormente. En San Playu la mayoría de las cubiertas, tanto de casas como de hórreos, cuadras u otras construcciones, son de l.lousas de pizarra. La gran veta pizarrosa que, coincidiendo más o menos con la aurífera, se adentra hacia Lugo, Ourense y El Bierzo


San Playu formó parte de un municipio independiente, conformado por las actuales parroquias valdesanas de Trevías y Paredes, durante el Trienio Liberal de 1820-1823


La Sierra Gamonéu y montes de Silvamayor al fondo al sur. José Antonio Pérez Sánchez dice así de este topónimo:
"Procedente del latín silvambosque `, Silvamayor sería un bosque grande. También debemos tener en cuenta que silva, en asturiano, restringe su significado al de `hierba silvestre`, `arbichaca` o `zarzamora`. También se conoce como `silva` el fruto del árbol serval de los cazadores o capudrial, Sorbus aucupariaEste árbol es muy abundante en Asturias y aparece junto a robles, castaños, hayas y abedules. Los frutos se llaman mostayas y son de color rojo, carnosos y comestibles, ricos en vitamina C, pero astringentes"

Además de la vaca roxa autóctona vemos en las brañas la frisona, raza eminentemente lechera procedente de Frisia, nombre que históricamente abarcaría una región que englobaría la actual Frisia de los Países Bajos y el germano-danés Schleswig-Holstein. De ella leemos esto en la Wikipedia:
"La vaca Holstein o vaca frisona es una raza vacuna procedente de la región frisosajona (Baja Sajonia y Schleswig-Holstein en AlemaniaFrisia y Holanda del Norte en los Países Bajos), que destaca por su alta producción de leche, carne y su buena adaptabilidad. Estas características hicieron que fuera adoptada en ganaderías de numerosos países, siendo actualmente la raza más común en todo el mundo en granjas para la producción vacuna de leche. Este animal nace con un peso aproximado de 40 kg. Las vacas Holstein llegan a pesar alrededor de 600 kg, mientras que los toros alcanzan hasta los 1000 kg"

Ya en la década de 1970 María Cátedra hablaba de la llegada ala braña de estas razas lecheras:
"Hoy día, en las brañas mejor comunicadas, con la posibilidad de recogida y venta de leche, empiezan a aparecer en las cuadras algunos ejemplares de otras razas de vacas más lecheras que complementan los ingresos tradicionales de la venta de terneros o "xatos"

Vacas y pastos alrededor del pueblo. Esta raza parece ser entró al principio cautelosa y escalonadamente, ya dejada la posguerra y con el final del bloqueo internacional al régimen imperante, pero viéndose su rendimiento lechero, fue importada masivamente por muchos ganaderos, llegando a desplazar a la roxa hasta tal punto, que incluso en los merchandising turísticos se la representa más que a las autóctonas



Prados abajo, El Cutel.lón, en los pastos que llegan a la ribera del río


Más allá y al sur de San Playu, Vil.lanueva y Cortina, ya propiamente en lo que es en el valle del Esva, del que El Regueiru San Playu es afluente. Al fondo El Picu La Uz, de 165 metros y más allá las sierras interiores de este concejo de Valdés: L.lamiel.la, Adrado, Silvallana, La Cogocha, Forcallao...


Al fondo La Calea, otro barrio de San Playu, al otro lado ya del valle...


Y a nuestro lado más paisajes de la braña de Silvamayore. En marzo de 2019 se celebró el primer encuentro vecinal, en el que participaron 134 personas, si bien por entonces nada más había censados 27 vecinos, una buen muestra del éxodo rural, el abandono del campo y la España vaciada, término este relativamente reciente que explica ampliamente la Wikipedia y que resumimos en alguna de sus frases:
"El término España Vaciada hace referencia a las zonas de España que sufrieron emigraciones masivas durante el denominado éxodo rural de los años 1950 y 1960, que a comienzos del s. XXI abarcan el 90% del territorio español. 
El escritor Sergio del Molino publicó en 2016 un libro de título España Vacía, en el que hacía un análisis de la situación de buena parte de la España interior. Partiendo de esa idea, posteriores análisis reivindicativos hablaron de que esa parte de España no está solo vacía, como que sucesivas políticas de todo signo la estaban vaciando, no solo de población sino de acciones para cortar esa sangría. Por tanto, hay una acción, o mejor una no actuación sobre esa España. El concepto nace, por tanto, como un marco reivindicativo ante el olvido de los pueblos y su supeditación al desarrollo urbano, y de hecho será el lema que se defendió en las marchas que comenzaron en el 2019 por la visibilización y contra el abandono de las zonas rurales, una «revuelta campesina» como ellos mismos la denominaron"

Cándano Blanco, El Campu San Xuan y Sierra de Gamonéu. Si los datos periodísticos son fiables, apenas una década antes había en Silvamayor 56 personas censadas, más del doble, al menos eso sacamos de un reportaje sobre turismo rural publicado en La Voz de Galicia el 22 de junio de 2010 y titulado Abren unos apartamentos rurales con sauna, piscina y hórreo con wifi en un pueblo de Valdés de 56 vecinos:
"La braña de Silvamayor, un pueblo del concejo de Valdés, en el Occidente de Asturias, donde hay 56 personas censadas, cuenta desde hace unos días con unos apartamientos turísticos con capacidad para 36 personas. Este alojamiento rural, El Fresnu, está dotada con todo tipo de lujos. Además, los alojamientos disponen de energía solar termodinámica y otras medidas de eficiencia energética para minimizar el impacto ambiental. Entre las instalaciones deportivas y de relax con las que cuentan los apartamentos hay una piscina exterior cubierta con una cristalera, una sauna y un Spa. Además, hay un hórreo equipado con wifi, así como una sala para reuniones. También dispone de zonas infantil y de barbacoas.

El Fresnu está a cuatro kilómetros de la playa de Cadavedo y a cinco de Trevías. «Emprender un negocio en estos momentos de crisis no es tarea fácil, pero el pesimismo, que tanto abunda a nuestro alrededor, no puede dejarnos paralizados», afirmó Milagros Cano, la gerente..."


Más arriba, La Calliquina. Las casas de la braña, muy boscosa, se escalonan en los rellanos de esa ladera que cae hacia el río


La Pena y La Parada, aún más altos: Según leemos también de María Cátedra Tomás "Entre los vaqueiros a la gente no se la conoce por su propio nombre, sino por el de la casa; la identidad de sus ocupantes proviene, pues, de su pertenencia a la casa". Si bien esto no es exclusivo del mundo vaqueiro, y ni siquiera de Asturias, es sumamente interesante:
"Hay nombres de casa que designan características físicas de antiguos ocupantes ("El Gordo", "Alegre", "El Roxo", "El Colorao"); otros debido a la estancia prolongada de alguno de sus miembros en un país o al lugar de donde procedía alguno de ellos ("El Gallego", "El Habanés", "El Mejicano") o el nombre de antiguas profesiones ("El Texidor", "El Vigilante", "El Sastre", "El Vocal"), y en algunos casos el nombre o apellidos de antioguos ocupantes ("Cano", "Acero", "Gabino", "Simón", "Palmiro", etc.), nombres y apellidos que no suelen tener los actuales moradores de la casa. Otros nombres se refieren a la propia casa, sus circunstancias geográficas, la condición de sus terrenos o el aspecto físico de sus edificios ("El Carbayo", "La Cayada", "El Pedreiro", "El Cabanón", "Casina", "Casablanca"), y otros muchos nombres no menos sugerentes ("Castañuelo", "Ferma", "Tumba", "El Recorbo", "El Siello", "El Romo", "Casablanca"...). Estos nombres se transmiten de generación en generación, aunque en algunos casos el nombre tradicional cambia a favor de otro actual"

Y hablando de casas, una moderna vivienda de diseño señala nuestra entrada en San Playu. En este primer cruce continuaremos todo de frente...


El mojón, como siempre, nos advierte de la dirección correcta a seguir


Estamos en el barrio de Norte, llamado así por estar al al norte del pueblo 


Las casas, diseminadas, se extienden a lo largo del camino...


Tal vez la palmera sea un recuerdo de aquellos viejos indianos...


Seguidamente, hermosos jardines en El Zarrín



Hermosa y amplia vista del valle hacia el sur


De frente El Cutayón, una quintana de viviendas y hórreos en lo alto de un pequeño cueto


En la lejanía la Sierra de Rañadoiru, sobre el valle del Ese o Esva. Su máxima altitud es el Picu Refleita, de 665 metros. Es también serranía de brañas vaqueiras como las de L.leirel.la, El Val.le, Enverniegu y Sapinas, así como de explotaciones auríferas astur-romanas


El Cutayón es una buena referencia, pues nos dirigimos allá, dejando esta carretera local aquí a la derecha


El Camino es ahora un precioso manto de verde hierba que nos lleva hacia aquella quintana 



Fijémonos en el mojón caminero que nos indica tomar este bello sendero


Las señales del Camino nos encaminan por tan bello trayecto en el que dejamos el asfalto


La Sierra de Las Palancas ya ha quedado atrás a lo lejos


Ciclista bicigrino que ha bajado también, como nosotros, de Las Palancas


A la izquierda queda el centro de San Playu, donde está la ermita, dedicada a San Pelayo, que da nombre al pueblo


No dejará de llamarnos la atención que, si tenemos que ir a la costa, habremos de ir hacia el norte, sin embargo estamos caminando en dirección contraria, al sur: en  El Cutayón iremos variando este rumbo, primeramente hacia el oeste...


El Cutayón es un grupo de casas, tal vez en origen de la misma familia, que forman un vistoso corro corro


Y en medio del corro una corrada o espacio delantero de las viviendas: por aquí pasamos nosotros


Casa tradicional de planta cuadrada con gran tejado piramidal, a cuatro aguas, de l.lousa o losas, lajas de pizarra


Pasamos bajo la panerona: de porte grande, de ocho pegollos o pilares, que como suele ser habitual en la zona son cortos y pequeños, pues la parte inferior del granero se aprovecha como almacén de aperos, llamado popularmente bodega. Otro detalle es que esta parte, que mira al al sur, es un corredor clásico, pero los otros lados están mas cerrados, guardados por faldones de tablas, más protegidos de los vientos del norte


Y así, saliendo de El Cutayón, empezamos a bajar hacia la carretera


Desde aquí vamos reconociendo ya, cerca, el último tramo de la ruta del Camín de Las Palancas


Bajo El Monte L.lamas, La Col.lada, por donde sigue el Camino: allí cruzaremos la carretera


Y, una vez cruzada, subiremos hacia la casa del fondo, pero antes de llegar a ella tomaremos un camino a su derecha, que se adentra en el bosque


En cada cruce un monolito de concha amarilla nos orientará correctamente


Pasando esta casa tendremos un buen paisaje a izquierda y derecha




A la izquierda, en este prado, descansan las vacas roxas, de las que dice así la propia ficha del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España:
"Pertenece al tronco castaño y su origen es europeo, posiblemente fue introducida con las invasiones celtas. Siempre tuvo una notable presencia en todo el territorio astur-leonés hasta mediados del siglo XX en donde, con la introducción masiva de razas extranjeras, se redujeron los censos hasta prácticamente su desaparición. A principios de los años 80 del siglo XX se comienza la recuperación y mejora de la raza y se crea la Asociación de criadores. En los años 90 del siglo XX se produce una gran recuperación de los censos y comienza la expansión hacia otras regiones españolas.

En la distancia, más al sur, otro buen paisaje de San Playu de Teona...



La hiedra o yedra cubre los muros. En esta zona algunas casas gustan cubrirse de ella, tiene la virtud de regular temperaturas, catalizar humedades y otras ventajas...


A la derecha, a un par de kilómetros al norte, Cadavedo/Cadavéu asoma más allá de los bosques, extendido por la rasa costera


Asoma un poco entre los árboles el viaducto de la autovía. Y un poco más allá el barrio de Rapa, más allá LOs Campos, y a la izquierda tal vez reconozcamos la iglesia 


Casa de gusto indiano, Apartamentos La Collada, dedicados al turismo rural


Hermosa quinta con un porte urbano y entorno ajardinado y rural tan del gusto de los indianos


Llegamos a la carretera AS-268, llamada por aquí popularmente La Carretera Trevías: Aquí hay un dilema, muy importante:
- Si tras esta dura jornada  de montaña deseamos llegar a Cadavedo/Cadavéu lo más rápido posible, lo más inmediato sería continuar por el asfalto de esta carretera unos dos kilómetros, llegar a la rotondda de entrada y, atravesando el barrio de La Paz, enlazar en la Casa Juan de Cantón con el Camín de Las Ballotas (allí en la N-632) cerca de Las Escuelas, La Farmacia, El Café y los albergues. Suele hacerse si queremos llegar pronto a los albergues u hospedajes, tal vez ya un poco cansados, incluso sedientos y hambrientos

Pero si queremos seguir el Camino oficialmente señalizado, que supuestamente tiene los pertinentes avales históricos, pues no en vano fue declarado Patrimonio de la Humanidad, hemos de cruzar la carretera hacia el cruce del fondo


Las flechas amarillas, pintadas incluso en el asfalto, son el complemento ideal de los hitos de la concha


En el cruce está el mojón: nosotros tomamos el ramal, también asfaltado, que sube a la derecha, y que tiene quitamiedos o guardarraíl


El monolito nos orienta hacia lo más alto de esta barrio de La Col.lada


Mucha atención, pasamos junto a esta casa y justo después tomaremos un ramal, no asfaltado, a la derecha


Fijémonos, el camino puede estar tan verde que incluso nos parezca un prado


Incluso el mojón puede estar semioculto por las hierbas


Y así salimos de San Playu si miramos atrás tendremos una preciosa vista de esta hermosa aldea y de la braña de Silvamayore


Allí en medio La Ermita, arriba los lugares de Pie la Braña y El Chanetín


La ermita de San Pelayo, que da nombre al lugar, mira al sin duda se trata de una reforma de un templo anterior, mucho más antiguo


Cierres de fincas: al l.lendador, l.lindiador, o pastor delata los usos ganaderos de estos praos.Tengamos cuidado no pasar la mano o rozar el brazo con sus electrificados alambres o recibiremos un doloroso trallazo


Dejando San Pelayu nos metemos en el arbolado del Monte L.lamas



El caballo nos contempla al pasar...


Bifurcación y a la derecha, camino del norte, rumbo al mar...


Hay arbolado autóctono pero el ocalito impera con diferencia...


Es un sendero de exuberante vegetación. Aún por el año 2014 era absolutamente impracticable a partir de un punto. Esperemos nunca más se vuelva a cerrar y sea limpiado en condiciones cada cierto tiempo
 

En cualquier época del año, abunda la hojarasca por el suelo


Musgos que crecen en las rugosas cortezas de los troncos, y hasta en las piedras del camino, que tiñen de verde...


Suelo de hierbas y helechos en la antiquísima caja caminera


Viaducto de la Autovía del Cantábrica sobre el valle del río Frieras, que desemboca en el mar, en La Ribeirona, cerca de la que pasa el Camín de Las Ballotas


Esta profunda y bien tallada caja del camino denota su antigüedad. Es una suerte haya sido limpiada y podamos verla como testimonio del paso del tiempo... un auténtico monumento caminero


Estos ultimísimos kilómetros al menos el camino es prácticamente llano y fresco, pues transcurre por paraje boscosos y relativamente umbríos


Agua de manantiales que afloran bajo el Monte La Cogol.la, estribaciones orientales del Monte L.lamas. Las rodadas se convierten en verdaderos regueiros a veces


Si bien totalmente distinto a los caminos por las brañas de la montaña, en una cosa se les parece, sus mágicas soledades


Aunque de momento la ruta no tiene pérdida. No es difícil que, haciendo el Camino de Las Palancas, nos caiga por aquí la tarde. Estamos al menos muy cerca de los albergues y presentimos ya la rica cena


Otro mojón con concha y más charcos o fontanes. Pisemos con cuidado pero no nos atormentemos demasiado si nos manchamos las botas, que para eso están


La senda se ensancha ahora en este bellísimo trecho...


Otra vez insistimos en prestar atención a un cruce, a este: dejamos el camino grande y tomamos el sendero de la izquierda


Aún podríamos escoger destino; a la derecha saldríamos a la carretera y entraríamos en Cadavedo/Cadavéu por Rapa. A la izquierda sigue el camino oficial hacia Villademoros/Vil.lamouros, que es el que tomamos para seguir la ruta tal y como está señalizada


Otra natural y agreste senda que atraviesa este bosque


Pasamos al lado de una cabaña en ruinas, o tal vez sea un viejo molino, pues por aquí surgen algunos regatos


El espíritu libre del bosque impera en estos parajes sumamente arbolados. De caminos y árboles habla este mensaje escrito por Ignacio Abella en su libro La Magia de los Árboles:
"Desde los árboles, os confío estos caminos. A nosotros corresponde cruzarlos, recuperar la memoria, reencontrar las raíces, restablecer el sagrado vínculo que nos une a la Tierra  Madre

¡Buscad al árbol en vuestros sueños y al despertar, que el gran  Árbol guíe vuestros pasos!"

Los árboles autóctonos parecen predominar en algunos tramos


Pero en otros hallamos las imperantes especies dominantes de eucaliptos y pino, sobre todo en antiguos pastos


Oímos el ruido del tráfico y ya tenemos a la vista la autovía. Estos tramos fueron inaugurados en el año 2007


Pasamos ahora mismo junto a una finca situada al lado mismo de la autovía: hemos llegado a Villademoros/Vil.lamouros


El asfalto señala que pasamos a zona poblada. Continuamos ahora de aquí a la izquierda


Así nos lo indica el mojón, bien visible en esta vereda


Curiosa decoración, de piedras pintadas de blanco a este lado del camino


A la derecha finca y casa. Fijémonos en la caseta del perro junto a la valla


Las piedras blancas remarcan esta pronunciada curva y la resaltan


Luego llega un trecho bastante recto, en el que el camino se ensancha, ya como una carretera local



Y siguiendo el firme asfaltado tomaremos esta curva a mano derecha...


Este es el mojón que nos encamina al puente sobre la autovía


A nuestra derecha vemos Cadavedo/Cadavéu, cuya tradición hospitalaria en el Camino viene de antiguo. Aquí hubo un hospital de peregrinos documentado en 1646 pero existente desde mucho antes, fundación dedicada al "recogimiento de pobres pasajeros y curar a otros enfermos"


En la actualidad hay albergues, público y privados, camping, bungalows, hoteles y posadas, además de bares y casas de comidas ya que es un gran núcleo de turismo rural, encantador también por su arquitectura popular bien conservada, así como las quintas de indianos. Existen asimismo algunas tiendas y comercios



Cadavéu es en la actualidad un lugar de paso para todos los que hacen el Camí de Las Ballotas, hospedándose muchos aquí. Otros lo hacen más adelante pues en ese camino hay, recordamos, más pueblos y alojamientos


Los peregrinos de Las Palancas por lo general vienen muy cansados de caminar todo el día y se alojan en Cadavéu, aunque para ello, desde Vil.lamoruos, al empatar con el otro camino han de ir a la derecha, que sería como retroceder en distancia un par de kilómetros, si bien en Villademoros existen hoteles, apartamentos y casas rurales, que nos obstante no son tan utilizadas por los peregrinos en comparación con los albergues


En medio vemos la iglesia parroquial de Santa María de la Riegla, hecha un poco alejada del solar de otra anterior, algo más al norte, junto al camposanto, justo en la ruta que comunica con La Torre Vieya de Vil,lamouros


En la distancia reconocemos de nuevo la alargada silueta del Cabo Vidío y sus acantilados


El mismo puente es un balcón sobre esta parte de la rasa costera valdesana, por ella llegamos al barriode La Vil.la Riba...



El camino va así bajando, muy suavemente, hacia las casas,,,


El pueblo es parte de la parroquia de Cadavéu, junto con Ribón, en la costa más al este, por donde viene el Camín de Las Ballotas, tras entrar en Valdés por Tablizu


Pasando entre fincas y casas, unas tejado de pizarra y otras de teja, Hay muchas viviendas vacacionales y segundas residencias, como en toda la costa


Al fondo La Vil.la Baxu: allí nos cruzaremos con el otro camino, si bien ya a la latura de las últimas casas, ya saliendo hacia Quintana


Y más lejos aún La Torre. Allí los peregrinos reconocerán en la lejanía La Torre Vieya, glosada por leyendas, cronistas y poetas, bien alta y visible en la distancia por su porte pétreo que se recorta sobre los campos circundantes de la rasa marina. Su traza actual corresponde al siglo XV, cuando pertenecía a los Peláez de Villademoros, señores de la tierra, quienes ejercían desde aquí su dominio sobre el territorio. Con el tiempo, perdida la función bélica de la torre, construyeron su casona solariega al lado, que vemos desde aquí y es actualmente hotel


 De todas maneras, La Torre Vieya podría tener un origen más antiguo y estar hecha sobre otra anterior que sería baluarte de vigilancia costera contra ataques vikingos, relativamente frecuentes en la zona y de los que han llegado a nosotros varias tradiciones legendarias. En concreto algunos textos afirman que esta torre, o más bien su antecesora, fue destruida por ellos. Se cuenta además tuvo puente levadizo y fosos. El mencionado gran escritor Fernán Coronas, El Padre Galo, le dedicó estos versos

 LA TORRE DE VILLAMOUROS

"Subre'l cielu clariosu

 firme negreya

cargada de memorias

 La Torre Vieya. 

Dica'l sou picu subu

sin escalada

ya vei esqueicidas cousas

 la mía mirada. 

Ve lus reis que d'Asturias

 fuertes salienun

 ya nueva España Llibre

 facer soupienun. 

Ve las naus que veliaban

pul mar de ocasu

p'afayar d'Outrus mundus

 gloriosu pasu. 

Ve que inda güei clareyan

estus caminus

que han llevar ande llaman

grandes destinus... 

Puen el sol puestu nun nimbu

de vivos ouros

la enyedrada torre

 de Villamouros"


Y ahora, esta encrucijada seguimos cuesta abajo


El hito en el prado nos orienta...


Ante nosotros y a la izquierda, destaca un edificio muy significativo: donde vemos aquel caserón con torre picuda de planta cuadrada, será donde nos unamos al Camín de Las Ballotas 


Justo a su izquierda hay una casa, por donde continúa el camino hacia la cercana aldea de Quintana, en la aldea de Caneiru


Al fondo vemos ya la carretera general, la N-632, La Torturadora de los automovilistas de antaño, que la llamaban así por sus curvas


El camino, asfaltado, sigue todo recto junto a más viviendas, fincas y parcelas...


Flores y arbustos en este pequeño terreno a la derecha


Y ya tenemos enfrente de nosotros )a la derecha en a foto) la N-632, que vamos a cruzar enseguida


El mojón nos dice que sigamos a la izquierda para cruzar la carretera por un mejor lugar...


Acto seguido un cartel a cada lado de la calzada nos encamina a cruzarla  hacia el otro lado justo aquí, frente, a Casa Tomás


Muchísima precaución al pasar la N-632: veamos el otro cartel frente a la casa...


La concha y la flecha son claras...


Aquí, como hemos dicho, al pie a este caserón, en esta explanada, nos unimos con el camino que viene de Las Ballotas, a nuestra derecha


Unos pocos metros más allá tomaremos la pista de la derecha, la cual se dirige a Quintana, San Cristóbal y Queirúas, en ruta directa a la capital valdesana, Luarca/L.luarca














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